Dr. Hiram Ruiz advierte: "No existe el bronceado saludable"

El especialista fue enfático al asegurar que las personas no deben exponerse al sol con el objetivo de broncearse.

Yolimarian Torres Yolimarian Torres

    Dr. Hiram Ruiz advierte: No existe el bronceado saludable

    "Aunque sí hay mucha información, seguimos viendo en las playas como muchas personas creen que existe el bronceado saludable, porque cuando usted se broncea ya hay daño en la piel; y ese daño no lo vamos a ver pronto, sino que el paciente va a verlo cuando tenga más edad", así lo aseguró el Dr. Hiram Ruiz, dermatólogo puertorriqueño en entrevista exclusiva con la revista de Medicina y Salud Pública.

    La cirugía es la opción más usada, debido a que la lesión se quita completa y se realiza con eso mismo una biopsia para determinar si es benigno o maligno. Sin embargo, cuando la lesión es más profunda, el procedimiento biopsia de lóbulo centinela, “se pinta donde es que se localiza el nódulo y se sacan dos fragmentos para estudiarlos e inmediatamente se inicia el tratamiento”, explicó Ruiz. 

    El especialista precisó que muchas personas cuando se hacen mayores llegan a su consultorio pidiendo que les quiten las manchas y las arrugan y aseguran no saber la razón de la aparición de estos signos de la edad, los cuales tienen que ver en opinión de Ruiz con la exposición solar

    Cuidado de la Piel y enfermedades inflamatorias 

    Por su parte, el doctor Rogelio Mercado, pasado presidente de la Sociedad Dermatológica de Puerto Rico, precisó que muchas de las condiciones de la piel están asociadas a las enfermedades inflamatorias, del sistema inmunológico y el estrés que también se asocia como un factor predeterminado en muchos casos.  

    “En principio, todas las enfermedades de la piel están asociadas a las inflamatorias, del sistema inmune y el estrés como factor que exacerba la condición que puede ser la dermatitis atópica, la alopecia, entre otras. Quiero aclarar que es estrés por si solo no es un determinante para sufrir alguna condición relacionada, es solo un detonante de una predisposición genética y del ambiente en el que se desenvuelve el paciente”, explicó. 

    En este sentido, el doctor Mercado explicó que en el oeste de Puerto Rico ha encontrado mayor prevalencia de lesiones benignas pre-cancerosas, puesto que en la zona hay muchos pescadores que toda su vida han estado expuestos al sol, y ya entrados en la adultez es que se ven esas consecuencias.  

    “Cerca de la costa donde tenemos pescadores, sufíes, en ellos vemos estas lesiones que muchas veces no son fáciles de detectar, pero nosotros los profesionales podemos detectarlas y así evitar el cáncer de piel”, explicó. 

    Aclaró Mercado que esta condición la conoce de cerca en el oeste de Puerto Rico porque es allí donde realiza su práctica profesional, pero esto es normal en todo el territorio nacional, de allí la importancia de prestar atención a cualquier tipo de cambio en la piel y consultarlo con un médico especializado. 

    Prevención

    Puedes reducir el riesgo de tener melanoma y otros tipos de cáncer de piel si sigues estas recomendaciones:

    Evitar el sol durante el mediodía. Para muchas personas en Norteamérica, los rayos solares son más fuertes entre las 10 a. m. y las 4 p. m. Organiza tus actividades al aire libre para otros momentos del día, incluso en invierno o cuando el cielo esté nublado.

    Durante todo el año absorbes radiación UV, y las nubes ofrecen poca protección contra los rayos nocivos. Evitar el sol cuando esté más fuerte ayuda a evitar las quemaduras por el sol y el bronceado que causan daños en la piel y aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de piel. La exposición solar acumulada con el tiempo también puede causar cáncer de piel.

    Usa protector solar todo el año. Usa un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar de al menos 30, incluso en días nublados. Colócate abundante cantidad de protector solar, y vuelve a aplicarlo cada dos horas, o con más frecuencia si estás nadando o transpirando.

    Usa ropa de protección. Cubre la piel con prendas oscuras y de tejido ajustado que protejan los brazos y las piernas y un sombrero de ala ancha, que brinda más protección que una gorra de béisbol o una visera.

    Algunas compañías también venden ropa de protección. El dermatólogo puede recomendar una marca adecuada. No olvides las gafas de sol. Busca las que bloquean ambos tipos de radiación UV: los rayos UVA y UVB.

    Evita las lámparas de bronceado y las camas solares. Las lámparas de bronceado y las camas solares emiten radiación UV y pueden incrementar el riesgo de tener cáncer de piel.

    Conoce qué tipo de piel tienes para así notar los cambios. Examínate la piel con frecuencia para comprobar si hay nuevos bultos o cambios en lunares, pecas, protuberancias y marcas de nacimiento existentes. Con la ayuda de espejos, revisa el rostro, el cuello, las orejas y el cuero cabelludo.

    Examina el tórax, el tronco y la parte superior y de abajo de los brazos y manos. Examina tanto la parte frontal como posterior de las piernas y los pies, las plantas de los pies y los espacios entre los dedos. Revisa también la zona genital y entre los glúteos.

    Vea el programa:


    Licenciada en Comunicación Social egresada de la Universidad de Los Andes, Táchira, Venezuela. Locutora Certificada por la Universidad Central de Venezuela. Redactora de Medicina y Salud Pública.

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