El regreso de los escribas

Escriba proviene del latín ‘scriba’ y en hebreo se traduce como secretario, copista o escribano. El término se refiere a una persona instruida, inteligente y educada aunque provenga de una clase pobre. El escriba era, en los tiempos antiguos, el que copiaba los documentos tales como las Sagradas Escrituras y, además, era el intérprete de la Ley. Los dos partidos más poderosos, según los Evangelios, eran los fariseos y los saduceos. Cada partido tenía sus propios eruditos y escribas. El partido de los fariseos era más influyente y las interpretaciones de sus escribas eran las más autorizadas por los judíos.

Los escribas interpretaban las leyes bíblicas, redactaban nuevos documentos y tenían que actuar como consejeros de los jueces y de los que administraban la justicia. Los escribas eran muy cuidadosos en su trabajo y temían a sus errores por lo que se hicieron muy meticulosos. Durante el tiempo de Jesús, los escribas se encontraban principalmente en Jerusalén, aunque los había por toda Palestina. Jesús condenó a los escribas y a los fariseos por haber alterado la Ley invalidando con subterfugios la palabra de Dios. Jesús los acusó de no tener amor a la gente y de carecer del deseo de ayudar; su religión era solo una fachada que encubría su hipocresía.

Xeljanz – 300

Recientemente, con la adopción del récord médico electrónico (Electronic Health Record, EHR), se ha introducido un nuevo trabajador al equipo de la salud, el escriba. La introducción del EHR trajo consigo muchas quejas de parte de los médicos y de los pacientes. En un estudio realizado por la Asociación Médica Americana -en el 2013- se documentó que el EHR producía una sobrecarga de trabajo, ineficiencia, intrusión en la comunicación visual con el paciente e insatisfacción. Y los médicos que más se afectaban eran aquellos que no tenían acceso al uso de escribas.

Los escribas médicos trabajan a la sombra del médico y trabajan solo en documentación. Los escribas modernos pasan visita con el médico y los residentes en adiestramiento. Utilizan una computadora portátil en la que documentan la interacción del paciente con su médico, escriben las órdenes médicas, los medicamentos, requisiciones de patología, consultas y diagnósticos, todo para la aprobación del médico.

En el Brigham and Women’s Hospital de Boston, los dermatólogos publicaron en noviembre de 2017 un estudio para documentar la efectividad de utilizar escribas médicos. Fue un plan piloto con 695 pacientes en el que se pudo documentar el ahorro en tiempo del médico, mejoría en el acceso del paciente y el aumento en los ingresos de los médicos y el hospital para poder pagar el sueldo de los escribas médicos. Los escribas fueron bien recibidos y mejoró la satisfacción de los pacientes. Los escribas liberaron el tiempo para que los médicos pudieran participar en la enseñanza, investigación o para resolver problemas personales. Pero no todos los hospitales gozan de la utilización de escribas médicos. Algunos médicos y administradores indican que el servicio resulta muy costoso; que no lo pueden pagar.

Varios hospitales, con programas de adiestramiento en varias de las disciplinas médicas, en lugar de utilizar escribas médicos, los residentes en adiestramiento dictan desde sus celulares las notas de progreso según van pasando visita. Esos encuentros se pasan al récord electrónico del paciente directamente. Se anticipa que gradualmente, si algunos otros profesionales e instituciones logran duplicar las ventajas con la utilización de escribas médicos, como ocurrió en Boston, la utilización de este nuevo componente se podrá adoptar en otras
instituciones médicas. En el País hay que resolver otros problemas más apremiantes antes de poder implantar un sistema de escribas médicos.

Enrique Vázquez Quintana, MD

No hay etiquétas para ésta entrada
X