10 datos para entender el mieloma múltiple

El mieloma puede causar anemia por la escasez de glóbulos rojos, que se traduce en debilidad y cansancio.

Sebastián Salguero

    10 datos para entender el mieloma múltiple

    El sistema inmunitario se compone de varios tipos de células que funcionan juntas para combatir las infecciones y otras enfermedades. Los linfocitos (células linfáticas) son uno de los tipos principales de glóbulos blancos del sistema inmunitario e incluyen a las células T y células B.

    Los linfocitos están en muchas áreas del cuerpo, tal como en los ganglios linfáticos, la médula ósea, los intestinos y el torrente sanguíneo.

    1.¿Qué es?  

     De acuerdo a Humberto Martínez, coordinador del Servicio de Hematología y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Cancerología, el Mieloma Múltiple es un cáncer ocasionado en la sangre. Igual que la leucemia y los linfomas. 

    2. ¿Cómo se desarrolla? 

    Se genera por la proliferación desmedida de células plasmáticas en la médula ósea que desplazan a las células productoras de sangre normales. Esto causa graves daños en el organismo. Según el American Cáncer Society, a diferencia de muchos tipos de cáncer, el mieloma no existe como un bulto o tumor concreto. La mayoría de los problemas médicos son causados por la acumulación de células plasmáticas.

    3. ¿Qué partes del cuerpo afecta?

    El mieloma afecta a múltiples lugares en el cuerpo, por lo que a veces se lo conoce como mieloma "múltiple". Debido a que la patología afecta donde la médula ósea está normalmente activa en un adulto, puede tener efectos en los huesos de la columna vertebral, el cráneo, la pelvis, la caja torácica, los huesos largos de los brazos y las piernas, y las áreas alrededor de los hombros y las caderas.

    4. ¿Cuáles son los síntomas?

    Uno de los grandes problemas para reducir la mortalidad de este cáncer es que suele confundirse con otras enfermedades, dice Martínez. Dentro de los principales síntomas están el dolor en los huesos, especialmente en la columna vertebral o en el pecho, pérdida del apetito y de peso, náuseas, fatiga, desorientación o confusión mental, estreñimiento, sed excesiva, y debilidad o entumecimiento en las piernas.

    El mieloma puede causar anemia por la escasez de glóbulos rojos, que se traduce en debilidad y cansancio. También un bajo nivel de plaquetas en la sangre, lo  que puede generar sangrado y aparición de moretones. Adicionalmente leucopenia que dificulta al cuerpo combatir las infecciones.

    5. ¿Es tratable?

    Martínez explica que el mieloma es una enfermedad heterogénea e incurable hasta el momento, por eso tiene una alta tasa de mortalidad. Sin embargo, “existe un grupo del 10 por ciento que tiene condiciones de tratamiento y de respuesta que alcanza la cura”. Depende de las características genéticas de la enfermedad y de la respuesta al tratamiento. 

    Este es el caso de los pacientes que presentan una enfermedad mínima residual, es decir, que no hay células tumorales detectadas en la médula ósea cuando se hace un estudio profundo.

     6. Incidencia en Puerto Rico 

    El doctor Joel López informó a MSP que, aunque en la isla no se tiene una estadística actualizada sobre la prevalencia de esta enfermedad, se estima que hay alrededor de 2.000 a 3.000 pacientes con MM.

    “Cuando miramos quizás las estadísticas de Estados Unidos estamos hablando que para el 2020 se estimaron alrededor de 32.000 casos nuevos de mieloma múltiple y en términos de, por ejemplo, las muertes de mieloma múltiple al año serían como 12.800. Es decir que en realidad esto es un cáncer que, considerado raro, no es de primera ni de las primeras en incidencia, ni la primera causas de muerte, ni en Puerto Rico, ni en Estados Unidos”, enfatizó el hematólogo.

    7. Años de supervivencia

    El pronóstico para las personas con mieloma múltiple varía, como en todos, según la etapa del cáncer.  Sin embargo, también existen muchos otros factores que pueden afectar el pronóstico de una persona, como su edad y su estado general de salud.  En general, Martínez dice que una persona con mieloma múltiple puede llegar a vivir entre 5 y 8 años después de ser diagnosticada. Viven 5 aquellos que sólo se someten a los tratamientos y 8 los que son aptos para un trasplante de médula ósea.

    En el caso de los últimos, el experto aclara que no todos pueden acceder a la opción. “Este trasplante autónomo depende de la capacidad del cuerpo que tenga para recibirlo. Influyen factores como la edad, por eso aquellos que tienen más de 70 no son elegibles”, explica. También depende de otras condiciones físicas como el estado del riñón, el hígado y de la fragilidad del organismo de una persona.

    De acuerdo al American Cáncer Society, desde el año 2000 ha aumentado el porcentaje de pacientes que viven 5 años después del diagnóstico. El tratamiento desde entonces ha mejorado considerablemente y los resultados actuales de supervivencia probablemente son mejores. 

    8. ¿A quién ataca?

    Según la Sociedad Americana Contra el Cáncer en los Estados Unidos, el riesgo de padecer mieloma múltiple en el transcurso de la vida es de 1 en 132 (0.76%).

    Para el año 2021, los cálculos de la para este cáncer en los Estados Unidos son:

  • Aproximadamente 34,920 nuevos casos de mieloma múltiple (19,320 hombres y 15,600 mujeres) serán diagnosticados.

  • Alrededor de 12,410 personas (6,840 hombres y 5,570 mujeres) morirán a causa de esta enfermedad.

  • 9. ¿Hay factores de riesgo? 

    El experto advierte que “hay factores de riesgo, más no factores determinantes”. Por ejemplo, la edad avanzada, la obesidad, el haber estado expuesto a tóxicos de la sangre, pinturas, benceno, entre otros.  No tenemos claridad. 

    10. ¿Cuáles son los tratamientos? 

    Existe un tratamiento diferente para cada tipo de mieloma y también varía según la etapa. Según la American Cáncer Society si el tumor de células plasmáticas no se encuentra en un hueso, puede removerse mediante cirugía y la quimioterapia solo se usa si se desarrolla mieloma múltiple. Cuando el mieloma es asintomático o quiescente, no requiere tratamiento de forma inmediata, pero si provoca alteraciones como anemia, lesiones óseas o fracaso renal, es necesario empezar el tratamiento. 

    Fuente consultada aquí

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