Donación de órganos en Puerto Rico sigue en pie durante la pandemia de COVID-19

Donación de órganos en Puerto Rico sigue en pie durante la pandemia de COVID-19 Dra. Esther Torres, gastroenteróloga y directora médica asociada de LifeLink

César Fuquen Leal
Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

La donación de órganos salva un significativo porcentaje de pacientes al año. Estos efectivos, pero delicados procedimientos requieren de estrictos protocolos de bioseguridad para evitar daños colaterales como infecciones como el COVID-19 y en casos aislados, la muerte.

Escuche la entrevista completa a continuación.

La Revista Medicina y Salud Pública (MSP) conoció  los protocolos que LifeLink de Puerto Rico implementa durante la pandemia para garantizar que los trasplantes sean seguros y exitosos. La Dra. Esther Torres, gastroenteróloga y directora médica asociada de LifeLink ahondó en los detalles en entrevista con este medio. 

“En Estados Unidos, entre las cirugías identificadas como cirugías electivas que se restringieron o que están restringidas durante la pandemia, no se clasificó el trasplante como una cirugía electiva. Eso es bien importante señalarlo porque permitió que los centros de trasplante utilizaran su criterio para poder seguir ofreciendo esta oportunidad de salvar vidas”, dijo la gastroenteróloga Torres. 

Hospital Auxilio Mutuo, comprometido con la donación y trasplante de órganos

Según la galena, las oportunidades de donación disminuyeron significativamente, pero el proceso no se detuvo. Considera que todo el equipo estuvo preparado para realizar efectivamente los trasplantes y que uno de sus aliados es el Hospital Auxilio Mutuo.

“El Centro de Trasplantes de Auxilio Mutuo que es nuestro centro grande que hace trasplante de riñón, hígado y páncreas cerró temporalmente por un par de semanas, pero el centro ya abrió y están trasplantados activamente, así que eso fue un proceso de algunas semanas solamente. (…) Nunca detuvimos la actividad, nunca cerramos, sí fuimos mucho más cautelosos en la exposición al potencial del contagio personal y muy vigilantes y estrictos en cómo evaluar a potenciales donantes para tratar de que no hubiera ningún riesgo de transmisión, pero afortunadamente ya estamos viendo como está retornando la actividad”, dijo optimista la Dra. Torres.

Procesos de asepsia y desinfección

Estadísticas de Organ Procurement and Transplantation Network, señalan que en Puerto Rico hay alrededor de 351 personas a la espera de recibir un órgano. Un significativo porcentaje de ellos tienen el imaginario que se contagiarán del nuevo coronavirus en caso de someterse al trasplante necesario para salvarles la vida. La Dra. Esther dio un parte de tranquilidad a esta población inmunocomprometida. 

Cuando uno trata de recuperar órganos para que una persona pueda salvarse o mejorar su vida, uno tiene que garantizar hasta donde se puede que no está poniendo en riesgo a esa persona transmitiéndole alguna condición a través de ese órgano. (…)

Todos los potenciales donantes se evaluaron siguiendo los criterios más rígidos posibles de tratar de garantizar que esta persona no iba a estar potencialmente transmitiendo COVID-19. Eso incluía desde los historiales médicos bien bien detallados y evaluación de los pulmones aunque no hubiera síntomas y obviamente la prueba molecular en todos los potenciales donantes”, explicó la galena. 

Además, la doctora Esther contó que los recipientes también son sometidos a estrictos protocolos de desinfección para garantizar que estén libres de agentes infecciosos. 

Los recipientes también tienen que ser evaluados estrictamente para estar seguros de que no están infectados por COVID. También las pruebas moleculares que no van a estar a  riesgo que se puedan identificar después del trasplante, tampoco su familia ni el sitio donde van a estar”, mencionó.

¿Los pacientes trasplantados tienen mayor riesgo de COVID-19?

Frente al presunto riesgo de contagio del Sars-CoV-2 que podrían tener los pacientes que son sometidos a un trasplante, la doctora Torres explicó sobre su incidencia y exhortó a esta población a no abandonar bajo ninguna circunstancia los tratamientos debido a que eso aumenta dramáticamente la mortalidad.

“El riesgo de infectarse en personas inmunocomprometidas no es diferente. Lo que se considera que aumenta el riesgo es de que la enfermedad pueda ser más complicada si te infectas. Así que esto es un balance entre el riesgo mayor y la severidad que te da el uso de estos medicamentos versus el dejar de utilizarlo. Si tú eres trasplantado, no hay forma de que puedas dejar los inmunosupresores porque vas a perder el órgano y la vida. Así que dejar el tratamiento no es una consideración. (…) La recomendación a estos pacientes es que tienen que guardar la disciplina de la distancia, la mascarilla, el lavado de manos constante y persistente. Tienen que tomarse sus medicamentos y en la medida que las clínicas estén para recibirlos en persona, si tienen una cita hay que cumplirla porque hay que estar seguro de que todo está corriendo como debe”, exhortó la Dra. Esther Torres en diálogo con MSP.

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