Piel amarillenta, orina oscura y pérdida de peso: Así podría reconocer el cáncer de páncreas

Expertos insisten en la importancia de la detección temprana de un tumor cuya incidencia se ha duplicado en 25 años y recuerdan la importancia de conocer los síntomas de esta enfermedad.

Laura Guio

    Piel amarillenta, orina oscura y pérdida de peso: Así podría reconocer el cáncer de páncreas

    El cáncer de páncreas se ha convertido en una de las amenazas oncológicas más preocupantes de nuestro tiempo. 

    Con una incidencia que se ha duplicado en los últimos 25 años, los especialistas proyectan que para 2030 esta enfermedad será la segunda causa de muerte por cáncer a nivel mundial. 

    Lo que hace especialmente peligroso a este tumor es su naturaleza sigilosa. A diferencia de otros tipos de cáncer que cuentan con programas de detección temprana, el cáncer de páncreas suele manifestarse cuando ya está en etapas avanzadas, lo que reduce significativamente las posibilidades de curación.

    ¿Cuáles son los síntomas que no debes ignorar?

    "Dado que los síntomas que presenta el cáncer de páncreas suelen ser ambiguos y poco específicos, a menudo pueden confundirse con otras enfermedades", explica José Ignacio Martín Valadés, jefe de sección de Tumores digestivos en el Servicio de Oncología Médica en MD Anderson Cancer Center Madrid-Hospiten.

    Los signos de alerta más característicos incluyen la piel amarillenta (ictericia), orina de color oscuro y heces blanquecinas. Estos síntomas son más frecuentes cuando el tumor se localiza en la cabeza del páncreas y obstruye la vía biliar.

    Otros indicadores importantes son el dolor abdominal que puede extenderse hasta la espalda, pérdida inexplicable de apetito o peso, sensación de saciedad inmediata, digestiones pesadas y diarrea. La aparición reciente de diabetes o el empeoramiento del control de una diabetes preexistente también puede ser una señal de advertencia.

    Aumento preocupante en personas jóvenes

    Aunque tradicionalmente este cáncer afectaba principalmente a personas mayores de 60 años, con una edad media de diagnóstico en torno a los 70 años, los especialistas están observando un incremento alarmante en adultos más jóvenes.

    "Tenemos claro que se trata de un fenómeno multifactorial y probablemente vinculado al estilo de vida que llevamos y, más en concreto, al consumo de tabaco y alcohol", señala Martín Valadés. Los malos hábitos alimenticios, como las dietas hipercalóricas ricas en ultraprocesados y pobres en frutas y verduras, combinados con el sedentarismo, contribuyen al sobrepeso y la obesidad, factores de riesgo conocidos para este tipo de cáncer.

    ¿Quiénes tienen mayor riesgo?

    El cáncer de páncreas es ligeramente más frecuente en hombres que en mujeres. Los expertos identifican tres categorías principales de factores de riesgo:

    Factores modificables: El tabaquismo encabeza la lista como el factor de riesgo más importante. Le siguen la obesidad, el consumo excesivo de alcohol y una dieta rica en grasas y carnes procesadas.

    Enfermedades asociadas: La pancreatitis crónica y la diabetes tipo 2 aumentan el riesgo de desarrollar este tumor.

    Factores hereditarios: Aunque representan menos del 10% de los casos, ciertos síndromes hereditarios y antecedentes familiares de cáncer de páncreas pueden incrementar significativamente la susceptibilidad. Las personas con alteraciones en genes como BRCA2, síndrome de Lynch o síndrome de melanoma familiar deben someterse a seguimientos especiales.

    El desafío del diagnóstico precoz

    A diferencia de otros tumores como el de colon, mama o cérvix, actualmente no existen pruebas de cribado dirigidas a la población general que permitan detectar el cáncer de páncreas en etapas tempranas. Los exámenes de detección solo se recomiendan para personas con muy alto riesgo debido a antecedentes familiares significativos o alteraciones genéticas hereditarias.

    "Deberemos consultar al médico cuando los síntomas anteriormente descritos persistan", aconseja Martín Valadés, quien recomienda que solo las personas con enfermedades predisponentes sean estudiadas en unidades de consejo genético.

    Avances en el tratamiento

    El tratamiento del cáncer de páncreas depende del grado de avance de la enfermedad. En casos localizados, la cirugía es la base del tratamiento. Cuando el tumor está localmente avanzado, se combina quimioterapia con cirugías complejas que pueden incluir reconstrucciones vasculares.

    La cirugía robótica representa uno de los avances más significativos en el tratamiento quirúrgico de esta enfermedad, ya que permite operar con cirugía mínimamente invasiva la mayoría de casos de cáncer de cuerpo y cola de páncreas, y algunos casos seleccionados localizados en la cabeza del páncreas.

    Este tipo de intervención consigue una recuperación más rápida del paciente, lo que permite iniciar antes el tratamiento de quimioterapia que la mayoría debe recibir después de la cirugía.

    Por otro lado, el conocimiento de las características moleculares del tumor está permitiendo el desarrollo de fármacos dirigidos contra mutaciones específicas, aunque actualmente solo están disponibles dentro de ensayos clínicos.

    ¿Cómo prevenirlo? 

    Aunque no se puede prevenir completamente el cáncer de páncreas, los especialistas insisten en que adoptar hábitos de vida saludables puede reducir significativamente el riesgo. Las recomendaciones incluyen dejar de fumar, mantener un peso saludable mediante ejercicio regular, limitar el consumo de alcohol y seguir una dieta rica en verduras, frutas y cereales integrales, mientras se reducen las grasas y carnes procesadas.


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