Más de la mitad de los infartos en mujeres jóvenes no se deben a obstrucción arterial

Estudio revela que los factores de riesgo cardiovascular difieren significativamente entre hombres y mujeres menores de 65 años, lo que plantea la necesidad de repensar diagnósticos y tratamientos

Laura Guio

    Más de la mitad de los infartos en mujeres jóvenes no se deben a obstrucción arterial

    Una investigación publicada en el Journal of the American College of Cardiology está obligando a la comunidad médica a replantear cómo se diagnostican y tratan los infartos de corazón en mujeres. El hallazgo principal: más del 50% de los ataques cardíacos en mujeres jóvenes tienen causas distintas a la tradicional obstrucción arterial por placas de grasa.

    Cuando el culpable no es el colesterol

    Durante décadas, la aterosclerosis —la acumulación de placas grasas que obstruyen las arterias— ha sido considerada la principal causa de infartos. 

    Sin embargo, este nuevo estudio demuestra que este factor afecta predominantemente a los hombres, mientras que en las mujeres, especialmente las más jóvenes, los mecanismos son diferentes.

    Investigadores de la Clínica Mayo analizaron 1.474 casos de infartos en personas de 65 años o menos, registrados entre 2003 y 2018 en el condado de Olmsted, Minnesota. Los resultados fueron sorprendentes: mientras que en los hombres la aterotrombosis fue responsable del 75% de los infartos, en las mujeres solo representó el 47%.

    Desajustes de oxígeno, desgarros y coágulos viajeros

    En las mujeres, el 34% de los infartos fueron del tipo SSDM (infarto de miocardio secundario por desajuste de oferta y demanda). Estos ocurren cuando hay un desequilibrio entre el oxígeno que el corazón necesita y el que recibe, provocado por otros factores como anemia o infecciones, sin que exista una obstrucción arterial.

    Otras causas importantes fueron las disecciones espontáneas de las arterias coronarias (SCAD), donde las paredes arteriales se desgarran y la sangre se acumula entre las capas del vaso sanguíneo. También las embolias, cuando un coágulo formado en otra parte del cuerpo viaja hasta las arterias coronarias y las bloquea.

    En mujeres de 45 años o menos, el SSDM fue la causa más común de infarto. Además, los investigadores descubrieron que muchos casos de SCAD habían sido erróneamente diagnosticados como aterotrombosis, siendo la SCAD casi seis veces más frecuente como causa de infarto en mujeres que en hombres.

    Diagnósticos erróneos, tratamientos inadecuados

    "Cuando se malinterpreta la causa raíz de un infarto de corazón, puede dar lugar a tratamientos menos efectivos e incluso perjudiciales", advirtió la cardióloga Claire Raphael, autora del estudio. Este hallazgo tiene implicaciones directas en cómo se previenen, diagnostican y tratan los ataques cardíacos en mujeres.

    Las personas que sufrieron infartos tipo SSDM mostraron las tasas más altas de mortalidad en los cinco años siguientes, probablemente relacionado con enfermedades subyacentes no cardíacas que comprometen su salud general.

    Un llamado a cambiar el enfoque médico

    Los investigadores concluyen que es necesario repensar completamente el abordaje de los ataques cardíacos en mujeres jóvenes. Los médicos deben estar más alertas a condiciones como la SCAD, las embolias y los desencadenantes relacionados con el estrés.

    Por su parte, las pacientes también tienen un papel activo: deben buscar atención médica cuando sienten que algo no está bien, incluso si sus síntomas no coinciden con los clásicos signos de infarto —como el dolor en el pecho— que históricamente se han asociado más con la presentación masculina de estos eventos cardiovasculares.

    Esta investigación arroja luz sobre causas de ataques cardíacos que han sido poco reconocidas durante años, abriendo la puerta a tratamientos más personalizados y efectivos para la salud cardiovascular femenina.


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