Todo lo que debes saber acerca de la hipersalivación

Dependiendo de la causa, la hipersalivación puede ser constante, intermitente, temporal o crónica y con frecuencia genera ansiedad social en las personas.

Luisa Ochoa

    Todo lo que debes saber acerca de la hipersalivación

    La hipersalivación, también conocida como sialorrea o tialismo, es cuando una persona tiene demasiada saliva en su boca. Puede causar que la saliva de la boca caiga sobre el labio inferior, conocido como babeo.

    No es una enfermedad, pero usualmente es un síntoma de otra afección subyacente. Estos otros factores pueden ir desde causas fáciles de tratar y comunes hasta enfermedades raras. La saliva puede ayudar a sanar las heridas y eliminar los gérmenes de la boca, al igual que evita la resequedad y actúa como una barrera contra los irritantes y toxinas.

    En promedio, una persona sana produce entre 0.75 y 1.5 litros de saliva cada día. La producción de saliva incrementa cuando una persona come y disminuye cuando duerme.

    Demasiada saliva puede causar problemas al hablar y comer, al igual que labios agrietados e infecciones de la piel. La hipersalivación y babeo también pueden causar ansiedad social y disminuir la autoestima.

    Causas

    Existen muchas posibles causas de la hipersalivación. Puede ser una complicación por utilizar dentaduras postizas o una mala coordinación de la boca.

    La hipersalivación puede ser el resultado de:

    producción excesiva de saliva;

    discapacidad de tragar efectivamente o eliminar la saliva de la boca;

    y dificultad para mantener la boca cerrada.

    Las causas de la producción excesiva de saliva, que causa la hipersalivación, incluyen:

    malestares matutinos o náusea durante el embarazo;

    infecciones de los senos nasales, garganta o periamigdalinas;

    picaduras de arañas venenosas, el veneno de los reptiles y hongos venenosos;

    dientes falsos;

    úlceras, inflamación o dolor en la boca;

    mala higiene oral;

    infecciones graves como rabia o tuberculosis;

    dolor intenso o repentino;

    regurgitación de saliva durante la acidez;

    fracturas o dislocación de la mandíbula;

    La dificultad para tragar o eliminar la saliva de la boca puede ser causada o relacionada con algunas condiciones subyacentes, como el síndrome de Down, autismo, ELA, accidente cerebrovascular y enfermedad de Parkinson. Si una persona también tiene una disfunción sensorial, posiblemente no siempre noten que están salivando.

    Las causas de una discapacidad para mantener la boca cerrada, que puede causar salivación, incluyen mal control neuromuscular de los músculos alrededor de la boca. La parálisis cerebral es un ejemplo de dicha condición.

    La dificultad para mantener la saliva en la boca también se puede deber a:

    mal control de la cabeza y labios;

    boca abierta constantemente;

    sensación táctil deteriorada;

    lengua agrandada o mala movilidad de la lengua;

    mala alineación de los dientes;

    y bloqueo nasal.

    La hipersalivación también puede resultar de afecciones no médicas, como ver, oler o probar alimentos, o inclusive solo pensar en comida. También puede ser causada por masticar goma de mascar o por sentimientos de entusiasmo o ansiedad.

    Síntomas

    Los síntomas de la hipersalivación incluyen salivar, escupir y tragar en exceso. Otras manifestaciones son:

    labios agrietados;

    ablandamiento y daños a la piel alrededor de la boca;

    infección de la piel alrededor de la boca;

    mal aliento;

    deshidratación;

    alteración del habla;

    neumonía;

    mal sentido del gusto;

    Las personas que experimentan hipersalivación tienen más probabilidad de inhalar saliva, alimentos o líquidos hacia sus pulmones, lo que puede causar la neumonía por aspiración. Esto puede suceder cuando existen problemas de reflejo tusígeno o atragantamiento.

    Diagnóstico

    El objetivo de diagnosticar la hipersalivación es identificar la causa subyacente y luego recomendar el mejor tratamiento posible para cada persona afectada. Un diagnóstico es importante, ya que algunas de las posibles causas de la hipersalivación tienen graves complicaciones.

    Para diagnosticar la hipersalivación, un médico puede incluir un examen de lo siguiente:

    la boca, los dientes y la piel alrededor;

    control de la lengua, capacidad de tragar y estabilidad de la mandíbula;

    amígdalas y vías nasales;

    estado de alerta y emocional;

    hidratación, hambre y postura de la cabeza;

    Un médico usualmente considerará necesario evaluar otros criterios, entre ellos:

    condiciones médicas existentes y medicamentos constantes;

    cómo y cuándo ocurre la hipersalivación;

    la cantidad de saliva adicional producida;

    si el problema es constante o intermitente;

    cualquier efecto adverso de la vida diaria;

    Una vez determinada la causa de la hipersalivación, un médico puede considerar los siguientes factores cuando recomiende un tratamiento:

    gravedad y complicaciones;

    edad y estado mental;

    si la hipersalivación es crónica o temporal;

    condiciones neurológicas asociadas;

    la posibilidad de mejorar.

    Tratamiento y control

    Tratar la hipersalivación es tratar la afección subyacente que la causa, al igual que controlar los efectos inmediatos del exceso de saliva en la boca.

    Dependiendo de la causa, el tratamiento puede incluir ciertos tipos de terapias, medicamentos y remedios caseros. En casos extremos, podría considerarse la cirugía.

    Terapia: esto puede incluir modificación al comportamiento y terapia del habla. Las personas que experimentan hipersalivación pueden beneficiarse con la ayuda de la postura y el control de la cabeza. También pueden aprender técnicas para cerrar los labios, controlar mejor la lengua y tragar.

    Medicamentos: el objetivo de la medicación para la hipersalivación es reducir la producción de saliva. Se pueden usar medicamentos anticolinérgicos, aunque tienen una variedad de efectos secundarios, incluyendo somnolencia, inquietud, irritabilidad, retención urinaria, estreñimiento y enrojecimiento. El tratamiento también puede incluir un betabloqueador o toxina botulínica (Botox).

    Remedios caseros: tomar suficiente agua puede reducir la producción de saliva. Cepillarse los dientes y utilizar enjuague bucal también puede secar la boca temporalmente.

    El control exitoso de la hipersalivación y el babeo ocasionado puede mejorar la confianza y autoestima de una persona.

    Pronóstico

    Algunas causas de hipersalivación pueden eliminarse con el tiempo sin tratamiento. Dichas causas incluyen embarazo, ansiedad y lesiones mejores.

    Otras causas pueden implicar desafíos médicos más graves. Esta categoría incluye causas neurológicas y trastornos nerviosos. Si se debe a condiciones crónicas, el tratamiento puede incluir control prolongado de la hipersalivación de una persona.

    Fuente consultada aquí.

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