Añadir ribociclib al letrozol aumenta la supervivencia en pacientes con cáncer de mama avanzado

Los resultados son esperanzadores cuando indican que el ribociclib retrasó el tiempo transcurrido hasta la administración de la primera quimioterapia posterior en casi 1 año.

Yolimarian Torres Yolimarian Torres

    Añadir ribociclib al letrozol aumenta la supervivencia en pacientes con cáncer de mama avanzado

    Los resultados de supervivencia global del ensayo fase III MONALEESA-2 demostró que el tratamiento de primera línea con ribociclib más el letrozol, en comparación con el tratamiento con placebo más el letrozol indica una mejora clínicamente significativa en la supervivencia general en las pacientes posmenopáusicas con cáncer de mama avanzado con sobreexpresión de los receptores hormonales y sin sobreexpresión de HER2. 

    Esta es la mediana de la supervivencia más larga que se ha notificado hasta la fecha en un ensayo clínico en fase III sobre el CMA, por esa razón los investigadores insisten en que el tratamiento con ribociclib más la hormonoterapia debe considerarse la opción de tratamiento preferida en esta población.

    Los objetivos principales del tratamiento contra el cáncer avanzado son una supervivencia general más larga junto con la mejor calidad de vida. Por lo que los resultados son esperanzadores cuando indican que el ribociclib retrasó el tiempo transcurrido hasta la administración de la primera quimioterapia posterior en casi 1 año, es decir una media de 50,6 meses frente a 38,9 meses con ribociclib y con placebo; análisis exploratorio. 

    "El ensayo MONALEESA-2 es el primer estudio en el que se rompe la barrera de los 5 años en las pacientes con cáncer de mama metastásico posmenopáusico HR+/HER2-. Estos resultados de supervivencia general respaldan firmemente el uso de inhibidores de CDK4/6 en el marco de primera línea para esta población", dijo Gonzalo Gòmez-Abuin, director de la Unidad de Investigación Clínica, Hospital Alemán, Buenos Aires (Argentina).

    La Sociedad Americana de Cáncer ha dejado una guía relevante no solo a disposición del personal de salud, sino a la población en general para que puedan conocer más sobre el proceso que viven los pacientes con este tipo de cáncer. 

    Todo con el propósito de crear conciencia y empatía para los afectados y sus familiares. 

    ¿Cómo se descubre el cáncer avanzado?

    Algunos tipos de cáncer tienen más probabilidades de propagarse que otros. Sin embargo, es difícil saber quién padecerá cáncer avanzado. Los cánceres avanzados son aquellos que se han propagado desde el lugar donde se originaron y ya no responden al tratamiento. A continuación presentamos algunas de las maneras en que el cáncer avanzado se puede descubrir.

    Señales y síntomas del cáncer avanzado

    Las señales y síntomas generales de cáncer avanzado pueden incluir:

    Pérdida de energía y la sensación de cansancio y/o debilidad: pueden empeorar tanto que es posible que usted tenga dificultades para hacer las tareas cotidianas, como bañarse o vestirse. Las personas con cáncer avanzado a menudo necesitan ayuda para realizar esas tareas. En algún momento, puede que estas personas necesiten pasar la mayor parte del tiempo en cama. (Es importante enfatizar que algunos tratamientos de cáncer también pueden causar estos síntomas).

    Pérdida de peso (sin tratar de bajar de peso)

    Dolor

    Falta de aliento o dificultad para respirar

    Los cánceres avanzados también pueden causar muchos otros síntomas, dependiendo del tipo de cáncer y el lugar donde se ha propagado.

    Examen físico

    Además de preguntar sobre sus síntomas, el examen que se le hace puede proveer mucha información. Su médico puede encontrar signos de problemas causados por el cáncer avanzado, tales como:

    Líquido en los pulmones

    Líquido en su vientre (cavidad abdominal)

    Masas (tumores) sobre o dentro de su cuerpo

    Un hígado agrandado

    Debilidad o entumecimiento en sus piernas

    Pruebas para encontrar  cáncer avanzado

    Análisis de sangre

    Ciertos análisis de sangre pueden indicar cáncer avanzado. Por ejemplo, a menudo las pruebas de la función hepática son anormales si el cáncer se ha propagado al hígado. Los altos niveles de calcio en la sangre pueden significar que el cáncer se ha propagado a los huesos.

    Marcadores tumorales: algunos tipos de cáncer causan un aumento en los niveles de ciertas sustancias en la sangre, llamadas marcadores tumorales. Ejemplos de marcadores tumorales son el PSA (siglas en inglés de antígeno prostático específico) para el cáncer de próstata y el CEA (siglas en inglés de antígeno carcinoembrionario) para el cáncer de colon. El nivel de estas sustancias en la sangre puede a veces ser muy alto en el cáncer avanzado. Los altos niveles de marcadores tumorales pueden llevar a su médico a sospechar que el cáncer ha regresado o se ha propagado, aunque se necesitarán pruebas adicionales para confirmar esto.

