Yeso en gel: una alternativa avanzada para la inmovilización y el tratamiento de lesiones óseas

Esta técnica promete ser una alternativa más cómoda y eficaz para el tratamiento de fracturas en niños.

Laura Alejandra Álvarez

    Yeso en gel: una alternativa avanzada para la inmovilización y el tratamiento de lesiones óseas

    Las fracturas y lesiones traumáticas son normales en niños, especialmente como consecuencia de los deportes y la obesidad infantil. Además, los microtraumatismos que resultan en lesiones por su uso excesivo, se originan por golpes crónicos, reiterados y de alta intensidad.

    En exclusiva para la Revista Médica y Salud Pública el cirujano ortopédico pediátrico Onix Reyes Martínez explicó sobre la novedosa técnica de  ´Yeso´ en gel y sobre fracturas en niños,"hay una gran población de niños que están muy activos, es decir, hacen mucho deporte, lo que pone en riesgo de sufrir lesiones", explicó.

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    Los mejores materiales en esta época

    Ahora bien, existe una forma de inmovilización que utiliza una mezcla de yeso y gel de silicona. "A esta técnica la llamamos un cooling gel, es un material flexible que permite el intercambio de temperaturas de manera más adecuada y por la parte de afuera tiene una cámara vacía que la hace flexible y la cual llenamos con un material que es un epóxico".

    "Ese epóxico se endurece y se va adaptando a la anatomía del paciente, donde se encuentra la fractura. Así que la malla flexible la convertimos en una inmovilización rígida que permite la respiración de la piel a una temperatura agradable", enfatizó.

    Por otra parte, otro beneficio de esta técnica, es su capacidad para permitir la realización de radiografías sin necesidad de retirar el yeso, lo que puede resultar útil en el proceso de curación de la fractura, ya que se pueden realizar radiografías periódicas sin interrumpir la inmovilización. Además, es resistente al agua, lo que permite a los niños bañarse o nadar sin preocuparse por dañar el material.

    Tipos de fracturas

    La mayoría de fracturas en niños son: rama/tallo verde, fracturas por torsión, fracturas de doblez o fracturas completas. Asimismo, existen otros tipos menos comunes tales como fracturas transversales, fracturas espirales, fracturas oblicuas, fracturas por compresión y fracturas conminutas.

    Al respecto, el Dr. Onix explicó que, " la fractura de bambú, consta de unas lesiones donde el ligamento jala del hueso y lo rompe. Y esa es probablemente una fractura de tejido blando de las más serias, porque saca el hueso y lo arranca de dónde está fijo.¨

    ¿La fractura entorpece el crecimiento?

    Las fracturas en niños pueden tener un impacto significativo en el desarrollo, si estas ocurren en la parte del hueso donde se ubica el cartílago de crecimiento, ya que en este escenario, la extremidad afectada podría experimentar un crecimiento excesivo y volverse más larga que la otra. No obstante, si el desgarro o ruptura no afecta este cartílago, es posible que estimule un desarrollo óseo normal desde el lugar de la lesión.

    "Hay una clasificación antiquísima que es muy útil todavía, se llama la clasificación de Salta de Haris, la cual nos dice y nos puede predecir cuánto envolvimento del área de desarrollo tiene el paciente. Está área es la parte más débil del hueso, en el  músculo de un niño", manifestó el Dr. Onix.

    El problema con el área de crecimiento

    "Cuando hacemos una placa, el área de crecimiento es cartilaginosa, por lo tanto, no tiene densidad de calcio, no se ve en la placa. Así que tenemos que irnos a través del examen físico y siempre hay cinco cosas importantes en una fractura: hinchazón, dolor a la palpación, limitación de movimiento, que no pueda utilizar la extremidad, que no pueda poner peso, que no pueda coger algo y la placa", destacó el especialista. 

    Inmovilización de las extremidades

    Entre las técnicas más comunes de inmovilización se incluyen la colocación de férulas y el uso de materiales como vendajes de yeso, apósitos, almohadillas neumáticas y otros dispositivos de inmovilización. 

    Además, la elección de la técnica de inmovilización depende del tipo y la gravedad de la lesión, así como de la ubicación de la extremidad afectada. Es importante que se realice correctamente para evitar complicaciones y promover una recuperación más rápida. 

    "La inmovilización ha ido evolucionando y hoy día tenemos este producto, es un producto que como ven es una malla flexible, esta técnica se podría decir que no es un yeso", añadió el experto. 

    Recomendaciones cuando un niño tiene una fractura

    El Dr. Onix indicó que, "lo primero es ver si el niño tiene un trauma, ver cómo está la articulación, ya que puede ser tan serio como un hueso roto que sale por la piel hacia afuera. Eso es una emergencia de mucha importancia, por ello, siempre lo primero es mirar la estabilidad de la extremidad

    "Si es una fractura pequeña simplemente llevarlo al médico, con no poner peso en la extremidad, es suficiente. Sin embargo, si la extremidad está deformada, con un hueso en Z, como a veces llegan, entonces tenemos que inmovilizar, buscar cualquier recurso que tengamos, una caja, un panel, una tabla, una regla y un vendaje nos ayude a mantener firme la lesión", añadió. 

    El color de la piel y ver el pulso es importante

    El color de la piel puede indicar la presencia de una lesión vascular, mientras que la palpación del pulso puede indicar la presencia de una lesión arterial. Por ello, es relevante evaluar correctamente la sintomatología, ya que la piel pálida y fría puede indicar una disminución del flujo sanguíneo, lo que significa que debe tratarse con la menor brevedad. 

    "Una fractura que no tiene pulso y no le llega la sangre a la extremidad es una emergencia que hay que resolver inmediatamente, ya que una extremidad con una fractura que esté bien irrigada vascularmente, la podemos manejar poco a poco", explicó el experto. 

    Además, en caso de un en paciente lesionado con piel oscura, ocurra el cambio de color de piel, pero sea difícil de apreciar, se debe observar si existe una alteración en las membranas mucosas, como los labios y las encías.

    Fuentes consultadas aquí.

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