Dr. Juan Bibiloni: único cirujano músculo esquelético de Puerto Rico

Dr. Juan Bibiloni: único cirujano músculo esquelético de Puerto Rico Dr. Juan Bibiloni Rodríguez, ortopeda y único cirujano músculo esquelético de Puerto Rico.

César Fuquen Leal
Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

Operar para mejorar la movilidad de sus pacientes y brindarles la oportunidad de volver a caminar, es uno de los objetivos de vida del Dr. Juan Bibiloni Rodríguez, un galeno puertorriqueño que posee el privilegio y reconocimiento de ser el primer y único cirujano músculo esquelético que tiene la isla actualmente.

Oriundo de Utuado, el Dr. Bibiloni ha desempeñado la mayor parte de su vida en pro de la comunidad boricua. En entrevista exclusiva con la Revista Medicina y Salud Pública (MSP), el Dr. Bibiloni narró anécdotas de su vida y expuso su amplia e intachable experiencia académica y profesional.

Acercamiento con la medicina

El Dr. Bibiloni vivió buena parte de su infancia en Cali, Colombia. La razón, su padre viajó a este país suramericano para realizar estudios en medicina. 

“En aquel momento el gobierno de Puerto Rico tenía un arreglo con la Universidad del Valle en Cali. Tenían un programa de medicina, era un programa al estilo norteamericano. (…) Ese programa era acreditado, después de que los estudiantes se graduaban de medicina, podían ir a hacer especialidad y tomar los exámenes en universidades norteamericanas”,

expresó el galeno.

Durante la adolescencia del Dr. Bibiloni, él y su familia regresaron a su natal Puerto Rico. Allí, el especialista terminó su bachillerato y comenzó su pregrado de medicina, impulsado principalmente por su padre. “No tengo duda que mi padre fue una influencia tremenda en mi decisión de estudiar medicina”.  

Personalidades y anécdotas que incidieron en la vida del galeno

El doctor siempre supo que su ejercer de vida estaría inclinado hacia las ciencias de la salud. En primera instancia creyó que sería en la veterinaria, campo que estudió en la Universidad de Kansas, pero gracias a una anécdota en una sala de emergencias, su decisión cambió.

“A uno de mis compañeros de vivienda le dio una alergia bien fuerte y hubo que llevarlo a la sala de emergencias. Yo lo llevé y sentarme ahí a esperar mientras lo atendían y cuando yo vi al médico de allí haciendo su labor, trabajando, atendiendo pacientes  y corriendo de aquí para allá, eso me motivó de un momento a otro. En ese momento yo dije voy a estudiar medicina, eso fue un efecto bien sencillo, pero que cambió mi vida por completo”,

expresó el Dr. Juan Bibiloni.

Experiencia académica y profesional

Su pregrado de medicina lo realizó en la Universidad de Puerto Rico, igual que un bachillerato en biología. Posteriormente, fue al Brigham and Women’s Hospital de la Universidad de Harvard donde cursó una subespecialidad en reemplazo de coyunturas, articulaciones, cadera y rodilla.

A partir de ese momento aumentó su interés por el tema musculoesquelético y en una rotación que hizo en 1987 en el Hospital General de Massachusetts, sintió gran pasión por aprender más de esta rama de la medicina. 

“Después de que terminé lo que llaman el fellowship o la subespecialidad en reemplazo de articulaciones, me fui al Hospital General de Massachusetts e hice una subespecialidad en oncología musculoesquelética”,

determinó.

Este peldaño estuvo bajo la mentoría del Dr. Dempsey Springfield, quien fue influyente en la vida de Bibiloni, no solo en la práctica clínica, sino también en su ética como profesional. Springfield le recomendó al doctor Juan que se postulara para estudiar en el Instituto Ortopédico Rizzoli en Italia; lo hizo y logró ingresar.

“Yo solicité el fellowship de Rizzoli y estuve tres meses en Bolonia, Italia con el doctor Mario Campanacci y su grupo haciendo también una subespecialidad en oncología  musculoesquelética”,

ahondó el Dr. Juan Bibiloni.

