Comienza la conquista de la hidradenitis supurativa en Puerto Rico

Dra. Laura Quintero junto a la Dra. Alma Cruz, dermatólogas.

Inicia la conquista científica de la hidradenitis supurativa en Puerto Rico, luego que dermatólogos puertorriqueños fueran parte de la aprobación del primer medicamento para tratar esta condición autoinmune por parte de la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA).

Los especialistas responsables de este logro científico en la denominada «enfermedad huérfana», lo fueron las dermatólogas Alma Cruz y Aida Quintero Noriega, ambas catedráticas auxiliares del Departamento de Dermatología del Recinto de Ciencias Médicas (RCM).

Tanto la Dra. Cruz como la Dra. Quintero dieron paso a la encomienda científica de dar paso al nacimiento al estudio clínico de Adalumimab (Humira), un inhibidor del factor necrotico tumoral alpha, en conjunto con alrededor de 60 países más del mundo que se unieron a este esfuerzo de hacerle frente a esta enfermedad autoinmune, explicaron ambas a la Revista Puertorriqueña de Medicina y Salud Pública (MSP).

La condición crónica se caracteriza por ser una debilitante, provocar abscesos recurrentes, nódulos inflamatorios y fístulas drenosas. Esto viene acompañado de un dolor intenso y secreciones purulentas de olor fétido.

El estudio duró alrededor de 3 años en pacientes con Hidradenitis Supurativa de moderada a severa.

«Comparamos el efecto de este medicamento con placebo. Lo que se quiso probar es la nueva indicación de este medicamento que también tiene su beneficio en pacientes con artritis reumatoide, psoriasis, Crohn’s, Colitis Ulcerativa, entre otras condiciones. Definitivamente, el medicamento logró inhibir el proceso inflamatorio autoinmune que provoca la enfermedad y la disminución en la cantidad de lesiones inflamatorias», expresó la Dra. Cruz, desde su Clínica de Dermatología en Carolina.

Dra. Alma Cruz, dermatóloga e investigadora clínica.
Dra. Alma Cruz, dermatóloga e investigadora clínica.

El fármaco logró el mejoramiento de un 50% de la condición en 11 pacientes durante las primeras 12 semanas de tratamiento bajo un alto perfil de seguridad.

«No había ningún tratamiento aprobado para esta condición. Los pacientes eran tratados con cirugías, antibióticos, esteroides, inyecciones, entre otros. Tampoco había ningún protocolo establecido para el manejo de estos pacientes. El mejor logro ahora mismo es que ya hay planes médicos existentes que están cubriendo el medicamento, incluyendo Mi Salud», anunció.

Urge el diagnóstico temprano 

De paso, las Doctoras concordaron existe la necesidad de concienciar a la clase médica del País sobre la condición y de paso, poder lograr el diagnóstico temprano.

Cabe resaltar que actualmente el diagnóstico de la condición con etiología desconocida, podría tomar unos siete años, según las especialistas.

«El historial de accesos recurrentes, lesiones inflamatorias recurrentes, fístulas drenosas, en áreas características del cuerpo como el área axilar, perineal, inframamaria, entre otras, son claves en este diagnóstico», describió Cruz.

De otra parte, la Dra. Quintero aseguró que aún se desconoce la epidemiología de la enfermedad en Puerto Rico, pero «sabemos que pueden existir casos mal diagnosticados y que son más de lo que podemos pensar».

«La vida de estos pacientes es bien dura. Esta enfermedad no es fácil para muchas mujeres y sus parejas. Estas heridas a veces en su estado severo tienen mal olor, pueden presentar pus, tienen que estar tapándose al salir de la calle y otras muchas cosas. Ahora al menos tenemos un tratamiento que ofrecerles», celebraron ambas.

«Nos queda mucho por investigar. Hay muchos factores genéticos, ambientales, los estilos de vida como el ser obesos y el fumar, podrían influenciar sobre el desarrollo de la enfermedad. Nos queda trabajo por hacer porque sabemos que los pacientes con la condición más severa podrían necesitar tratamientos más agresivos», concluyeron.

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