Talasemia: ¿cómo prevenir infecciones?

Las personas con talasemia pueden padecer múltiples infecciones debido a las transfusiones de sangre que reciben o por la enfermedad en sí.

Isbelia Farías

    Talasemia: ¿cómo prevenir infecciones?

    Los pacientes que sufren de talasemia pueden tener una sobrecarga de hierro en su cuerpo debido a las frecuentes transfusiones de sangre que reciben. El exceso de hierro puede causar daños al corazón, hígado y el sistema endocrino, el cual incluye las glándulas que producen hormonas reguladoras de los procesos en el organismo.

    Las infecciones son complicaciones importantes, de hecho, constituyen la segunda causa más común de mortalidad y una de las principales causas de morbilidad en pacientes diagnosticados con talasemia. Esta enfermedad abarca un grupo de trastornos genéticos de la síntesis de hemoglobina, caracterizados por una alteración en la producción de cadenas de globina.

    Además, quienes sufren de talasemia pueden sufrir infecciones severas. Una de las razones podría ser la cantidad de transfusiones de sangre que requieren dichos pacientes, ya que las infecciones se pueden trasmitir a través de la sangre que han recibido.

    Otra de las razones que puede explicar la aparición de infecciones es que a veces a los pacientes que tienen betatalasemia se les debe extirpar el bazo, encargado de ayudar a luchar contra las infecciones, por lo que la extirpación pone a la persona en riesgo de contraer más virus.

    Así pueden prevenir infecciones los pacientes con talasemia 

    A las personas con talasemia se les suele recetar un suplemento con vitamina B, es decir, ácido fólico, para ayudarles a tratar la anemia. Este suplemento también aporta en la producción de glóbulos rojos.

    Ciertas infecciones como la hepatitis se pueden transportar en la sangre. Por ello, en algunos países, los suministros de sangre son examinados y monitoreados para que sean seguros y así disminuir el riesgo de contraer una infección por transfusión de sangre. Sin embargo, pese a todo, el riesgo continúa existiendo.

    Una forma de prevenir múltiples infecciones graves es por medio de las vacunas. Los niños y los adultos con talasemia deberían recibir todas las vacunas recomendadas, incluyendo la vacuna contra la influenza.

    La literatura médica refiere que las personas con talasemia se consideran con "alto riesgo" frente a ciertas infecciones especialmente si se les ha extirpado el bazo, por lo que deberían seguir un calendario de vacunación especial con la vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo b (Hib), la vacuna antineumocócica y la vacuna antimeningocócica.

    Asimismo, se deben considerar los factores que predisponen a las infecciones en pacientes talasémicos, los cuales incluyen anemia grave, sobrecarga de hierro, esplenectomía y anomalías inmunitarias.

    Organismos causantes de infecciones

    Los principales organismos causantes de infecciones bacterianas en pacientes talasémicos son Klebsiella spp en Asia y Yersinia enterocolitica en países occidentales.

    Las infecciones virales asociadas a transfusiones (especialmente la hepatitis C) pueden provocar cirrosis hepática y carcinoma hepatocelular. Una infección única y desafiante detectada en pacientes asiáticos es la pitiosis, causada por un organismo similar a un hongo, cuya tasa de mortalidad es muy alta.

    El pronóstico de la talasemia ha mejorado bastante. Son muchos los pacientes que sobreviven hasta la quinta década de vida en los países desarrollados, por lo que urge reducir la mortalidad, reconociendo y tratando las infecciones lo más rápido posible.

    En ausencia de un diagnóstico de laboratorio rápido y fiable, el tratamiento debe iniciarse sobre la base de la sospecha clínica. En tales casos, se deben tomar las siguientes medidas:

    -Detener la terapia de quelación de hierro inmediatamente;

    -obtener muestras de laboratorios adecuadas;

    -iniciar tratamiento antibiótico inmediatamente.

    Las especies de Yersinia son típicamente intracelulares y, por lo tanto, se recomiendan antibióticos con buena penetración intracelular. En casos de sospecha leve, la ciprofloxacina oral es el tratamiento de primera línea recomendado.

    En pacientes gravemente enfermos, la terapia parenteral inmediata es obligatoria con el mismo fármaco. Iv trimetoprim-sulfometoxazol o cefalosporinas se pueden agregar o usar como alternativa.

    En general, es recomendable continuar con los antibióticos durante al menos dos semanas después de la infección comprobada. No se debe reiniciar la quelación de hierro hasta que el paciente haya estado asintomático por más de una semana. Algunos pacientes recaen después de reiniciar la deferoxamina. Siempre que sea posible, se debe prescribir un quelante alternativo. A diferencia de la deferoxamina, los quelantes sintéticos, la deferiprona y el deferasirox no parecen desencadenar la virulencia de Yersinia enterocolitica.

    Fuente consultada aquí.

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