Puertorriqueños están cerca de revertir daños al cordón espinal


Puertorriqueños están cerca de revertir daños al cordón espinal

Laboratorios boricuas buscan la cura para el daño traumático en la columna vertebral [/byline]En laboratorios puertorriqueños se experimenta con una droga que en un principio, ha arrojado resultados prometedores a lo que por años ha sido una búsqueda incansable de una terapia que promueva la regeneración y acondicionamiento del cordón espinal y que pudiera devolverle el movimiento a un paciente con una lesión de trauma espinal.

Los investigadores Jenniffer Colón y Jorge Miranda, del Departamento de Fisiología del Recinto de Ciencias Médicas (RCM), ya han demostrado al mundo el progreso que ha tenido la aplicación de Tamoxifen y que, en modelos experimentales, ha develado efectos innovadores en ratones de laboratorio, tanto en hembras como en machos.

Según el doctor Miranda, la droga es un modulador selectivo del receptor de estrógeno, utilizado en pacientes de cáncer de seno.

El medicamento ha promovido el crecimiento de axones para la regeneración del cordón espinal, y ha afectado el ambiente repulsivo de deterioro de esta área medular del cuerpo en los estudios experimentales realizados desde el RCM.Además, ha demostrado la neuroprotección sobre el cordón espinal, mejor locomoción en los modelos experimentales y una disminución de muerte celular en el área afectada, explicó el investigador.

“Hemos identificado diferencias mediadas por el sexo en la aplicación de la droga. Como, el efecto en machos y hembras a novel molecular y el tiempo que yo tengo para administrar la terapia en cada uno. La importancia del avance es que el estudio se puede traducir a la clínica, dado que nuestros resultados demuestran que el tratamiento en animales hembras podemos aplazarlo  24 horas luego de la lesión, y seis horas al administrarlo luego de la lesión, en el caso de los machos”, detalló Colón, en entrevista... a *MSP*.

“Ya hemos visto entonces, que el tratamiento es distinto para los sexos. Esta droga, hasta este momento, es una promesa, pues aún no hay cura para el daño espinal. Con los efectos múltiples que estamos viendo, promete ser una buena terapia para traducirla a la clínica. Hay que establecer ahora si es segura para los pacientes, y el efecto en los músculos y en los sistemas que se afectan después del trauma”, formuló.

No obstante, la investigación se presta para evaluar si esta droga tiene un efecto sobre el dolor crónico que provocan las lesiones traumáticas en el cordón espinal.

“Queremos también ver, además del efecto locomotor, si la droga tiene efectos sobre el dolor crónico que en algún momento dado desarrollan los modelos debido a la inmovilidad al caminar. Lo que hemos encontrado es que ha tenido un efecto en las hembras de reducir el dolor a los 28 días”, afirmó.

El doctor Miranda, por su parte, indicó que los accidentes traumáticos al cordón espinal afectan a pacientes entre 38 a 40 años. Asimismo, indicó que estos tipos de eventos constituyen una gran carga emocional para estos pacientes al no poder volver a caminar y sufrir distintas dolencias.

Los datos de esta investigación puertorriqueña se han presentado en varios estados de la nación norteamericana y han tenido una recepción favorable por parte de la comunidad científica, y se espera una pronta alianza con la comunidad clínica de la Isla.


Artículos Relacionados