    Hay otros marcadores tumorales para otros tipos de cáncer. Consulte nuestra información sobre el tipo específico de cáncer para aprender qué marcadores tumorales pueden utilizarse.

    Estudios por imágenes

    Los estudios por imágenes crean imágenes del interior de su cuerpo. Es posible que muchos de estos estudios usados para encontrar cáncer avanzado se hayan hecho cuando usted fue diagnosticado inicialmente con cáncer. Usted puede aprender más sobre estos y otros estudios por imágenes que su médico quizás quiera que se haga si nos llama o visita la sección sobre estudios por imágenes de nuestro sitio web.

    Algunos de los estudios por imágenes usados podrían incluir:

    Radiografía común

    Ecografía (ultrasonido)

    Tomografía computarizada (CT scan)

    MRI (imágenes por resonancia magnética)

    PET (tomografía por emisión de positrones)

    Gammagrafía ósea

    Detección de células cancerosas en los tejidos y/o líquidos corporales

    Biopsia

    Cuando un estudio por imágenes descubre algo que no es normal, será necesario realizar más pruebas para verificar si es cáncer. Esto a menudo se puede hacer tomando una pequeña muestra del área que ha cambiado para observarla con un microscopio y así saber si existen células cancerosas en la muestra. Este procedimiento que se llama biopsia

    Aspiración y biopsia de médula ósea

    La médula ósea es el tejido esponjoso dentro del hueso que produce nuevas células sanguíneas. Si se sospecha que el cáncer se ha propagado a la médula ósea, será necesario tomar muestras de la médula ósea para realizar pruebas.

    Generalmente las muestras se toman de la parte posterior del hueso de la pelvis (cadera) mientras usted está recostado de lado o de espaldas sobre una mesa. El médico limpiará la piel sobre la cadera y adormecerá el área y la superficie del hueso con un anestésico local (medicamentos para adormecer una zona determinada). Esto puede causar una breve sensación de escozor o ardor.

    Para la aspiración, se dirige una aguja larga y hueca en el hueso, y se usa una jeringa para aspirar una pequeña cantidad de médula ósea líquida (aproximadamente una cucharada). Hasta con el uso de un anestésico, la mayoría de los pacientes experimentan algo de dolor cuando se realiza este procedimiento.

    También se extrae una  pequeña porción de hueso y médula (alrededor de 1/16 de pulgada de diámetro por ½ de pulgada de largo) con una aguja ligeramente más grande. Esto causa una sensación de presión, y puede causar algo de dolor breve. Una vez que se hace la biopsia, se aplica presión en el sitio para ayudar a prevenir el sangrado.

    Punción lumbar

    Si su médico sospecha que el cáncer se propagó al líquido que rodean al cerebro y la médula espinal, se extraerá algo del líquido para determinar si contiene células cancerosas. Por lo general, esto se hace con una prueba llamada punción lumbar. (Al líquido alrededor del cerebro y la médula espinal se le denomina líquido cefalorraquídeo o CSF, por sus siglas en inglés).

    Para esta prueba, por lo general usted se acuesta de lado con sus rodillas apretadas hacia su pecho. (Con menos frecuencia, esta prueba se hace con el paciente sentado e inclinado sobre una mesa). Se utiliza una pequeña aguja para adormecer un área de la parte baja de su columna vertebral. Entonces se coloca una aguja fina y hueca entre los huesos de la columna vertebral y hacia el área que rodea la médula espinal. Luego se obtiene parte de este líquido a través de la aguja. El líquido se envía a un laboratorio para ser examinado y saber si contiene células cancerosas. También se pueden hacer otras pruebas en el líquido.

    Paracentesis y toracentesis

    Si se ha acumulado líquido en la cavidad abdominal (ascitis) o en el espacio alrededor de los pulmones (derrame pleural), se puede extraer líquido usando una aguja y se puede enviar a un laboratorio para saber si contiene células cancerosas. Antes de colocar la aguja, se administra un anestésico local para adormecer el área.   A veces se emplea una ecografía (un estudio por imagen) para ayudar a colocar la aguja en el área del líquido. Solo se necesita una pequeña cantidad de líquido para saber si hay células cancerosas, aunque se pueden extraer mayores cantidades para ayudar a que el paciente se sienta mejor. La paracentesis es la prueba que se utiliza para obtener el líquido en el abdomen y la toracocentesis se emplea para obtener el líquido que rodea los pulmones.

    Fuente consultada aquí

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