Cirugías de gran complejidad: motivación para Bibiloni

El doctor Juan es un hombre de retos, nunca se ha sentido atraído por cirugías de cuestiones técnicas como las que se realizan para corregir trastornos en las manos. Por el contrario, las intervenciones quirúrgicas que demanden gran complejidad son uno de sus mayores gustos. 

“Siempre me han gustado las cirugías más grandes, más heroicas. Por decir algo la cirugía de cáncer suele ser una cirugía más heroica, más  grande, más compleja”,

precisó Bibiloni.  

Comprometido con la formación de nuevos profesionales

Por más de tres décadas, el Dr. Bibiloni se ha encargado de formar a todos los ortopedas puertorriqueños en esta importante área de la medicina. Su objetivo, incentivar a los doctores para que se especialicen en la rama musculoesquelética. Dentro de poco, esto se logrará gracias a la mentoría que él lleva a cabo. 

“Ahora mismo tenemos dos -especialistas en formación-. Uno que se gradúa dentro de dos años y otro que se gradúa dentro de tres años. Me han dicho y me han demostrado su interés en la especialidad y pues se irán para Estados Unidos y yo espero que uno de los dos regresé porque en algún momento yo dejaré de practicar esto -la oncología musculoesquelética- y va haber un vacío”,

contó el doctor. 

Bienestar integral de sus pacientes como norte

Una de las motivaciones por las que el doctor Bibiloni ejerce su profesión es poder traer soluciones terapéuticas a sus pacientes. Las enfermedades oncológicas de los huesos son muy graves y él lucha incansablemente por aportar nuevos y efectivos tratamientos. 

Lo que a mí más me gusta es que uno les puede ofrecer soluciones, tratamientos, porque a veces no son solo opciones curativas, sino tratamientos para mejorar la condición de vida a pacientes que están en un proceso de desesperanza bien agudo”,

enfatizó el médico. 

“Un boricua de corazón”

Un fenómeno que aqueja actualmente a Puerto Rico es que los médicos viajan a Estados Unidos a hacer sus especializaciones y al encontrar mejores condiciones laborales deciden quedarse allí, ese no fue, ni será el caso del doctor Bibiloni. 

“Yo nunca pensé quedarme en los Estados Unidos, yo no me siento norteamericano. Honestamente, sin querer mencionar nada político, ni nada por el estilo, yo no me siento norteamericano, yo me siento latinoamericano, puertorriqueño, no me siento a gusto con la cultura norteamericana y prefiero la isla, prefiero vivir en Puerto Rico”,

detalló el ortopeda.

La agricultura: otro de sus amores

La medicina y la oncología musculoesquelética no son la única pasión del Dr. Bibiloni, gran parte de su tiempo lo invierte a la agricultura, lo que le permite pasar tiempo de calidad con su familia, conformada por tres hijos -uno de ellos médico- y su esposa. 

“Además de mi profesión en el Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, específicamente dentro de los hospitales que atiende el recinto, yo estoy en el Hospital Oncológico Dr. Isaac González Martínez y ahí dirijo el aspecto de oncología musculoesquelética; ahí estoy trabajando dos días y medio a la semana y trabajo tres días en una empresa agrícola que tengo en el centro de la isla en asuntos de agricultura,

mencionó.

Su legado, a puertas de tener una pausa

Ser el único cirujano músculo esquelético de Puerto Rico le ha traído una gran responsabilidad al Dr. Bibiloni y por su edad considera que dentro de poco tendrá que darle un receso a sus actividades. Por lo que considera indispensable que nuevos profesionales en esta arista de la medicina se formen y pongan sus habilidades al servicio de los puertorriqueños. 

Soy todavía el único ortopeda con esta especialidad en Puerto Rico, lo que me trae un problema porque tengo 60 años. De hecho he disminuido mucho mi práctica porque es una práctica muy compleja y ya no me siento con ánimo para seguir haciendo cirugías tan abarcadoras. Cada vez me estoy dedicando más a la agricultura y en ese espacio tengo mucho tiempo libre y me sobra el tiempo para estar con mi familia”,

concluyó el Dr. Juan Bibiloni.

Exaltamos la ardua labor que el Dr. Juan Bibiloni Rodríguez ha desempeñado a lo largo de su vida no solo como doctor, sino como ser humano y digno representante de la cultura puertorriqueña: esfuerzo, tenacidad y empeño. 

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