Siete posibles señales de que tienes una tiroides poco activa

Las señales de una tiroides poco activa pueden ir desde el cansancio hasta el aumento de peso.

Isbelia Farías

    Siete posibles señales de que tienes una tiroides poco activa

    La tiroides poco activa es una afección en la cual la glándula tiroides no produce la cantidad de hormonas necesaria que requiere el cuerpo. Aunque los síntomas de este padecimiento también se pueden relacionar con otras condiciones, por lo general, una persona con tiroides poco activa puede experimentar cansancio o aumento de peso.

    Las hormonas tiroideas son las encargadas de cómo el cuerpo usa y almacena la energía. Si los niveles son bajos, entonces el metabolismo se ralentiza, lo cual afecta a muchos órganos del cuerpo.

    Quienes consideren que pueden estar sufriendo de los efectos de una tiroides poco activa, deben buscar ayuda profesional médica.

    Signos de una tiroides poco activa

    Algunos de los signos de una toroides poco activa son los siguientes:

    1-   Dificultad para perder peso: esto puede deberse al consumo de muchas calorías, hacer poco ejercicio, dormir mal o el uso de algún medicamento que interfiera con el metabolismo. Sin embargo, cuando la dificultad es muy acentuada, se debe descartar el hipotiroidismo, pues, cuando hay niveles bajos de estas hormonas, el metabolismo es más lento y esto reduce el gasto de energía en reposo, provocando un aumento de peso. Las hormonas tiroideas también regulan el apetito, así que una tiroides hipoactiva puede llevar a que la persona sienta más hambre.

    2-   Cansancio constante: esto puede ser producto del estrés, medicamentos, esfuerzo físico, falta de sueño, entre otros. Cuando no parece existir una explicación posible, entonces puede deberse a problemas hormonales. Algunos estudios indican que un 52 % de pacientes adultos y un 32 % de pacientes pediátricos experimentan fatiga.

    3-   Frío insoportable: cuando el cuerpo detecta que la temperatura está bajando, comienza a quemar más calorías para generar calor. Cuando las hormonas tiroideas no funcionan bien, la capacidad de mantenerse caliente se reduce, por lo que la sensibilidad al frío es mayor.

    4-   Dolor en los músculos y articulaciones: las causas de estos dolores pueden ser infecciosas, inflamatorias, neurológicas, genéticas, metabólicas o reumatológicas, entre otras, pero si todo parece estar bien y se siente mucho dolor, es necesario examinar las hormonas tiroideas, ya que quienes padecen hipotiroidismo tienen un metabolismo más alterado que se orienta más al catabolismo que hacia el anabolismo. El catabolismo es un estado en el que se descompone el tejido muscular para obtener energía, mientras que el anabolismo ayuda a ganar músculo. Con niveles bajos de hormona tiroidea, la masa muscular y la fuerza pueden disminuir, lo que provoca sensaciones de dolor y debilidad.

    5-   Piel seca y cabello fino: el crecimiento y metabolismo de los folículos pilosos, al igual que las células de la piel, están regulador por las hormonas tiroideas. Estudios han mostrado niveles diferenciales de disfunción tiroidea en diferentes tipos de alopecia, así como también han mostrado que la prevalencia de disfunción tiroidea en pacientes con alopecia, aumenta con la edad.

    6-   Periodos menstruales fuertes o irregulares: algunos cambios en el ciclo menstrual se pueden deber al estilo de vida, la dieta, el estrés, cambios en el peso o los viajes, entre otras causas, pero los periodos menstruales abundantes o irregulares son signo común de la tiroides hipoactiva.

    7-   Un ánimo bajo: la depresión es otro de los signos de la tiroides hipoactiva. No se conoce con exactitud cómo es el vínculo entre hipotiroidismo y los trastornos del ánimo, pero se cree que puede estar relacionado.

    Ante cualquier duda, se debe consultar con el médico especialista y descartar estar padeciendo de una tiroides poco activa, ya que, el abordaje de esta afección puede mejorar la calidad de vida de los pacientes.

    Fuente: aquí

    Mas noticias de Endocrinología-Diabetes