La alimentación es un pilar terapéutico clave en la dermatitis atópica, ya que modula la inflamación sistémica y el sistema inmune a través del eje intestino-piel; no es un complemento, sino parte central del manejo de la condición.

La dermatitis atópica, esa afección crónica de la piel marcada por inflamación intensa, sequedad extrema y un picor agotador, demanda un enfoque integral. Más allá de los tratamientos tópicos habituales, la ciencia apunta con fuerza a un factor decisivo: la alimentación.
Adoptar una dieta estratégica no es algo "adicional", sino un pilar terapéutico central. Así lo profundizó recientemente la licenciada Lilyana Figueroa, Nutricionista Dietista en Expo Salud 2026, donde repasó la evidencia más fresca y guías prácticas respaldadas por estudios.
La experta asegura que: "Existe evidencia sobre la relación de la dieta con la dermatitis atópica, pues la nutrición juega un papel crucial", afirmó. Este rol se da mediante la modulación de la inflamación sistémica y el equilibrio de la microbiota intestinal, ese "segundo cerebro" que regula el sistema inmune.
Ahora bien, para respaldarlo con datos recientes, citó un estudio de 2023. "Recientemente salió evidencia científica en el 2023 de un estudio que relacionó el alto consumo de sodio con mayores brotes de dermatitis atópica", explicó.
La investigación vinculó niveles altos de sodio en orina con brotes más severos, confirmando cómo el exceso de sal agrava la condición.
Frente a esto, la charla detalló qué comer para apaciguar la piel. En cabeza, los ácidos grasos omega-3, son potentes antiinflamatorios. "La dieta antiinflamatoria, o sea incluir alimentos ricos en ácidos grasos omega 3, como los pescados y frutas y vegetales con antioxidantes, pueden ayudar a reducir esa inflamación", recomendó la nutricionista.
Lo que sí es cierto es que no todas las grasas son iguales. "Cuando yo veo omega 3 yo pienso en antiinflamación y cuando veo omega 6, veo proinflamación. Pero ambos son importantes, es la cantidad que nosotros consumimos para que no compita uno con el otro... debe predominar el omega 3 sobre el omega 6", precisó la Lcda. Fuentes ideales: pescados grasos como salmón y sardinas, nueces y aceite de oliva.
Asimismo, resaltó micronutrientes clave para la piel y el sistema inmune. "La vitamina C es muy importante también porque... El cuerpo constantemente está necesitando vitamina C para estos procesos de inflamación. La vitamina E también es muy importante para los procesos de la piel. Y los minerales como el selenio y el zinc también tienen fuerte evidencia de relación para disminuir esa inflamación", subrayó. La clave es una dieta variada y llena de colores.
Uno de los puntos más impactantes fue el vínculo intestino-piel. Una microbiota sana frena la inflamación general. Aquí, los probióticos son esenciales: "Los probióticos contribuyen a la mejora del medio ambiente intestinal, el equilibrio de las respuestas inmunes y la regulación de la actividad metabólica".
De igual forma, aclaró la dinámica de absorción en el intestino. "Hay una competencia de absorción y debemos consumir más probióticos para ayudar a esas bacterias positivas y ese ambiente positivo para aumentar la absorción", indicó.
Sus sugerencias son: fermentados como kéfir, queso gouda y kimchi (probióticos); y fibra de ajo, cebolla y vegetales de hoja verde (prebióticos) para nutrirlas.
Tan vital como incluir lo bueno es descartar lo malo. La experta fue muy enfática con los desencadenantes. "Algunos alimentos como los procesados, los bizcochos, los panes de panadería, alimentos fritos y azucarados, también tienen evidencia de mayor actividad de inflamación y de manifestación de dermatitis atópica".
Para detectarlos, propuso el sistema NOVA, que clasifica por nivel de procesamiento. "Así que cuando nosotros vemos un alimento ultraprocesado, vemos alimentos que están en el grupo 4... los productos alimenticios creados industrialmente y ahí están los panes, los bizcochos, las galletas, las donas, los cereales de desayuno y esos son los alimentos que debemos evitar", detalló.
Igual aplica a bebidas azucaradas y dulces con aditivos, emulsionantes y saborizantes artificiales.
Ante tanta variabilidad individual, la nutricionista insistió en lo esencial. "El asesoramiento nutricional es muy importante porque es individualizado. Nosotros vamos a estar tomando en consideración todas sus condiciones de salud... Y estamos hablando de ir a un licenciado en nutrición y dietética para que entonces pueda hacer esa intervención nutricional".
Como herramienta, sugirió un diario de alimentos y síntomas para detectar patrones personales. El mensaje final es: una dieta antiinflamatoria, rica en naturales y mínima en procesados, que no solo alivia la piel, sino que invierte en salud integral y bienestar duradero para quienes padecen dermatitis atópica.