Cáncer Colorrectal, una malignidad que muchas veces comienza con un pólipo

La doctora María García Pallas explica que hay diferentes opciones de tratamiento para manejar el cáncer colorrectal.

Isbelia Farías

    Cáncer Colorrectal, una malignidad que muchas veces comienza con un pólipo

    El cáncer colorrectal se origina en el colon o en el recto. Tiene su origen cuando las células del cuerpo crecen de forma descontrolada.

    La mayoría de los cánceres colorrectales comienzan como un crecimiento en el revestimiento interno del colon o del recto, lo cual se conoce como pólipos. Con el paso del tiempo, algunos pólipos se pueden convertir en cáncer, pero no todos.

    Los pólipos más comunes son los adenomas y los hiperplásicos. Los primeros se pueden transformar en cáncer, y se denominan 'afecciones precancerosas'. Los segundos, por lo general, no son precancerosos.

    Sin embargo, la doctora María García Pallas, oncóloga del Hospital Universitario de Adultos en San Juan, comentó para la Revista Medicina y Salud Pública que no es una sola la que provoca el cáncer, "sino varios factores que van sucediendo con el tiempo y la herencia, a través de síndromes reconocidos".

    No obstante, aclaró que los cánceres hereditarios son minoritarios comparados con los casos que aparecen por otros factores como los ambientales, ligados a los genéticos, de los cuales aún la ciencia no ha podido establecer por completo la asociación.

    Dispersión del cáncer colorrectal

    Cuando el cáncer se forma dentro de un pólipo, este puede crecer hacia la pared del colon o del recto. El cáncer colorrectal se origina en la capa más interna, la mucosa, y puede crecer hacia el exterior.

    Una vez que las células cancerosas están en la pared, estas pueden crecer hacia los vasos sanguíneos o los vasos linfáticos. En general, la diseminación de un cáncer colorrectal dependerá de cuán profundo crece en la pared y si se ha extendido fuera del colon o el recto.

    Tipos de cáncer en el colon y el recto

    Los adenocarcinomas representan alrededor del 96 % de los cánceres colorrectales. Estos se originan de las células que producen mucosidad para lubricar el interior del colon y del recto.

    Otros tipos de tumores mucho menos comunes también pueden comenzar en el colon y en el recto. Entre estos se incluye:

    • Tumores carcinoides. Estos tumores se originan a partir de células especializadas productoras de hormonas en el intestino.
    • Los tumores estromales gastrointestinales que se originan de células especializadas de la pared del colon llamadas células intersticiales de Cajal. Algunos no son cancerosos (benignos). Estos tumores pueden ser encontrados en cualquier parte del tracto digestivo, aunque no son comunes en el colon.
    • Los linfomas son tumores cancerosos en las células del sistema inmunológico. La mayoría de éstos se originan en los ganglios linfáticos, pero también pueden comenzar en el colon, el recto u otros órganos.
    • Los sarcomas pueden originarse de los vasos sanguíneos, así como de las capas musculares u otros tejidos conectivos de la pared del colon y del recto.

    Tratamiento

    La doctora García Pallas destaca que la mejor forma de tratar el cáncer es con la prevención y la detección temprana.

    También explica que los tratamientos más frecuentes para tratar el cáncer son:

    • Cirugía;
    • radioterapia;
    • quimioterapia;
    • terapia dirigida;
    • inmunoterapia

    De igual modo, la especialista resaltó que: "Los tratamientos se deben clasificar muy bien histológicamente, porque de ese modo se puede dirigir. La clasificación no es solo en las células, sino al paciente, porque se deben tomar en cuenta las comorbilidades".

    Según explica la Dra. García, el tratamiento para el cáncer debe ser clasificado "desde el punto de vista genético, donde desde las translocaciones o mutaciones a las que se pueden dirigir el tratamiento y también se debe clasificar al paciente según las comorbilidades de este". 

    "El cáncer debe ser atacado por diferentes frentes", asegura la Dra. García, por tal razón la inmunoterapia se ha convertido en uno de los tratamientos con mayor fuerza, ya que por medio de los anticuerpos monoclonales se ataca directamente el tumor, generando un menor daño a las células libres de cáncer.

     Fuentes: aquí y aquí 

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