Humanizan las salas de intensivo en Puerto Rico

Un proyecto oriundo de España ha tenido éxito también en países de Latinoamérica.


Humanizan las salas de intensivo en Puerto Rico

La medicina intensivista continúa en evolución, esta vez tomando en cuenta la humanización de su ambiente clínico, donde el paciente y los familiares y su relación con los médicos y demás profesionales de la salud son los protagonistas.

Y es que el proyecto HU-CI (Humanizando los Cuidados Intensivos), nacido en el 2014 en el Hospital Universitario de Torrejón, en Madrid, ha tenido éxito en las salas de emergencias del Hospital Hima en Caguas, confirmó a Medicina y Salud Pública (MSP) la doctora Gloria Rodríguez, directora de intensivo de la institución hospitalaria.

"Estos pacientes de intensivo llegan en estado crítico a las salas de intensivo. A veces pueden fallecer solos, y nosotros los intensivistas tenemos que respetar que estos pacientes son personas únicas, irrepetibles, 

El proyecto implementado busca además de humanizar las salas de intensivo, servir de zapata para educar a los profesionales de la salud a desarrollar técnicas clínicas humanizadas. Además, incorpora lineamientos de aprendizaje en aquellos pacientes terminales, promueve el manejo de las posibles secuelas físicas, psicológicas y sociales, entre otras estrategias. 

A modo de ejemplo, sostiene que se debe naturalizar el proceso de morir y hablar de cuidados paliativos en cuidados intensivos, así como promover las voluntades anticipadas entre los pacientes y sus familias para establecer protocolos que limiten de alguna manera el esfuerzo terapéutico cuando sea necesario y de adecuación de los cuidados al final de la vida del paciente.

También promueve la flexibilización de los horarios de visita y la participación de las familias en los cuidados y la mejora de la comunicación. Sobre todo puntualiza en que que los profesionales detecten de forma precoz el síndrome de "burn out".

Países como Colombia, Bolivia, Argentina, Perú, Brasil, Ecuador, y demás países de España.

Esta implementación de este proyecto que inició como uno investigativo se hizo aún más necesario durante el surgimiento de la pandemia a causa del COVID19.

"Los familiares al estar presentes durante el proceso adquieren un nuevo rol dentro de la situación al convertirse no solo en cuidadores si no apoyo emocional de su familiar", sostuvo.

"El impacto que hemos tenido ha sido en la satisfacción de los propios pacientes que vemos. Desde que empezamos con las unidades humanizadas hemos visto la disminución de los conflictos que pueden surgir en las salas, el número de llamadas a las salas, y el permitir y reconocer las necesidades tanto de los pacientes como familiares nos ha permitido ayudarles más", aseguró.

"El profesional de la salud ha tenido un cambio de cultura. El tener la presencia de los familiares ya no piensan que interrumpen o dan quejas, al contrario, se ha fomentado aún más la relación entre los profesionales de la salud porque los familiares se convierten en una ayuda adicional y aliados en el proceso clínico", puntualizó.

Finalmente la especialista exhortó a que este proyecto sea implementado en todas las unidades de intensivo del país. 


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