Destacan la importancia del manejo clínico de la trombosis venosa en la Isla

Dr. Jorge Martinez Trabal, director del Programa de Residencia de Cirugía del Hospital Episcopal San Lucas de Ponce. Suministrada.

Los eventos tromboembólicos representan un alto costo para el sistema de salud de Puerto Rico y los mismos no cuentan con un buen manejo adecuado, pues cada vez se presentan más pacientes que sufren los efectos nocivos la formación de coágulos no removidos a tiempo o no reciben medicamentos anticoagulantes correctamente.

Esta fue la realidad clínica de los eventos tromboembólicos en Puerto Rico descrita por el Dr. Jorge Martinez Trabal, director del Programa de Residencia de Cirugía del Hospital Episcopal San Lucas de Ponce, durante el simposio de avances clínicos sobre el cuidado coordinado de condiciones cardiovasculares llevado a cabo en Ponce.

El evento educativo fue dirigido a cardiólogos, internistas, médicos de familia, endocrinólogos, y otros profesionales de la salud que figuran como piezas claves en el diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades cardiovasculares. Además del Dr. Martínez Trabal, los doctores Edgardo Bermúdez, César Cruz, Jesús Cruz Correa, Rafael Rivera Berríos, Francisco Pérez-Gil, Alejandro López Mas, Mariela Márquez, Francisco Meléndez y Ulises Rodríguez, fueron parte de los oradores principales de la actividad médica.

Las trombosis venosas ocurren cuando un coágulo obstaculiza el flujo sanguíneo de una vena inferior en las piernas o muslos, como por ejemplo, la ubicada en el área femoral, localizada en la ingle.

Además, pueden ocurrir en medio de una ruptura de una placa aretomatosa (cúmulo de colesterol en la pared de un arteria), ocasionando que el vaso sanguíneo se coagule.

“Lo triste del caso es que los médicos que están manejando estos eventos en Puerto Rico no saben el manejo adecuado y sufre el paciente y sufre el sistema de salud por un costo excesivo. Somos de cuatro a cinco personas los que solo sabemos tratar las trombosis venosas. Si en Estados Unidos los costos rondan los $10 billones, en Puerto Rico esto podría estar cerca entre los $400 y $500 millones”, reveló refiriéndose a los cirujanos vasculares de la isla.

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“El costo de tratar los efectos de las trombosis venosas profunda a largo plazo son altos porque algunos médicos no anticoagulan correctamente a los pacientes, otros los dejan anticoagulando por años y esto provoca efectos secundarios, otros dejan los coágulos en el sistema cuando lo más propio es removerlo y todo esto es basado de que nuestro sistema no educa a los médicos para tomar buenas decisiones con estos pacientes”, sostuvo.

Riesgo de amputación

Otra consecuencia clínica de estos eventos tromboembólicos en Puerto Rico es el riesgo de amputación que presenta el paciente si no es tratado en un periodo corto de tiempo al llegar a un hospital, estipuló el cirujano vascular.

Más allá, las embolias arteriales de las extremidades en muchas ocasiones pueden pasar desapercibidas y según la Sociedad para la Prevención de Enfermedades Cardiovasculares en Puerto Rico, la isla registra sobre 2,500 amputaciones por año, considerada una cifra alta que también representan un alto costo para el plan de salud del gobierno.

“Los eventos tromboembólicos son responsables entre un 10 a un 20% de las amputaciones en Puerto Rico. Uno de los riesgos continúa siendo el que se forme un coágulo en la pierna, viaje por el torrente sanguíneo y tape las arterias pulmonares, ocasionar la muerte súbita o lo más usual es que el 80% figuren como embolias completamente desapercibidas”, explicó el cirujano cardiovascular.

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“Los médicos están más alertas en cuanto a esto, pero los eventos tromboembólicos venosos constituyen una de las principales causas de muerte en los hospitales a nivel mundial. Por ejemplo, un paciente puede llegar porque tiene un cáncer de colon y luego de ser intervenido, y de momento se arresta porque a los dos día le dio una embolia pulmonar como efecto secundario de la trombosis venosa”, ejemplificó.

Finalmente, Martinez Trabal exhortó a los médicos del país a educarse, pues aseguró que el sistema de salud actual no provee las herramientas adecuadas para el manejo clínico de una condición que pudiera ser subestimada si no se conoce sus efectos nocivos sobre la salud del paciente.

“La trombosis venosa es una de estas cosas de que no te enseñan en la escuela de medicina, no te lo enseñan en la residencia. No es hasta que llego a una residencia de cirugía vascular que conozco los grandes efectos de las trombosis venosa. Les exhorto a los médicos a que se eduquen. Lo más importante es manejar los factores de riesgo, el azúcar, el colesterol a través de las estatinas y es de suma importancia que los pacientes dejen de fumar”,

El logro de perfeccionar las técnicas de remoción de coágulos de venas trombosadas comenzó en el 2008, cuando el Dr. Martínez Trabal, cirujano vascular, fue reconocido por la American Venous Forum y el European Venous Forum al lograr una intervención quirúrgica menos “agresiva” que la que se practica en Europa.

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