Puerto Rico logra crear las bases científicas para futuras nuevas drogas contra la influenza

El virus de influenza tiende a mutar mucho y las drogas que van surgiendo no son suficientes para un patógeno que se vuelve resistente

Medicina y Salud Pública


Puerto Rico logra crear las bases científicas para futuras nuevas drogas contra la influenza

Belinda Z. Burgos, Marcela Moreno
Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública

El virus de influenza tiende a mutar mucho y las drogas que van surgiendo no son suficientes para un patógeno que se vuelve resistente, ocasionando enfermedades respiratorias relacionadas comórbidas al virus respiratorio.

Por ello, un grupo de investigadores en Puerto Rico, del que hace parte la Dra. Iris Salgado, catedrática auxiliar de la Universidad Central del Caribe (UCC), se han enfocado en el desarrollo de drogas que puedan inhibir la replicación del virus.

Las drogas que existían hasta 2018 eran probadas midiendo la proteína HA que es la hemaglutinina y otro grupo de drogas que inhiben la calidad del virus, como la neuraminidasa (NA), una enzima presente en la envoltura de la cápside del virus de la gripe. Sin embargo, se ha encontrado que el virus comienza a ser resistente a las drogas hasta el punto que al día de hoy estos medicamentos ya no se utilizan, relató en entrevista con Medicina y Salud Pública (MSP) la investigadora.

Luego surgió Oseltamivir, un profármaco antiviral selectivo contra el virus de la gripe, pero se empiezan a conocer casos de pacientes resistentes al Tamiflu, droga que contiene oseltamivir, y que pertenece a un grupo de medicamentos denominados inhibidores de la neuraminidasa, añadió.

Para 2018 otro reconocido medicamento fue el Baloxavir, que actúa sobre el PAP (una enzima que estabiliza el virus) y esa droga surge como una respuesta para atacar los casos de influenza con una acción que hace 10 años no se veía, pero ya para en 2019 se conocían nuevamente casos de pacientes resistentes a esta droga, continuó.

Teniendo en cuenta estos precedentes, la investigación se centró en buscar las proteínas que eran constantes, como por ejemplo la polimerasa, que es la proteína que permite la replicación del virus y ha evidenciado la interacción entre las unidades de las proteínas PA y P1, las cuales interactúan y hacen que el virus se replique.

De esta manera, el equipo empezó a diseñar drogas en sistemas de computadores evaluando la “relación entre estructura y actividad de las proteínas “, y se logra determinar la interacción completa, generando moléculas que pueden intervenir esa relación vírica.

Para 2017 iniciaron la primera fase piloto “In Vitro”, seleccionando finalmente un total de 5 drogas de un grupo compuesto por más de 100. Posteriormente fueron mezcladas con células, viendo cómo se lograba inhibir la concentración del virus en dosis muy bajas y notando una disminución de las proteínas del virus en 24 horas y de la actividad del patógeno en tan solo 32 horas.

De ese grupo de cinco drogas, se destacan dos muy efectivas y poco tóxicas para inhibir el virus, las cuales serán sometidas a patente en los próximos meses.

“Lo que sigue es completar todo el perfil farmacológico, para determinar cuándo añadir la droga, lo que es muy importante en el virus de influenza, porque sabemos por ejemplo que el Tamiflu si se lo das al paciente después de los 3 días puede que no le haga ningún efecto”, explicó la científica.

Para avanzar a la fase de pruebas experimentales o en un futuro en pacientes se debe demostrar que su eficacia es mejor por ejemplo que el medicamento Tamiflu, con el fin de exponer mayor efectividad. También se deberá evaluar el índice terapéutico de toxicidad para prevenir efectos adversos y comprobar que las drogas pueden inhibir un amplio espectro de virus de influenza.

Destacó además que lo que se espera es, “poder ser efectivos en casos de H1 y N1, H3, N2 o H5 y N8 que, aunque no se han visto hasta ahora en algún paciente, pueden surgir más adelante y ser efectivos en cualquier etapa del virus, figurando estos como variantes del virus de la influenza.

En la población se han visto tres cepas hasta el momento, por lo que, se requiere una droga efectiva que no permita el desarrollo de resistencia en el virus, sin causar efectos en los pacientes, siendo segura para todos, incluyendo a mujeres embarazadas.

Para enero se espera presentar la propuesta y poder someter a patente la interacción entre proteína- proteína con el fin de caracterizarla y llevarla más adelante a la clínica.

La especialista tiene la esperanza de poder establecer una droga capaz de vencer las barreras que trae este virus y poder abarcar un anti espectro, destacando la importancia de que no se tenga que esperar a una pandemia para empezar a crear la droga, sino que la misma ya exista.

Según la semana epidemiológica 47, en Puerto Rico se han reportado 260 casos de influenza, según contenido en el Sistema de Vigilancia del Departamento de la Salud. Médicos han alertado la similitud de esta enfermedad con el COVID19, por lo que han urgido a la población a vacunarse.


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