Nace la investigación científica por el esófago de Barrett en Puerto Rico

Científicos del Centro Comprensivo Cáncer de la Universidad de Puerto Rico (CCCUPR) han logrado el nacimiento de la investigación del cáncer de esófago y sobre la condición del esófago de Barrett en Puerto Rico, al identificar diferencias clínicas entre los puertorriqueños y los pacientes de otras razas, informó en exclusiva a la Revista Puertorriqueña de Medicina y Salud Pública (MSP), la doctora Priscilla Magno, gastroenteróloga oncóloga.

La doctora Magno también se destaca como catedrática auxiliar de la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) y parte de la Facultad de Gastroenterología del Hospital de Veterano de la isla.

El esófago de Barrett es un factor de riesgo para el cáncer de esófago, ya que la mucosa adquiere un color rojizo, las células son cilíndricas y con semejanza a las del intestino delgado.

«Hemos sido los primeros en formalmente estudiar la epidemiología de esta enfermedad en Puerto Rico. Quisimos ver que está ocurriendo con el cáncer de esófago entre los puertorriqueños. En el primer estudio, encontramos una diferencia entre los grupos raciales versus los puertorriqueños en cuanto al cáncer de esófago», sostuvo la investigadora. shutterstock_133427801

«Vimos que en Puerto Rico la incidencia del adecarcinoma de esófago era menor, un tipo de cáncer de esófago, siendo el factor de riesgo el esófago de Barrett», añadió.

En cuanto a la incidencia del esófago de Barrett en Puerto Rico, la doctora Magno señaló que es de un 4%, «pero dentro de este grupo, hay menos incidencia de displasia (alteraciones en el aspecto celular)», señaló Magno.

«No sabemos porqué, pero sí sabemos que algo pasa con el esófago de Barrett en Puerto Rico. También, hay que buscar cuáles son esos factores que nos protegen contra el cáncer (de esófago). Si hay algo genético, habrá que investigarlo. Lo que hemos podido comprobar es que el esófago de Barrett es más estable en Puerto Rico y la incidencia de displasia es menor», enfatizó.

«Estamos en un estado bien prematuro de describir la enfermedad en Puerto Rico y su población. Ese ha sido nuestro primer compromiso con la investigación», afirmó.

Adecuados los tratamientos en la isla

De otra parte, la doctora Magno destacó que el tratamiento para el esófago de Barrett en Puerto Rico son de primera, «y cuando progresa la enfermedad a niveles avanzados, existen los tratamientos endoscópicos para atenderla».

«En Puerto Rico el tratamiento es de primera. No hay que ir a Estados Unidos a tratarse. Lo mismo puedo decir del cáncer de esófago, que se puede tratar endoscópicamente y existe la quimioterapia», informó.

«La gastroenterología continúa avanzando», finiquitó orgullosa.

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