Coágulos sanguíneos: mayor riesgo en adultos mayores y personas recién operadas

Las personas mayores de 60 años hospitalizadas son más propensas a desarrollar coágulos de sangre que podrían complicar el cuadro clínico del paciente

Angélica Claudia Merced
Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

Las personas mayores de 60 años hospitalizadas son más propensas a desarrollar coágulos de sangre que podrían complicar el cuadro clínico del paciente, lo que resultaría en muerte, en el peor de los casos, debido a una embolia pulmonar.

Así lo confirmó Irma Estrada Rodríguez, doctora en Farmacia del hospital HIMA San Pablo Caguas en entrevista con la Revista Medicina y Salud Pública. Además, agregó que cada hospital debe tener un protocolo para prevenir esta condición.

“Son protocolos requeridos y auditados por las agencias de acreditación como la Comisión Conjunta y también por agencias estatales como el Departamento de Salud y las federales como Medicare, porque -al estar encamados- los pacientes podrían desarrollar tromboembolismo venoso o embolia pulmonar durante su hospitalización”, destacó Estrada Rodríguez en entrevista con la Revista Medicina y Salud Pública.

De acuerdo con la especialista, los pacientes más propensos a formar coágulos de sangre son aquellos que recibieron un reemplazo de rodilla o cadera, ya que el período de recuperación les limita realizar alguna actividad física que promueva la circulación de la sangre.

Las personas con historial de enfermedades del corazón o de los vasos sanguíneos como arritmia cardiaca, trombosis venosa, así como pacientes con defectos cardíacos congénitos también están propensos a producir coágulos en la sangre.

“Hemos visto que la actividad física es un denominador común porque hay pacientes que llegan a sala con pulmonía, pero por su edad a veces disminuyen la forma de la distancia de estar llevando a cabo actividad física”, expresó la investigadora. Por otro lado, añadió que a las mujeres embarazadas también se le debería suministrar anticoagulantes.

Aunque en Puerto Rico no existen estadísticas que pongan en contexto la magnitud de los diagnósticos, Estrada Rodríguez manifestó que los casos de embolia pulmonar son más comunes de lo pensado. “Los diagnósticos de embolia en Puerto Rico no son certeros. En la mayoría de los casos se asume que algunas de esas muertes son por causas naturales.

Sin embargo, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos posicionan la embolia entre las muertes más comunes en hospitales con prevalencia de 1 cada 10 pacientes entre las edades de 60 años o más.

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Tratamiento basado en anticoagulantes

Como medida de prevención de trombosis de vena profunda (DVT, por sus siglas en inglés), los pacientes son sometidos a un tratamiento basado en medicamentos y una dieta baja en vitamina K.

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Entre los anticoagulantes más comunes, según Estrada Rodríguez son la heparina no fraccionada, las heparinas de bajo peso molecular y los anticoagulantes orales directos (DOAC).

“Cuando los pacientes son encamados, el homeostasis de la sangre cambia. En estos casos el protocolo a seguir es darle medicamentos preventivos anticoagulantes para que la sangre no se espese y forme una masa semisólida”, apuntó la experta.

En el caso de que el paciente esté siendo tratado con warfarina, se recomienda evitar ingerir alimentos altos en vitamina K, ya que disminuyen su efecto. Otro método preventivo utilizado por los médicos son las medias de compresión:

“Hay pacientes que, dependiendo la condición médica y la edad, se le puede combinar los medicamentos con las medias de compresión, pero todo dependerá del estado físico del paciente”, aclaró Estrada Rodríguez.

¿Qué deben hacer los familiares de los pacientes?

La directora de farmacia, investigación, nutrición y servicios de alimentos del Hospital HIMA San Pablo en Caguas exhortó a los familiares que acompañen a los pacientes hospitalizados, a mantenerse al tanto de los medicamentos suministrados y -de ser necesario- hacer mejoras en el hogar para prevenir caídas.

“Como la función de los anticoagulantes es poner la sangre menos espesa, los pacientes van a estar más propensos a sangrado en el caso de caídas. Por tal razón es importante que se mantengan bien alerta en su entorno. Si van a a hacer actividad física, que lo hagan con calma”, concluyó.

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