La genética como desencadenante de la psoriasis

La condición continúa siendo una condición que afecta no solo al paciente de manera física sino mental, pues el estrés puede agravar la condición

Javier Erazo

    La genética como desencadenante de la psoriasis

    La psoriasis es una enfermedad que puede agravar sistémicamente a un paciente y en la mayoría de ocasiones puede desarrollarse por algunas patologías que suelen afectar el sistema inmunológico del paciente, y rol de la genética juegan un papel fundamental en su desarrollo. 

    En entrevista con la revista Medicina y Salud Pública (MSP), el doctor José González Chávez, médico fundador de la primera clínica de psoriasis en Puerto Rico y Leticia López, directora ejecutiva de la Asociación Puertorriqueña de Ayuda al Paciente con Psoriasis, repasaron la importancia de conocer y detectar a tiempo a esta condición inmunológica, sus tratamientos, calidad de vida del paciente y sobre todo, su detección.

    “La genética de una familia que ha desarrollado psoriasis puede poner al paciente en una predisposición, luego vienen los factores desencadenantes como infecciones, medicamentos, estrés, estos hacen que la enfermedad en cualquier momento se manifieste, la malignidad tiende a ser crónica y algunas veces se necesita de tratamientos de por vida, otras comorbilidades también acompañan la enfermedad como la artritis, uveítis, síndrome metabólico y síndrome inflamatorio”, explicó el doctor González, aunque no se especificó el tipo de genes que pudiera estar involucrado en el desarrollo de la enfermedad.

    Síntomas

    Uno de los factores más importantes no solo para prevenir la manifestación de la psoriasis, sino de cualquier enfermedad es el cuadro sintomatológico, en el caso de la afección cutánea el paciente puede presentar alguna formación de escamas que le produce picazón e incomodidad.

    “Vamos a ver comúnmente las placas escamosas en el paciente, que se presentan en la zona de los brazos, las piernas, el cuero cabelludo, la mucosa o las uñas, en muchos casos pueden ser intradérmicas o generalizadas. Hay otras presentaciones atípicas como la psoriasis pustular o la intertriginosa”, sostuvo el doctor.

    Detección

    Muchas veces cuando se trata de una enfermedad en la piel el diagnóstico suele variar o puede ser confuso en comparación con enfermedades que comprenden infecciones, sin embargo, existen algunas características propias de la malignidad que en concepto de un especialista no suele crear confusión.

    “El diagnóstico en su mayoría es clínico, la formación de  placas es algo característico y  no se hace difícil de diagnosticar, pero existen circunstancias donde puede haber lesiones y crear confusión con linfomas cutáneos, hongos o dermatitis atópica. Existen algunas veces donde se requiere de biopsia para destacar y aportar dicho diagnóstico. Hay dos prototipos de edades, unos donde se manifiesta a edad temprana y otra en edades avanzadas, hay algunos factores que intervienen en el desarrollo como la calidad de vida”, ahondó el especialista.

    Muchas veces el paciente no cuenta con un servicio óptimo lo que puede limitar su capacidad de recuperación y un diagnóstico a tiempo con el fin de que la enfermedad no tenga un progreso considerable y ocasione secuelas o efectos secundarios, a lo que expertos remiten como una necesidad sobre todo para esta población.

    “El paciente muchas veces no sabe qué es lo que tiene hasta que se realizan los exámenes pertinentes, el mayor problema que tienen  estas personas es el acceso al especialista adecuado, muchas veces la asociación de enfermedades puede confundir a los pacientes por lo que es necesario de ese especialista”, dice Leticia López. 

    Tratamiento

    Para tratar una condición como la psoriasis es importante determinar qué tipo de patología es, pues como aclara el doctor existen algunas que suelen presentarse de manera superficial y otras donde puede ser más complejo su tratamiento, comúnmente los fármacos son usados contra la patología.

    “En etapas limitadas donde la enfermedad está localizada en zonas específicas se usa el tratamiento dirigido con corticosteroides tópicos, medicamentos como los derivados de vitamina B inmunomoduladores o la fototerapia, estos son los más usuales cuando el paciente tiene una enfermedad medianamente localizada”, concluye el especialista.

    Vea la entrevista completa: 

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