Influenza dejaría secuelas respiratorias y, en casos menos frecuentes, cardiovasculares y neurológicas

La influenza no debe manejarse solo en casa cuando aparecen dificultad para respirar o fiebre que no cede por varios días, ya que pueden ser los primeros signos de una neumonía por influenza.

Katherine Ardila

    Influenza dejaría secuelas respiratorias y, en casos menos frecuentes, cardiovasculares y neurológicas


    En plena epidemia de influenza en Puerto Rico, el programa "Telesalud: la clínica en casa" de Medicina y Salud Pública resolvió en vivo múltiples dudas de la audiencia sobre prevención y manejo del virus.

    El Dr. Julían Carreño, conductor principal, junto a la Dra. Lenisse Candelario, ambos médicos de familia, y el Dr. Alfredo Matos Hoepelman, presidente de la Sociedad de Neumólogos de República Dominicana, respondieron consultas variadas de la audiencia con información importante y práctica para esta temporada crítica.

    Allí, en primer lugar, se desmitificó la búsqueda de un fármaco preventivo, aclarando que no hay pastillas o jarabes que sirvan como escudo contra el virus antes de la exposición. Sin embargo, frente a esta situación, se habló sobre la inmunización. 

    "La vacuna de la influenza, lo que va a prevenir es que el paciente pueda padecer síntomas severos o graves, pero si le puede dar influenza, pero una influenza con unos síntomas mucho más leves. Además, lo más importante, es que la vacuna va a protegerte de que te dé una neumonía por influenza, que es la parte más grave y es la que puede llevar a la muerte del paciente". 

    Este mensaje busca cambiar la perspectiva de evaluación de la vacuna, que no se mide por la infección total, sino por la prevención de la enfermedad grave y la mortalidad. 

    Como protección complementaria, aunque no farmacológica, se reiteró la importancia de las medidas de barrera ya consolidadas: el lavado meticuloso de manos, el uso correcto de mascarillas en situaciones de riesgo, el aislamiento responsable cuando se presentan síntomas y una hidratación adecuada.

    Síntomas de alarma: ¿Cuándo acudir a emergencia?

    Una de las consultas más cruciales de la audiencia, y que puede marcar la diferencia en el desenlace clínico, se refirió a los signos inequívocos que indican la necesidad de buscar atención médica urgente y no demorar la consulta en casa. 

    La primera y más importante, por su asociación directa con la complicación más temida, es "la dificultad para respirar", ya que este síntoma puede ser el indicio inicial de una neumonía por influenza en desarrollo. 

    La segunda señal de alerta es "una fiebre que no se quita en el paciente" dijo el Dr. Matos; describiendo casos observados en la práctica de fiebre incesante que persiste por tres o cuatro días y no cede con el uso de medicamentos antipiréticos comunes. 

    "Si usted necesita realmente al médico porque no se siente bien, que empecé ayer, empecé esta mañana y estoy en la noche con esta fiebre, vaya al médico, no se limite a esperar tres días, cuatro días, a ver si se le quita o ya cuando esté peor. Debería acudir a emergencias o al médico que usted considere lo más pronto posible".

    Complicaciones Post-Influenza: ¿Cuáles son?

    Más allá de la fase aguda de la enfermedad, los especialistas dedicaron una parte importante de la conversación a alertar sobre una secuela frecuente, debilitante y a menudo mal manejada tanto por los pacientes como por médicos no especialistas: la hiperreactividad bronquial post-viral. 

    El experto describió el cuadro clínico típico que llega a su consulta semanas después de la infección: "doctor yo tuve influenza hace 15 días y aún la tos no se me quita, aún tengo un poco de dificultad para respirar y eso es muy frecuente". 

    Explicó que esta condición no es solo una "molestia residual", sino el resultado de una inflamación persistente que los virus dejan a nivel de las vías respiratorias, lo que causa una broncoconstricción (un estrechamiento de los bronquios). Esta se manifiesta clínicamente como "una tos persistente, muy frecuente por la noche, que limita bastante al paciente", afectando el sueño y la calidad de vida. 

    Frente a esto, advirtió severamente contra la automedicación con jarabes para la tos de venta libre o remedios caseros, ya que no abordan la fisiopatología del problema. 

    La indicación dirigió a los pacientes hacia el especialista adecuado: "Es necesario y prácticamente obligatorio que deben acudir a la consulta de neumología porque hay que utilizar medicamentos prácticamente iguales o idénticos a los que utilizamos en pacientes con asma". 

    Otra secuela, aunque menos común, son las mialgias (dolores musculares) persistentes, que suelen mejorar con hidratación, analgesia suave y medidas locales como masajes.

    Asimismo, la Dra. Candelario, por su parte, abordó que se pueden ver también, en ocasiones, complicaciones cardiovasculares y neurológicas. 

    El neumólogo explicó: "En cualquier variante de influenza podemos tener alteraciones cardiovasculares y también neurológicas. Podemos también tener casos de pericarditis, derrame pleural, en algunos pacientes que se puedan complicar". 

    Sin embargo, contextualizó esta posibilidad con su experiencia personal reciente, señalando que, "hasta ahora no lo he visto, gracias a Dios los pacientes que me han tocado, ninguno ha estado con esta complicación, es infrecuente pero posible". 

    Esta observación sugiere que, aunque son complicaciones descritas en la literatura médica, no son eventos comunes en la práctica clínica actual durante este brote estacional.

    Población de alto riesgo

    Finalmente, el doctor Matos hizo énfasis en la identificación y protección especial de las poblaciones de alto riesgo frente a la influenza

    Al describir el riesgo dentro de los centros de salud, no se refirió al público en general, sino específicamente a "sí usted que es diabético, hipertenso, que fue a una consulta simplemente para saber cómo va su azúcar", tienen un peligro aumentado de contraer el virus en dichos entornos y sufrir consecuencias severas.

    Además, al explicar la necesidad del aislamiento doméstico cuando una persona presenta síntomas, el doctor habló de proteger a los más vulnerables dentro del hogar. Enfatizó la importancia de "alejarse de su familia si tiene niños en la casa, si tiene papás enfermos, ya sea hipertensos, diabéticos o que tengan enfermedades importantes". 

    En esta advertencia se enumeran tres grupos clave: niños pequeños, adultos mayores y, nuevamente, personas con enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes.

    La razón de este cuidado extremo, según se desprende de toda su explicación sobre la neumonía por influenza, es que en estas poblaciones "cualquier virus de esto o cualquier enfermedad puede provocar... complicaciones graves", la complicación que define la gravedad, requiere hospitalización y puede llevar a la muerte. 

    Por lo tanto, para el doctor Matos, la vacunación y las medidas de barrera estrictas (como el uso de mascarillas en centros de salud) no son solo recomendaciones generales, sino imperativos éticos y clínicos para proteger a quienes, por su condición de base, tienen un sistema inmunológico menos capaz de contener la infección antes de que progrese a una fase pulmonar grave y potencialmente fatal. 



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