Desde el hospital donde continúa internado, el papa Francisco ha firmado el decreto que oficializa la canonización del médico beato.
Desde el hospital Gemelli, donde se recupera de una neumonía bilateral, el papa Francisco ha autorizado la canonización de José Gregorio Hernández, conocido como "el médico de los pobres", convirtiéndolo en el primer santo de Venezuela.
La decisión, que culmina una larga cruzada de la Iglesia católica venezolana, fue anunciada en el Boletín de la Oficina de Prensa del Vaticano y confirmada por el arzobispo de Caracas, Raúl Biord, a través de un mensaje en redes sociales.
"El día de hoy, nuestro Papa ha aprobado el parecer positivo de cardenales y obispos del licasterio de las causas de beatificación y canonización que ha aprobado las virtudes de nuestro querido beato, que muy pronto será santo", declaró Biord, quien también expresó su deseo de que el pontífice goce de buena salud para presidir la ceremonia en Roma.
Francisco ha sido una pieza clave en la celeridad del proceso de canonización de José Gregorio Hernández.
"Era un médico lleno de ciencia y de fe que supo reconocer en los enfermos el rostro de Cristo y, como buen samaritano, los socorrió con caridad evangélica", señaló el Papa tras su beatificación en 2021.
José Gregorio Hernández, conocido cariñosamente como "el médico de los pobres", dejó un legado imborrable en la medicina venezolana y en la fe de millones de devotos. Su labor como pionero en la bacteriología y su dedicación a los más necesitados lo convirtieron en un símbolo de compasión y entrega.
Nacido en 1864 en la localidad de Isnotú, en el estado Trujillo, Hernández se destacó desde joven por su brillantez académica, graduándose con honores en la Universidad Central de Venezuela. Tras una beca en París, trajo al país conocimientos avanzados en microbiología y anatomía patológica, además de introducir el microscopio en Venezuela.
Sin embargo, su verdadera fama no se debió solo a sus contribuciones científicas, sino a su profunda vocación de servicio. Atendía gratuitamente a los enfermos pobres y su imagen, con su característico traje negro y sombrero, es hoy reconocida en toda Venezuela y más allá.
El proceso de canonización de José Gregorio Hernández se aceleró tras la confirmación de un milagro atribuido a su intercesión. La inexplicable recuperación de Yaxury Solórzano Ortega, una niña de 10 años que en 2017 recibió un disparo en la cabeza durante un asalto. Su madre rezó a José Gregorio para su sanación y, contra todo pronóstico médico, la niña sobrevivió sin secuelas graves, lo que fue considerado un milagro por el Vaticano.
"Siempre había tenido una formación muy racional, pero en ese momento descubrí que la ciencia no tenía todas las respuestas. Creo que José Gregorio me acompañó en mi curación", afirmó el actor venezolano Sócrates Serrano, quien también experimentó un acercamiento a la fe tras superar un cáncer de colon.
Además, durante la epidemia de la gripe española, junto con otros prominentes médicos venezolanos, atendió a la población afectada con dedicación y altruismo. Falleció el 29 de junio de 1919 en Caracas tras ser atropellado por un vehículo y golpearse la cabeza contra una acera.
Su funeral congregó a miles de personas, y desde entonces comenzó a ser venerado como un santo por el pueblo venezolano.
Su imagen es un símbolo de fe en Venezuela, presente en altares familiares, hospitales y transportes públicos. Su causa de canonización fue promovida por la Iglesia venezolana desde 1949 y avanzó a través de los años hasta que el Papa Juan Pablo II lo declaró "venerable".
Luego, en 2021, Francisco aprobó su beatificación, y ahora ha dado el paso final para su reconocimiento universal como santo. El próximo paso será la convocatoria de un consistorio para fijar la fecha de la ceremonia de canonización en Roma.
La noticia ha sido recibida con gran alegría en Venezuela, donde José Gregorio Hernández es una de las figuras religiosas más queridas y veneradas. Su santidad oficializará lo que por décadas ha sido una realidad en la devoción popular: el "médico de los pobres" es un símbolo de esperanza y fe para su pueblo.
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