Dr. Bermúdez y la importancia de los sentimientos en la práctica de la medicina

En el ambiente de hospital, dentro del área de las infecciones, el doctor Bermúdez estuvo junto al equipo de profesionales trato a pacientes infectados con el covid-19.

Belinda Z. Burgos González

    Dr. Bermúdez y la importancia de los sentimientos en la práctica de la medicina

    El Dr. Rafael Bermúdez Rivera, médico internista, siempre estuvo interesado en el área de la medicina y, con una hermana con la misma profesión que veía como su modelo, vio el campo con mayor satisfacción. 

    Siendo buen estudiante de ciencias y matemáticas se inclinó por la rama de la medicina y así cursó su bachillerato y su Escuela de Medicina en el Recinto de Ciencias, graduándose en 1992. 

    A partir del 1995 se hizo internista y desde ahí ha estado trabajando en Puerto Rico al servicio de quienes lo necesitan.

    “Nosotros los internistas somos los pediatras del adulto, nosotros nos encargamos de todas las condiciones relacionadas al adulto, entiéndase la diabetes, problemas renales, problemas infecciosos, problemas del corazón, y de las cosas que vemos y manejamos, precisamente son eso, problemas de azúcar y casos infecciosos como la pulmonía, la celulitis, problemas cerebrovasculares como las apoplejías o convulsiones”, explicó el Dr. Bermúdez.

    En el ambiente de hospital, dentro del área de las infecciones, el doctor Bermúdez estuvo junto al equipo de profesionales trato a pacientes infectados con el covid-19.

    La parte humana de los especialistas

    “Hay muchos casos que lo tocan a uno por diferente razón, pero varían las emociones dependiendo cada caso y la interacción que se tiene con el paciente, en su estadía y en su manejo de oficina”, recalcó.

    “Yo veo muchos pacientes en conjunto con cirujanos colorrectales y aquí se ha atacado mucho en hacer énfasis de detección temprana y hoy en día, vemos pacientes a temprana edad teniendo diagnósticos de cáncer de colon, debido a la facilidad de la información, así que aumentar estos conocimientos nos ha permitido identificarlos a tiempo para hallar el diagnóstico, ofrecer tratamiento y curar”, manifestó.

    El Dr. Bermúdez basa su práctica en medicina de oficina y medicina de hospital, y se muestra entusiasta al destacar que, aunque lleva 20 años trabajando en el Hospital Ashford, aún tiene mucho por dar y por entregar a sus pacientes y a los que están por venir.

    Frente a brindar una recomendación a los profesionales en formación, el especialista dijo, ““Hay que tener el corazón, el sentimiento y la disposición y eso cada estudiante ya lo tiene cuando llega a cada rama donde esta buscando como ramificarse y eso debe persistir por el resto de sus días, debe dedicarse a los pacientes y a brindar lo mejor, así como fortalecer la relación médico-paciente que es la base de todo, hacer todo con mucha honestidad, credibilidad y cariño”

    Adicionando que, las relaciones con los pacientes son relaciones que duran y deben ser en esa forma; las carreras que escojan deben ser de acuerdo con sus preferencias y deseos, porque es lo van a hacer por el resto de sus días y cuando uno hace lo que le gusta, le ayuda a completarse como ser humano.

    Las complicaciones que más se presentan en la isla 

    La diabetes es una de las condiciones en las que el paciente no tiene muy buena adherencia a los tratamientos y falla en poder lograr las metas, a pesar de ser educados de cómo tomar los medicamentos y usar adecuadamente los alimentos.

    “No logran aguantar la progresión de la enfermedad y es ahí donde empiezan a presentarse las complicaciones, ya sea fallo renal, problema vascular, neuropatía o problemas de circulación”, dijo a MSP.

    Añadió, además, que esta condición y la hipercolesterolemia o problemas de colesterol alto, son las condiciones en las que más se dificulta el compromiso del paciente, pues hay mucha resistencia a los tratamientos.

    Estatus de la medicina en la isla

    Para el Dr. Bermúdez, los médicos que se han entrenado en Puerto Rico, están preparados, capacitados y educados en el campo de la medicina y no tienen nada que envidiarles a otros lugares.

    “Somos de una parte de la población que está muy capacitada y esto se ha podido ver en distintas personas que han ocupado puestos significativos en distintas áreas entre toda la nación, así que, el cerebro, el deseo y la capacidad de tratar al paciente, la tenemos los puertorriqueños”, resaltó.

    Aunque en comparación con otros lugares hay algunos problemas como, por ejemplo, los que se presentan con las aseguradoras, o la posibilidad de llegar a ciertos tipos de pacientes por temas de cobertura y algunas limitaciones que están presentes en la isla, el médico insistió en que la capacidad y el deseo de ayudar esta innato en cada uno de los ellos.

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