Artritis psoriásica: Lesiones en la piel, y daño en la columna comprometen la independencia del paciente

Experto aclara que la pérdida de autonomía, más que el dolor, es el mayor temor de los pacientes con enfermedades reumáticas

Laura Guio

    Artritis psoriásica: Lesiones en la piel, y daño en la columna comprometen la independencia del paciente

    Aunque puede manifestarse a cualquier edad, la artritis psoriásica es más frecuente entre los 15 y 45 años. El Dr. Efraín Carrasquillo, reumatólogo con 25 años de experiencia, explicó que esta condición va mucho más allá de una simple "queja de esqueleto", afectando profundamente la calidad de vida y la autonomía de quienes la padecen.

    Según la literatura médica, los pacientes no solo enfrentan dolor y limitación física, sino también el estigma social por las lesiones visibles en la piel, lo que hace crucial un diagnóstico temprano y un tratamiento agresivo para prevenir el daño articular irreversible y preservar la calidad de vida.

    El doble estigma: Enfermedad visible e invisible

    "Estos pacientes enfrentan un doble juicio", explicó Carrasquillo. "No sólo cuestionan por qué les duele o por qué no pueden moverse con la misma agilidad, sino que también enfrentan el rechazo social por las lesiones visibles de psoriasis en su piel. Comentarios como 'eso se pega' o miradas de incomodidad son parte de su realidad diaria".

    El especialista enfatizó la necesidad de crear conciencia sobre esta enfermedad, que afecta aproximadamente a 4 de cada 10 pacientes con psoriasis, convirtiendo una condición de piel en una enfermedad sistémica que puede comprometer la columna vertebral y otros órganos vitales.

    La columna vertebral es el blanco principal de la enfermedad

    A diferencia de la artritis reumatoide, que afecta principalmente brazos y piernas, la artritis psoriásica pertenece a un grupo de enfermedades llamadas espondiloartritis, que tienen predilección por la columna vertebral.

    "El daño comienza en la base de la espalda, en la articulación sacroilíaca, y asciende", detalló el reumatólogo. "Imaginen intentar subir escaleras cuando sus caderas y columna baja están fusionadas por la inflamación. Lo que para otros es simple, para estos pacientes se convierte en una hazaña".

    El especialista describió cómo la inflamación crónica puede calcificar los ligamentos vertebrales, haciendo que en las radiografías la columna parezca "un palo de escoba" en lugar de vértebras separadas y flexibles.

    Afectaciones de la independencia

    Cuando se le preguntó qué es lo que más afecta a los pacientes con artritis, Carrasquillo sorprendió con su respuesta: "La mayoría espera que diga 'el dolor', pero la verdad es que lo que más temen es perder su independencia".

    El médico ilustró su punto: "Puedes tener dolor y aplicarte una fricción, pero lo que realmente no quieres es que te limite. Si antes barrías tu casa en un día y ahora lo haces en cuatro, tomándote una esquina cada día, ¿qué importa? Al final de los cuatro días, lo lograste. Eso es lo que queremos preservar: las opciones".

    Tratamiento 

    Con 30 años de carrera médica, Carrasquillo fue enfático sobre la evolución en el manejo de estas enfermedades. "Hace 20 años, la guía era esperar a que hubiera daño para empezar a tratar. Ahora, las academias americanas y europeas nos instruyen: identifica temprano y ataca. No esperes", señaló.

    El especialista criticó la tendencia de algunos médicos a intimidar a los pacientes con los efectos secundarios de los medicamentos antes siquiera de explicar los beneficios del tratamiento. 

    "Nunca deberían escuchar 'vamos a ver cómo te medico para no lastimarte'. Ese mensaje aleja al paciente. Lo correcto es explicar que verificaremos tus funciones renales, tu presión, tu diabetes, para escoger el antiinflamatorio más seguro para ti según las guías de manejo".

    El factor genético de HLA-B27

    Carrasquillo también abordó la importancia del marcador genético HLA-B27, presente en algunos pacientes con artritis psoriásica. "Si este factor es positivo, sabemos que debemos ser doblemente agresivos con el tratamiento, porque el daño puede progresar más rápidamente. Es como tener un mapa que nos indica qué tan rápido debemos actuar".

    El llamado a la educación y el apoyo familiar

    El reumatólogo hizo un llamado especial a los familiares presentes: "Estos talleres son fundamentales. Si educas a una persona y esa persona educa a otra, ya tuvimos el impacto que necesitamos".

    También instó a los pacientes a no cerrar a sus seres queridos: "Muchos se vuelven protectores cuando en realidad necesitan que los protejan. El juicio del familiar no es crítica, es apoyo. Es entendimiento y, cuando hace falta, es darles el espacio para sentarse, mirar los pajaritos y sacarse las tres lágrimas que necesitan".

    Comunicación médico-paciente

    Finalmente, Carrasquillo enfatizó la importancia de una comunicación abierta y efectiva: "No les dé pena preguntar. 

    Traigan sus dudas escritas para no olvidarlas. Entren a los sitios de la Fundación de Artritis para aprender sobre su condición. El paciente tiene que saber, porque él tiene la enfermedad".

    El especialista, quien se autodenomina "el general" entre sus pacientes por su enfoque educativo riguroso, concluyó: "Si logramos que el paciente domine su enfermedad, ese es nuestro verdadero compromiso y nuestra meta como médicos".


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