Un metanálisis de 13 estudios con más de mil pacientes demuestra que las intervenciones para reducir peso generan mejoras clínicas importantes en la gravedad de la enfermedad cutánea y el bienestar de quienes padecen psoriasis con sobrepeso.

La psoriasis, enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta a millones de personas en todo el mundo, podría encontrar un aliado terapéutico importante en las intervenciones de pérdida de peso.
Así lo revela una investigación publicada en la Revista de la Academia Europea de Dermatología y Venereología, que analizó datos de 1.145 pacientes en nueve países.
El equipo dirigido por Sarah Morrow, del Departamento de Ciencias de la Salud de Atención Primaria de Nuffield de la Universidad de Oxford, realizó una revisión sistemática y metanálisis de 13 estudios con 14 comparaciones. Los participantes tenían una edad promedio de 49,7 años, el 37,5% eran mujeres y presentaban un índice de masa corporal (IMC) de 30,8.
La investigación incluyó únicamente ensayos controlados aleatorios que evaluaron intervenciones de pérdida de peso, tanto farmacológicas como quirúrgicas, comparándolas con la atención habitual o intervenciones de menor intensidad. El seguimiento promedio se extendió durante 15,5 semanas.
Los hallazgos principales revelan que el grupo que recibió intervenciones de pérdida de peso experimentó una reducción superior en la gravedad de la psoriasis, medida mediante el Índice de Área y Gravedad de la Psoriasis (PASI). La diferencia media fue de -2,5 puntos respecto al grupo de control.
Particularmente prometedor resultó el análisis de seis comparaciones con 681 pacientes, que mostró una probabilidad 1,6 veces mayor de lograr PASI75 (reducción del 75% en la puntuación PASI) con las intervenciones de pérdida de peso. Este indicador representa una mejora clínicamente significativa en la enfermedad.
Más allá de los síntomas físicos, los investigadores encontraron mejoras sustanciales en la calidad de vida de los pacientes. Siete comparaciones que incluyeron 364 pacientes demostraron que el grupo de intervención de pérdida de peso redujo casi cinco puntos en el Índice de Calidad de Vida Dermatológica (DLQI) comparado con el grupo de control.
Esta mejora en el bienestar general de los pacientes constituye un beneficio adicional importante, considerando el impacto emocional y social que la psoriasis puede tener en quienes la padecen.
Los autores del estudio son claros en sus conclusiones: "Las intervenciones de pérdida de peso pueden mejorar la enfermedad de la piel y la calidad de vida de las personas con psoriasis y exceso de peso".
Por ello, recomiendan que los médicos consideren estos hallazgos al momento de asesorar a sus pacientes y los deriven para recibir apoyo en la pérdida de peso cuando sea apropiado. Esta aproximación integrada podría representar un cambio importante en el manejo de la psoriasis, especialmente en pacientes con sobrepeso u obesidad.
Si bien el estudio no encontró efectos estadísticamente significativos en PASI50 o PASI100 debido a la cantidad limitada de estudios analizados, los resultados globales ofrecen evidencia sólida para incorporar las intervenciones de pérdida de peso como parte del tratamiento integral de la psoriasis.