Bochornos con la terapia hormonal, peores resultados en el cáncer de mama

Los pacientes con cáncer de mama positivo a receptores de estrógeno, reciben terapia adyuvante para bloquear la hormona, que podría traer complicaciones.

Pedro Felipe Cuellar

    Bochornos con la terapia hormonal, peores resultados en el cáncer de mama

    Estudio enfocado en más de 7.000 mujeres que habían sido tratadas por cáncer de mama entre 2006 y 2019, descubrió que aquellas tratadas por bochornos después de comenzar con terapia hormonal adyuvante, tenían una supervivencia sin la enfermedad significativamente más corta. 

    "Es posible que los resultados de los ensayos clínicos no se traduzcan en el mundo real porque las tasas de interrupción de la terapia difieren entre estos dos entornos", dijo el autor del estudio, Wei He, Ph. D., de la Escuela de Salud Pública en la Zhejiang University, en Hangzhou, China, y del Departamento de Epidemiología Médica y Bioestadística, Karolinska Institutet, en Estocolmo, Suecia.

    Estas pacientes tratadas tuvieron una tasa de interrupción a los cinco años un 14,2 % más alta, lo que puede explicar los peores desenlaces. Este hallazgo contrasta directamente con los resultados anteriores de un ensayo clínico que encontró que los bochornos durante la terapia hormonal adyuvante predecían mejores resultados. 

    Este estudio fue publicado a traves del Journal of the National Comprehensive Cancer Network; en la práctica clínica habitual, se han informado tasas de interrupción de la terapia hormonal adyuvante de 31 % a 73 % en entornos del mundo real, que es mucho mayor que 8 % a 28 % informado en los ensayos clínicos.

    "Los proveedores de atención del cáncer deben ser conscientes de que recetar medicamentos para aliviar los síntomas a los pacientes con efectos secundarios relacionados con el tratamiento puede no ser suficiente para evitar la interrupción del tratamiento", añadieron.

    Tratamiento interrumpido de manera temprana

    En este estudio, el Dr. He y sus colaboradores evaluaron la asociación de los bochornos que comienzan poco después del inicio de la terapia hormonal adyuvante con resultados en un entorno del mundo real usando varios registros suecos (Registro Nacional de Calidad para el Cáncer de Mama, Registro de Medicamentos Prescritos y Registro de Causas de Muerte). 

    El equipo identificó a 7.152 pacientes con cáncer de mama que no estaban usando quimioterapia y habían iniciado terapia hormonal adyuvante en Estocolmo desde 2006 hasta 2019. Fueron seguidos hasta 2020.

    En una mediana de seguimiento de 6,8 años, la sobrevivencia libre de enfermedad a los 5 y 10 años fue de 95,8 % y de 91,0 %, respectivamente. 

    Los pacientes que comenzaron a utilizar medicamentos para tratar los bochornos poco después de comenzar la terapia hormonal adyuvante tuvieron una supervivencia libre de enfermedad significativamente más corta (Consiente de Riegos o HR ajustado: 1,67). 

    Cuando se examinaron diferentes tratamientos de terapia hormonal adyuvante, se observaron asociaciones similares para los usuarios de inhibidores de la aromatasa y tamoxifeno, aunque la asociación con la sobrevida libre de enfermedad entre los usuarios de inhibidores de la aromatasa no alcanzó significación estadística.

    La mediana de seguimiento para la interrupción de la terapia hormonal adyuvante fue de 3,5 años y la tasa de interrupción de la terapia hormonal a los cinco años fue de 48,9 %. 

    Las mujeres que iniciaron el tratamiento para los bochornos poco después del inicio de la terapia hormonal adyuvante tenían más probabilidades de interrumpir el tratamiento (HR ajustado: 1,47). Estas asociaciones fueron similares tanto para inhibidores de la aromatasa como para tamoxifeno.

    Un análisis adicional mostró que era más probable que la interrupción de la terapia hormonal adyuvante se asociara con una sobre vida libre de enfermedad más corta (HR ajustado: 1,46).

    El Dr. Jame Abraham, fellow del American College of Physicians, presidente del Departamento de Hematología y Oncología Médica del Cleveland Clinic Taussig Cancer Institute, en Cleveland Estados Unidos, que no participó en el estudio, señaló que estos datos muestran que aproximadamente 20 % de las pacientes con cáncer de mama interrumpen la terapia antiestrógeno prematuramente.

    "Puede haber múltiples razones para esto, incluidos los efectos secundarios, es interesante ver que estos datos del mundo real muestran peores resultados en pacientes con bochornos, lo que probablemente lleve a una interrupción más temprana de la terapia hormonal. Es importante que los médicos continúen prestando atención al manejo de los efectos secundarios y la adherencia al tratamiento", concluyo el Dr. Abraham. 

    Fuente consultada aquí.

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