¿Qué es la amigdalectomía y en qué casos se realiza?

Las amígdalas son la primera línea de defensa del sistema inmunitario contra las bacterias y los virus que ingresan a la boca.

Alexander Triana Yanquén

    ¿Qué es la amigdalectomía y en qué casos se realiza?

    La amigdalectomía es la extirpación de las amígdalas mediante un proceso quirúrgico. Las amígdalas son dos almohadillas en forma ovalada de tejido que se encuentran en la parte posterior de la garganta (una de cada lado). El tiempo de recuperación suele ser de, al menos, 10 días y hasta 2 semanas.

    Es determinante conocer que las amígdalas son la primera línea de defensa del sistema inmunitario contra las bacterias y los virus que ingresan a la boca. Esta función puede hacer que estas sean especialmente vulnerables a la infección y la inflamación. 

    Sin embargo, la función del sistema inmunitario de las amígdalas disminuye después de la pubertad (un factor que puede explicar los casos poco frecuentes de amigdalitis en adultos).

    El pasado y el ahora

    Se ejecutaba frecuentemente para tratar la infección y la inflamación de las amígdalas (amigdalitis). Hoy en día, se realiza con el objetivo de tratar problemas respiratorios o de otro tipo relacionados con el agrandamiento de las amígdalas y enfermedades poco frecuentes de estas, así como la respiración asociada a trastornos del sueño. Sin embargo, se puede recurrir a la amigdalectomía cuando la amigdalitis ocurre con frecuencia o no responde a otros tratamientos.

    Algunas enfermedades de consideración en las que interviene la amigdalectomía

    • Amigdalitis: Puede recomendarse una amigdalectomía para evitar episodios frecuentes y recurrentes de amigdalitis. En general, la amigdalitis frecuente se define por presentar al menos siete episodios en el año anterior, o cinco episodios al año en los últimos dos años, incluso tres episodios al año en los últimos tres años

    • Complicaciones de las amígdalas agrandadas: pueden agrandarse después de infecciones frecuentes o persistentes, incluso pueden ser naturalmente grandes. Se puede realizar el procedimiento para tratar casos en los que se presenta dificultad para respirar, o hay interrupción de la respiración durante el sueño (apnea obstructiva del sueño).

    • Otras enfermedades o afecciones de las amígdalas: puede utilizarse para tratar otras enfermedades o afecciones poco comunes de las amígdalas como un tejido canceroso (malignidad) en una o ambas amígdalas, o posible malignidad; ante un sangrado recurrente de los vasos sanguíneos cerca de la superficie de las amígdalas, o en dado caso que se desarrolle mal aliento grave (halitosis) relacionado con desechos en las grietas de las amígdalas.

    Riesgos y complicaciones del procedimiento

    Al igual que otras intervenciones quirúrgicas, la amigdalectomía conlleva riesgos durante el procedimiento como: 

    • Reacciones a los anestésicos: la anestesia o medicamentos que se usan durante la operación suelen causar inconvenientes menores y de corto plazo, como dolor de cabeza, náuseas, vómitos o dolores musculares. Si bien uno de los riesgos de la anestesia general puede ser la muerte, los problemas graves a largo plazo son poco frecuentes.

    • Hinchazón: en ocasiones, la hinchazón de la lengua y de la parte blanda superior de la boca (paladar blando) puede causar problemas para respirar, en especial, durante las primeras horas después del procedimiento.

    • Sangrado durante la cirugía: ocurre un sangrado grave durante la cirugía que requiere tratamiento adicional y un internamiento en el hospital más prolongado. Esto es en raras ocasiones. 

    • Sangrado durante la cicatrización: se puede presentar este problema durante el proceso de cicatrización, en especial, si se retira demasiado pronto la costra de la herida.

    • Infección: es un caso excepcional, pero la cirugía puede provocar una infección que requiera otro tratamiento.

    Cómo prepararse para el procedimiento

    El hospital o la clínica donde te vas a realizar el procedimiento, te realizará unas indicaciones sobre cómo prepararte o preparar a tu hijo para una amigdalectomía. En este tramo del procedimiento, la información que te pedirán tiene que ver con los medicamentos a los que podrías ser alérgico, el tipo de alimentación que consumes con frecuencia, antecedentes familiares  o reacciones a anestesia que puedas definir.

    Por otra parte, cuando te brindan las instrucciones, es importante que las atiendas al pie de la letra. Dentro de ese folleto que te entregarán, aparecerá que no debes consumir alimentos ni líquidos después de la media noche previa a la intervención, la suspensión de algunos medicamentos (si es que tienes algún tratamiento adicional), que alguien esté disponible para acompañarte antes y después del procedimiento, y que organices tu tiempo para una recuperación de buen desarrollo. 

    Posiblemente necesites practicar pruebas o análisis de sangre antes de la cirugía. Tu médico también puede solicitarte un estudio del sueño (polisomnografía) si una amigdalectomía está diseñada para tratar la apnea obstructiva del sueño, otras obstrucciones de las vías respiratorias y algunas otras afecciones.

    La intervención quirúrgica

    Cuando el paciente se encuentra en el centro de intervención, tendrá el acompañamiento del personal de enfermería, quienes poseen una lista de comprobación para hacerte una serie de preguntas antes de la cirugía, pueden preguntarte tu nombre y el motivo de la cirugía. Este es un procedimiento estándar para garantizar la seguridad de los pacientes.

    Durante el procedimiento

    En el quirófano, debes tener claro que el cirujano extirpará las amígdalas con un bisturí (escalpelo) o con una herramienta quirúrgica especializada para extraer o destruir tejidos y detener el sangrado. Debido a que la amigdalectomía se realiza con anestesia general, tú o tu hijo no estarán conscientes durante el procedimiento ni sufrirán dolor durante la cirugía.

    La amigdalectomía suele realizarse como procedimiento ambulatorio. Esto significa que podrás volver a tu casa el mismo día de la cirugía. Es posible que se requiera la estancia nocturna si surgen complicaciones, si la cirugía se realiza en un niño pequeño o si tienes una afección médica compleja.

    Después del procedimiento

    Es posible que se presenten algunos problemas después de la intervención. Estos se asocian con el dolor de garganta de moderado a intenso durante una o dos semanas. así como en los oídos, el cuello, o el hueso maxilar, náuseas y vómitos, fiebre leve durante varios días, mal aliento por hasta dos semanas, hinchazón de la lengua o la garganta, sensación de tener algo atorado en la garganta y en el caso de los niños ansiedad o alteraciones del sueño.

    La recuperación 

    El tratamiento que dictaminen los médicos tiene el consumo de medicamentos para controlar la infección, inflamación, y dolor; así como la ingesta de alimentos y líquidos balanceados, blandos y de fácil consumo. Además del reposo necesario para evitar complicaciones.

    Qué resultados se pueden obtener del procedimiento

    Las amigdalectomías para tratar la amigdalitis bacteriana recurrente disminuyen la frecuencia y la gravedad de la faringitis estreptocócica y otras infecciones bacterianas. Las amigdalectomías para tratar la amigdalitis viral tienen un beneficio menor.

    Las amigdalectomías para tratar la apnea obstructiva del sueño y otras afecciones no relacionadas con infecciones pueden mejorar los resultados cuando otras estrategias terapéuticas no han sido beneficiosas.

    Fuente de consulta: Mayo Clinic

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