Células madre, nueva esperanza para el tratamiento de diabetes

Células madre, nueva esperanza para el tratamiento de diabetes Las nuevas células beta aparecen en rojo cuando segregan insulina en respuesta a la glucosa. Foto: Millman lab, Washington University

Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública

El conocimiento de los beneficios de las células madre como tratamiento médico, cada vez permite a los profesionales de la salud utilizarlas en beneficio de miles de pacientes; entre ellos, las personas afectadas con diabetes, una condición en la que el número de casos sigue aumentando alrededor del mundo. Así lo asegura la publicación de un estudio en la más reciente edición de la revista ‘Stem Cell Reports’.

La investiación desarrollada por científicos de la Universidad de Washington en St. Louis (Estados Unidos) reveló que las células beta -y también productoras de insulina– creadas a partir de células madre, lograban ser más sensibles a la presencia de insulina en la sangre, permitiendo un control biológico de la diabetes. Pero además, en caso de ser cultivadas en laboratorios, también podrían ser una fuente natural de insulina, ya que estarían diseñadas para ser células productoras de esta hormona.

Hasta el momento, el inconveniente principal de los investigadores es la determinación de la cantidad de insulina que producirían tales células, ya que su deficiencia o exceso está relacionado con un impacto negativo en la salud, tanto de enfermos como de personas sanas.

Según la publicación, los realizadores del estudio traspasaron las células beta obtenidas en el laboratorio a modelos animales, previamente seleccionados y que eran incapaces de producir insulina. Días después de su implantación en el organismo, las células beta iniciaron la producción de insulina y controlaron los niveles de azúcar en la sangre de estos animales a lo largo de varios meses, equivalentes a la duración de casi todo su ciclo vital.

Las nuevas células productoras de insulina reaccionan de manera más rápida y adecuada cuando detectan glucosa. Además, las células se comportan más como células beta en personas que no tienen diabetes«, explicó al diario ABC Jeffrey R. Millman, autor de la investigación. El paso siguiente, afirman, es evaluar si el mismo enfoque podría producir insulina y controlar el azúcar en la sangre en personas.

La idea de este estudio proviene de una investigación anterior en la que Millman participó en 2014. En esa ocasión, transformó células cutáneas en células madre. Ya en 2006, realizó el mismo procedimiento con células de pacientes diabéticos. Como se explica en ABC, en ambos experimentos se utilizaron diversos factores de crecimiento para convertirlas en células beta secretoras de insulina. Pero no obtuvieron los resultados esperados.

Las células beta que fabricábamos antes eran capaces de segregar insulina en respuesta a la glucosa, pero no la adecuada para cada momento, ya que o producían mucha o ninguna. Las que acabamos de fabricar nson más sensibles y secretan la insulina que mejor corresponde a los niveles de glucosa», mencionó Millman a ABC.

Ante este historial, en esta oportunidad decidieron utilizar varios factores de crecimiento que modificaran las células, en las distintas fases de crecimiento celular. De esta manera, los científicos se aseguraban de la correcta maduración de las células madre y de que mantuvieran su correcto funcionamiento. Sin embargo, para que las células beta efectivas lograran su cometido en los ratones, se debió suprimir su sistema inmunitario.

El buen resultado es altamente motivante para la ciencia médica. A pesar de ello, todavía no se puede decir con certeza cuándo estaría disponible para ser evaluada en seres humanos. Los ensayos clínicos podrían realizarse, según el investigador, de las siguientes maneras:

Lo primero sería encapsular las células en algo así como un gel, con los poros lo suficientemente pequeños como para evitar que entren las células inmunitarias, pero lo suficientemente grandes como para permitir que salga la insulina. Otra idea sería utilizar herramientas de edición de genes para alterar los genes de las células beta de manera que les permita ‘esconderse’ del sistema inmunológico después de la implantación», explicó a ABC.

En cualquier caso, este experto considera que si se demuestra que las células beta derivadas de células madre son seguras y efectivas para las personas diabéticas, la fabricación de las células podría acelerarse y llegar a una escala industrial. Solo en su laboratorio, su equipo puede cultivar y desarrollar más de mil millones de células beta en solo unas pocas semanas, resume ese diario.

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