"Los niños no estarían consumiendo el mínimo de frutas y verduras": experta sobre desarrollo infantil

Frutas, verduras, leguminosas y cereales integrales aportan fibra, micronutrientes y compuestos esenciales para el desarrollo del cerebro, la retina y la formación de hábitos alimentarios saludables.

Katherine Ardila

    "Los niños no estarían consumiendo el  mínimo de frutas y verduras": experta sobre desarrollo infantil

    La experta Carolina Escobar Cardona analizó en un espacio de divulgación científica la alarmante desconexión entre las recomendaciones globales y los hábitos alimenticios reales, destacando el papel crucial de las dietas basadas en plantas para el desarrollo infantil y la prevención de enfermedades crónicas.

    En un diálogo informativo sobre temas de salud y ciencia, la presentadora Katherine Ardila conversó con la licenciada Carolina Escobar Cardona, nutricionista con énfasis en pediatría, sobre una paradoja preocupante. Mientras la Organización Panamericana de la Salud indica que aumentar el consumo de frutas y verduras podría salvar millones de vidas, el mundo enfrenta una epidemia creciente de obesidad infantil.

    Con este contexto, la conversación se centró en comprender qué ocurre en el cuerpo, especialmente durante la infancia, cuando se descuida el consumo de vegetales, y cómo esto afecta el desarrollo a largo plazo.

    ¿Qué pasa en nuestro cuerpo cuando dejamos de consumir frutas y verduras? 

    Al abordar el tema, la licenciada Escobar confirmó que estamos ante un problema de salud pública. Partió de una observación clínica: "Actualmente las personas y principalmente los niños no alcanzan las recomendaciones mínimas de frutas y verduras".

    Este incumplimiento tiene consecuencias en la salud de las personas debido a la composición única de estos alimentos. La experta explicó que "las frutas y verduras no son solamente, vitaminas y minerales, sino que también nos aportan unas cantidades de fibra considerables". 

    En términos generales, los describió como componentes esenciales de una dieta completa, ricos en micronutrientes y carbohidratos.

    El efecto de esta omisión es una insuficiencia crítica de fibra dietética. Sin embargo, la nutricionista aclaró que los alimentos beneficiosos de origen vegetal son mucho más extensos. 

    "Esos alimentos de origen vegetal no solamente se limitan a frutas y verduras, sino en general a todos esos grupos de origen vegetal que nos aportan esa misma cantidad de nutrientes", puntualizó, incluyendo leguminosas, cereales integrales y nueces.

    El riesgo, según su análisis, está en la tendencia que reemplaza estos alimentos integrales. "Las personas están migrando a un consumo de alimentos de más ultraprocesados que no nos aportan estos nutrientes", alertó. 

    Este patrón, que se establece desde los primeros años de vida, constituye la base sobre la cual se desarrollarán las enfermedades crónicas no transmisibles.

    Del paladar al cerebro: hábitos y desarrollo óptimo

    En niños, los beneficios operan en dos frentes clave. Primero, el conductual: "la instauración de hábitos alimenticios saludables". "Si desde pequeños le instauramos a los niños el consumo de frutas, de verduras, de leguminosas, de cereales, su paladar, uno, se va a acostumbrar a esa alimentación, y dos, las personas van a tener más fácil la aceptación a este tipo de alimentos", detalló.

    Ahora bien, el impacto físico también es importante, especialmente en el neurodesarrollo: "Esto, basándonos en una alimentación bien planificada, porque no solamente es consumir frutas y verduras de una manera muy aleatoria". 

    Dentro de esta planificación, destacó el papel de nutrientes como los ácidos grasos omega 3 de origen vegetal. "Este ala específicamente es un nutriente muy importante para el desarrollo del cerebro y de la retina", explicó, recordando que hasta aproximadamente los tres años los niños están en una fase crítica de formación de estos órganos.

    ¿Cómo construir un plato saludable?

    Ante la inquietud sobre las posibles consecuencias de adoptar una dieta basada en plantas, la licenciada Escobar adoptó un tono equilibrado. Admitió que "las consecuencias en ocasiones pueden ser riesgosas cuando la alimentación no está bien planificada".

    Detalló que desafíos como una ingesta calórica inadecuada o un exceso de fibra son reales, pero perfectamente evitables. Sin embargo, procedió a enfatizar el potencial nutritivo de una dieta vegetal bien concebida.

    "Vamos a estar aportando proteínas de calidad con las leguminosas, con los cereales, con las semillas, vamos a estar aportando una cantidad muy variada de micronutrientes, tanto vitaminas como minerales y compuestos no nutricionales como los compuestos fenólicos", enumeró.

    Para llevar estos principios a la práctica, ofreció un ejemplo de un desayuno ideal que incluyera una fuente proteica, un carbohidrato complejo, una fruta o verdura colorida y semillas molidas. 

    En este punto, recomendó: "Hay que tener en cuenta que si se lleva una alimentación 100% a base de plantas, se debe suplementar la vitamina B12 siempre, en cualquier situación, desde los seis meses de edad, desde que se inicia la alimentación complementaria".

    El momento crucial: intervenir en la infancia

    La nutricionista señaló que la ventana de oportunidad para cambiar el curso de la salud pública es la infancia. "Cuando intervenimos en la infancia, no solamente desde la casa, sino en los entornos donde más están en el día los niños, que son las escuelas, vamos a poder crear esos hábitos saludables de alimentación", sostuvo.

    Criticó el entorno alimentario escolar actual, donde el acceso fácil a snacks ultraprocesados normaliza patrones dietéticos perjudiciales. Fue en este contexto donde presentó la iniciativa "Alimentando el Mañana".

    "Alimentando el Mañana es, hace parte de una ONG internacional donde nos dedicamos en este programa a crear como conexiones con instituciones educativas... donde podamos incluir al menos una vez a la semana un plato 100% de origen vegetal", explicó. 

    Destacó que el programa incluye capacitación del personal de cocina y talleres educativos sobre beneficios para la salud y el medioambiente.

    Una reflexión: cada plato es un acto de consciencia

    Para concluir, la licenciada Escobar dirigió un mensaje a los padres y cuidadores. Invitó a trascender la visión de la alimentación como mero acto de saciedad. "La alimentación no solamente es que coman, es que tienen que comer en ciertos momentos del día, alimentos nutritivos y saludables", comenzó.

    Luego propuso una perspectiva más holística: "cada plato es una es una decisión que tomamos conscientemente". Instó a los adultos a reflexionar sobre el origen y calidad de lo que sirven, comprendiendo que sus elecciones construyen la salud futura de sus hijos.

    "Cómo vamos a mejorar la calidad de vida de nuestro hijo cuando ya sea adulto con la alimentación que le estamos brindando en este momento", finalizó, dejando claro que la nutrición infantil es la siembra consciente de un futuro más sano.



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