Estudio favorece resultados en nuevo tratamiento contra formas raras de Esclerosis Lateral Amiotrófica

Tras resultados alentadores, administraron el fármaco a un paciente con ELA.

María Camila Sánchez

    Estudio favorece resultados en nuevo tratamiento contra formas raras de Esclerosis Lateral Amiotrófica

    La esclerosis lateral amiotrófica, también conocida como enfermedad de Lou Gehrig, es un trastorno neurológico fatal que ocasiona la degeneración de las neuronas motoras en el cerebro y la médula espinal.

    Los pacientes diagnosticados con esta condición, presentan pérdida de la fuerza muscular y con el tiempo la capacidad de moverse, tragar y respirar. Por lo general, los casos de ELA son esporádicos, pero el 10% de los casos son hereditarios o se deben a mutaciones en varios genes. 

    Por medio de una investigación publicada en Nature Medicine, los científicos utilizaron un fármaco experimental donde pudieron suprimir un gen mutado de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Estudios arrojaron que la terapia podría llegar a ser esperanzadora en el tratamiento de formas raras y agresivas de ELA causadas por mutaciones en el gen del sarcoma fusionado (FUS).

    "El estudio muestra cómo las prometedoras terapias dirigidas a los genes pueden pasar rápidamente del desarrollo preclínico a las pruebas clínicas", afirmó la doctora Amelie Gubitz, directora del programa del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares. "Hay una necesidad desesperada de enfoques innovadores para tratar la ELA".

    En el estudio, el doctor Neil Shneider, catedrático adjunto de trastornos de la motoneurona y director del Centro Eleanor y Lou Gehrig de la ELA de la Universidad de Columbia (Nueva York), y su equipo retrasaron la aparición de la degeneración de la motoneurona en ratones utilizando un fármaco oligonucleótido en antisentido diseñado para silenciar el FUS bloqueando la producción de proteínas específicas por parte de las células. Tras unos resultados alentadores, administraron el fármaco a un paciente con ELA.

    "El estudio establece un modelo de ratón que es altamente relevante para la enfermedad", dijo el Dr. Shneider. "En ratones, descubrimos que la toxicidad de FUS se debía a una ganancia de función y dependía de la dosis, lo que sugiere que podríamos tratar FUS-ALS silenciando el gen FUS".

    En el 2019, una persona con esta condición en búsqueda de terapias conoció al dr. Shneider quien, inspirado con su historia, decidió asociarse con una compañía farmacéutica para desarrollar una terapia personalizada diseñada para combatir la mutación FUS.

    Bajo un protocolo de uso compasivo revisado por la FDA de los EE. UU., el especialista administró el medicamento al paciente para el que había sido diseñado. El paciente recibió infusiones repetidas del fármaco en su canal espinal durante 10 meses. Durante el tratamiento, la tasa de deterioro de la función motora del paciente disminuyó, es decir, que toleró bien el tratamiento y no presentó efectos adversos.

    "Comenzamos con el modelo de ratón para establecer una justificación para el fármaco, realizamos estudios de eficacia en el ratón, trasladamos el fármaco a un ser humano y recopilamos datos valiosos que finalmente se utilizaron para respaldar un ensayo clínico de fase 3 más grande", aseguró el experto.

    Tras estudios del tejido cerebral y muscular, los investigadores descubrieron que el fármaco administrado silenciaba el FUS en todo el sistema nervioso e invertía la naturaleza tóxica del mismo, así como la de otras proteínas relacionadas con la enfermedad. En comparación con el tejido de los pacientes tratados y no tratados con esta mutación adicional de ELA, los agregados de proteína FUS eran escasos, por lo que sugirieron que el medicamento los había erradicado.

    El fármaco también redujo los niveles de FUS entre un 50 % y un 80 % en el cerebro y la médula espinal. Después de la administración del fármaco, también se eliminaron las formas insolubles de otras proteínas asociadas a ALS.

    Estudios previos en roedores sugieren que las mutaciones de FUS dan como resultado la producción de una proteína anormal que forma grumos o agregados, lo que provoca daño en las neuronas motoras. Al dirigirse al gen defectuoso de una manera que suprime la actividad tóxica de FUS, los productos de silenciamiento de genes como el fármaco de oligonucleótidos antisentido podrían potencialmente reducir o prevenir la progresión de la enfermedad.

    Fuente consultada aquí.  

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