Nueva técnica para el manejo del dolor crónico

Agencia Latina de Noticias de Medicina y Salud Pública

La crioanalgesia es un tipo de procedimiento quirúrgico mediante el cual el médico se sirve de nitrógeno para formar una bola de hielo alrededor del nervio afectado. Así deja de sentir dolor hasta por un año, tiempo en el cual el nervio puede regenerarse.

Interrumpe la señal dolorosa en un nervio sin alterar la membrana basal, que permite que se regenere durante el tiempo en que dura el efecto, que puede ser hasta un año. El fin es reestructurar esa estructura del nervio de manera que no sea en forma caótica, sino ordenada.

“Es un procedimiento ambulatorio que se realiza en 10 minutos en el consultorio médico. Es muy importante que el médico tenga el diagnóstico correcto, porque si hay dolor de cabeza, puede haber muchos dolores de cabeza distintos. Si hay dolor de espalda, puede deberse a diferentes razones”, subrayó la doctora Andrea Trescot, quien es una autoridad mundial en la materia y estuvo recientemente en la Convención de la Academia de Manejo de Dolor de Puerto Rico para impartir una conferencia.

La educadora dijo que en búsqueda del diagnóstico y de identificar el nervio afectado, observa el patrón del dolor que afecta al paciente. Por ejemplo, un dolor de cabeza en las mañanas la llevaría a revisar el nervio aurículo temporal, y al conocer la anatomía de ese nervio y las diferentes opciones para calmar el dolor que va a ofrecerle al paciente. “Por eso es importante hacer el diagnóstico, determinar el tratamiento a ofrecer y cómo impacta las partes anatómicas o fisiológicas. Hacemos un diagnóstico que se comprueba con las pruebas y el examen físico”, reiteró.

“El cerebro se trata de una manera, los tendones, de otra. Si (la causa del dolor) es vascular, un nervio pillado, qué voy a hacer para ayudar al paciente? Yo trabajo con el nervio y los músculos, ligamentos, tendones, coyunturas, todos pueden causar dolor y se tratan de manera distinta”, estableció Trescot, autora de un libro sobre el tratamiento de nervios periferales, el cual planifica traducir al español.

En entrevista con la Revista Puertorriqueña de Medicina y Salud Pública (MSP), Trescot habló sobre el uso de la buprenorfina y la morfina para tratar el dolor.

La buprenorfina, también utilizada en tratamientos contra adicción a opiáceos, trabaja con ciertos receptores del cerebro y puede ser utilizada cuando otras cosas no han funcionado o hay contraindicaciones, como un paciente que es o ha sido adicto a cierto tipo de tranquilizantes, a la vez que puede prevenir adicción. Lo alivia y no le da el ‘high’ de la heroína, porque no se busca la fase eufórica, sino el alivio, detalló.

Sobre la morfina, la especialista explicó que el medicamento trabaja en diferentes receptores y su función meramente es dormir el cerebro y no aliviar dolores específicos.

En cuanto al uso de morfina en pacientes terminales, la doctora Trescot sostuvo que “desafortunadamente, la morfina funciona durmiendo el cerebro y no calmando el dolor. Pero no queremos a un paciente que esté dormido todo el tiempo. Sería más efectivo tratar el nervio que está causando el dolor por la metástasis, en lugar de darle morfina”.  

Cuando hay dolor por la artritis, la especialista dijo que en las articulaciones hay nervios y si se identifica cuál de esos nervios está causando el dolor, se puede congelar y eliminar el dolor. Dijo además que “la articulación se inflama porque está inestable, como cuando un carro está desalineado y si se logra estabilizar deja de rosar y de doler, a través de medicina regenerativa, procedimiento en el cual se centrifugan ciertas células del cuerpo y se inyectan al paciente”.    

La doctora forma parte del World Institute of Pain, entidad reconocida en todo el mundo, y que cubre diferentes áreas geográficas, que incluyen Europa, Latinoamérica y el Medio Oriente, donde ofrecen charlas y tratamientos estandarizados.

En Puerto Rico, uno de los médicos especializados en manejo del dolor y crioanalgesia es Renier Méndez. El doctor abundó sobre el proceso, y mencionó que el mismo interrumpe la señal dolorosa en un nervio sin alterar la membrana basal, lo que permite que se regenere durante el tiempo en que dura el efecto, que puede ser hasta un año. Reestructurar esa estructura del nervio que no sea en forma caótica, sino ordenada.

“Es una tecnología donde se introduce un artefacto mínimamente invasivo al lado de los nervios sensoriales para congelarlos. Es una cosa extraordinaria porque puedes apagar el dolor sin medicamentos y cuando se regenere ya no hay más dolor”, explicó el especialista.

Méndez recordó que “hace años el tratamiento disponible consistía en antiinflamatorios o cortar el nervio. Ahora hay la posibilidad de congelar el nervio. Cuando se despierta está regenerado de una forma correcta o adecuada. Es espectacular para un paciente que tenga dolor de cabeza, tobillo, si ha sufrido trauma o ha sido operado, ver que se ha recuperado. Aplica para dos de las tres causas de dolor de espalda”. Méndez practica el procedimiento en Advance Pain Management de Bayamón.

Hay una parte del procedimiento que es cubierta por los planes médicos. “Se reconoce como un tratamiento efectivo en Puerto Rico, pero hay una parte que debe ser cubierta por el paciente” indicó el anestesiólogo.

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