Insulina intranasal muestra beneficios neuroprotectores en la memoria y la inflamación cerebral: estudio

La insulina intranasal logró disminuir marcadores de neuroinflamación en el hipocampo, una región clave para la memoria. Esto sugiere que frenar la inflamación podría ser una estrategia central para proteger la función cognitiva con el paso del tiempo

Katherine Ardila

    Insulina intranasal muestra beneficios neuroprotectores en la memoria y la inflamación cerebral: estudio

    El camino para combatir la pérdida de memoria relacionada con la edad podría pasar por un fármaco centenario, administrado de una forma novedosa. Nuevas investigaciones sugieren que la insulina intranasal, la hormona clave en el tratamiento de la diabetes, podría convertirse en una esperanza para mitigar el deterioro cognitivo leve, actuando directamente sobre la inflamación del cerebro.

    Un estudio de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, publicado en Pharmacology Research and Perspectives, ha descubierto que este formato de insulina no solo mejora la memoria en modelos de Alzheimer, como ya se había observado, sino que también muestra un potente efecto en ratones diseñados para simular el envejecimiento cerebral normal, abriendo así un abanico de aplicación más amplio.

    El experimento: nueve días de tratamiento y mejoras medibles

    Los investigadores se propusieron ir más allá de las enfermedades neurodegenerativas declaradas. Su foco fue el deterioro cognitivo relacionado específicamente con la edad, un proceso común que afecta a millones de personas. 

    Para ello, utilizaron un modelo de ratón genéticamente modificado que imita el envejecimiento del hipocampo, la región del cerebro fundamental para la formación de recuerdos.

    Durante nueve días, un grupo de estos "ratones pseudoenvejecidos" recibió dosis diarias de insulina por vía intranasal. Otro grupo de roedores sin ese envejecimiento acelerado sirvió como control, recibiendo el mismo tratamiento.

    Los resultados fueron claros y alentadores. Mientras el grupo control no mostró cambios significativos, los ratones con envejecimiento cerebral inducido que recibieron la insulina mejoraron notablemente su desempeño en diversas pruebas de memoria: memoria de trabajo, de reconocimiento y asociativa.

    El mecanismo: apagar la inflamación para salvar la memoria

    La verdadera revelación vino al analizar el tejido cerebral. Los científicos descubrieron que la insulina intranasal era capaz de revertir el aumento de marcadores proinflamatorios en el hipocampo de los ratones envejecidos. 

    En esencia, el tratamiento redujo la neuroinflamación, un proceso considerado un pilar central del deterioro cognitivo asociado a la edad.

    "En conjunto, los resultados sugieren que la insulina intranasal puede proporcionar un enfoque terapéutico no invasivo para mitigar el deterioro cognitivo relacionado con la edad mediante la modulación de los mecanismos neuroinflamatorios", explican los autores en el estudio.

    Esta vía de administración es crucial. Al ser inhalada por la nariz, la insulina viaja directamente al cerebro a través de los nervios olfativos, evitando así el torrente sanguíneo y los potenciales efectos secundarios sistémicos, como una bajada de azúcar en sangre.

    El efecto protector de un anestésico común

    Curiosamente, este trabajo se enmarca en una línea de investigación más amplia del mismo equipo sobre fármacos "viejos" con nuevos efectos cerebrales. En un estudio previo, descubrieron que el propofol, un anestésico de uso muy común, tenía un efecto protector cognitivo cuando se administraba de manera intermitente antes de una cirugía.

    Los roedores que recibieron propofol mostraron un mejor rendimiento en pruebas cognitivas días después de la cirugía, un efecto que perduraba mucho más allá de las pocas horas que el fármaco permanece en el organismo. 

    Este beneficio se asoció a un aumento prolongado de ciertos receptores del neurotransmisor GABA –crucial para el aprendizaje y la memoria– y a una disminución de los marcadores de inflamación y muerte celular en el hipocampo.

    Aún quedan preguntas por responder 

    La conexión entre ambos hallazgos es intrigante. Los investigadores sospechan que la insulina intranasal podría tener efectos similares al propofol en la cognición. 

    Sin embargo, aún no está claro si la insulina también modula los receptores GABA, como explica el líder de la investigación, Uwe Rudolph, profesor y jefe de biociencias comparativas de la Universidad de Illinois.

    Lo que sí trazan ambos estudios es la posibilidad de reutilizar fármacos seguros y conocidos para proteger un cerebro que envejece. 

    La insulina intranasal sería una candidata para futuros ensayos clínicos en humanos que busquen prevenir o ralentizar el declive natural de la memoria, atacando uno de sus posibles orígenes: la inflamación crónica en las profundidades del cerebro.



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