El lupus sistémico, uno de los grandes imitadores de otras enfermedades

Andrew Blundell, estudiante de medicina de la Escuela San Juan Bautista.
Jean Mitchelle Vélez
Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública

El lupus eritematoso sistémico (LES, por sus siglas en inglés) es uno de los «grandes imitadores» debido a su difícil diagnóstico y donde, además, los estudios suelen ser sensitivos. Por esto, un grupo de investigadores del Pittsburgh Allegheny Health Network (AHN) comenzó a estudiar biomarcadores CB-CAP teniendo en cuenta que los pacientes exhiben firmas distintivamente específicas. Además, estudios preliminares de los mismos evidencian que se encuentran unidos a eosinófilos y basófilos, los cuales indican que estas células también pueden ser útiles para distinguir el LES de otras enfermedades.

En esta investigación se evaluaron los niveles de unión de C4d a eosinófilos y basófilos al examinar las características clínicas de los pacientes con LES, enfermedades autoinmunes, inflamatorias no LES y neoplasias hematológicas.

Durante el proceso se verificó el historial clínico de los pacientes para conocer sus características y se evidenció que los granulocitos se aislaron mediante centrifugación con gradiente de Ficoll, luego se tiñeron con una combinación de anticuerpos monoclonales específicos para marcadores de superficie celular específicos de linaje (por ejemplo, anti-CD193, anti-CD66b, anti-FcεRIα) y mAb específico para C4d, usando IgG1 de ratón como el control de isotipos.

Además, usando un citómetro FACSCalibur (Becton Dickinson, East Rutherford, NJ), los eosinófilos y basófilos se identificaron de acuerdo con el tamaño, la granularidad y la expresión de marcadores específicos de las células.

«Se recogieron y analizaron un total de 92 muestras de sangre de 38 pacientes, que incluyen 8 con LES, 20 sin LES y 10 pacientes con BMT; 1.92 millones de puntos de datos fueron recolectados de pacientes consentidos. Los datos de los registros médicos longitudinales de referencia cruzada y los de CB-CAP mostraron que los pacientes con TMO, que recientemente se habían sometido a quimioterapia, habían elevado su C4d. Además, los pacientes con LES que manifiestan serositis mostraron una mayor positividad de baso-C4d. Los altos niveles de baso-C4d fueron evidentes en los pacientes con LES. Sin embargo, eos-C4d mostró una distribución más homogénea en los diferentes grupos de pacientes hospitalizados»,

detalla el informe ofrecido por Andrew Blundell, estudiante de medicina de la Escuela San Juan Bautista, que -mediante un internado- colaboró en este estudio.

Por otro lado, se demostró que las pruebas de diagnóstico actuales de SLE y las pruebas de monitoreo resultan defectuosas. En el mejor de los casos, las pruebas estándar de oro son insatisfactorias y ofrecen valores predictivos positivos bajos de anticuerpos antinucleares a ensayos de complemento fácilmente confusos.

Se mencionó que, en el peor de los casos, los biomarcadores de diagnóstico de LES pueden ser engañosos y potencialmente dañinos, lo que justifica el estudio para determinar una forma más confiable y precisa para el diagnóstico de lupus.

Este trabajo se suma a estudios previos que buscan lograr un perfil de CB-CAP y un sistema de puntuación que puedan usarse para el manejo de cada paciente. Combinados con la información clínica, los perfiles y las puntuaciones de CB-CAP pueden ayudar a los médicos a descartar con precisión o hacer un diagnóstico más definitivo de LES, así como diseñar estrategias de tratamiento específicas que se adapten de forma única a cada paciente.

Las investigadoras Susan Manzi y Chau-Chin Liu, pertenecientes al AHN, formaron parte de esta aportación científica.

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