Estudio demuestra que NOUS-209 induce respuesta inmunitaria en el 100% de los pacientes evaluables con esta enfermedad hereditaria, que eleva hasta un 80% el riesgo de cáncer colorrectal.

El síndrome de Lynch es una de las condiciones hereditarias más frecuentes asociadas al desarrollo de cáncer, afectando aproximadamente a 1 de cada 300 personas.
Quienes portan esta mutación genética enfrentan hasta un 80% de probabilidad de desarrollar cáncer de colon a lo largo de su vida, además de un riesgo significativamente elevado de cáncer de endometrio, urotelial, de ovario y otros tipos de tumores.
Ante este panorama, la vacuna NOUS-209 representa un cambio de paradigma: en lugar de tratar el cáncer una vez desarrollado, busca interceptarlo antes de que aparezca, estimulando el sistema inmunitario para reconocer y eliminar células precancerosas.
La vacuna NOUS-209, desarrollada por la compañía biotecnológica Nouscom, generó respuestas inmunitarias específicas contra neoantígenos en todos los participantes evaluables del estudio de fase 1b/2, que incluyó 45 portadores del síndrome de Lynch.
NOUS-209 es una inmunoterapia diseñada específicamente para inducir la respuesta de las células T contra neoantígenos presentes en tumores y lesiones precancerosas con inestabilidad de microsatélites, una característica común en los cánceres asociados al síndrome de Lynch.
Los resultados mostraron la inducción de una potente inmunidad de células T, y lo más destacable es que esta respuesta no fue efímera: la inmunidad se mantuvo detectable en el 85% de los participantes un año después de la vacunación, evidenciando la capacidad del sistema inmune para mantener una vigilancia prolongada.
Los linfocitos T activados por la vacuna no solo se generaron, sino que demostraron ser funcionalmente efectivos. En pruebas 'ex vivo', estas células inmunitarias mostraron capacidad directa para destruir células tumorales con inestabilidad de microsatélites.
Además, los linfocitos T inducidos desarrollaron el fenotipo de memoria efectora deseado, un aspecto crucial para la vigilancia inmunitaria a largo plazo. Este tipo de células tienen la capacidad de "recordar" las amenazas y responder rápidamente ante su reaparición, estableciendo una defensa duradera contra el desarrollo tumoral.
"Los datos muestran que las células T inducidas por NOUS-209 persisten, atacan y destruyen eficazmente las células tumorales con inestabilidad de microsatélites y favorecen la protección inmunitaria a largo plazo", explicó Eduardo Vilar-Sánchez, investigador español del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas que lideró el estudio.
Más allá de los marcadores inmunológicos, el estudio mostró indicios clínicos tangibles de eficacia. Un año después del tratamiento, los pacientes vacunados presentaron una menor frecuencia de lesiones precancerosas con inestabilidad de microsatélites.
Particularmente alentador fue el hecho de que no se detectaron nuevos adenomas avanzados tras el tratamiento, señal de que la vacuna podría estar efectivamente interceptando el proceso de desarrollo del cáncer en sus etapas más tempranas.
"La ausencia de adenomas avanzados después del tratamiento es particularmente alentadora", destacó Vilar-Sánchez, señalando que estos pólipos son considerados precursores directos del cáncer colorrectal.
En términos de seguridad, NOUS-209 fue bien tolerado por todos los participantes, sin que se registraran efectos adversos graves relacionados con el tratamiento, un aspecto fundamental para una vacuna destinada a personas sanas o con lesiones precancerosas.
Los hallazgos han generado gran entusiasmo en la comunidad científica. "Estos hallazgos resaltan el gran potencial de NOUS-209 como estrategia de interceptación del cáncer para personas con síndrome de Lynch", afirmó Vilar-Sánchez.
Elisa Scarselli, directora científica de Nouscom, coincidió en la importancia de los resultados: "Estos datos refuerzan nuestra confianza en el potencial de NOUS-209 para detener el cáncer antes de que se desarrolle en personas de alto riesgo con síndrome de Lynch".
La compañía biotecnológica ha anunciado que continuará con las investigaciones para avanzar en el desarrollo de la vacuna. Marina Udier, directora ejecutiva de Nouscom, señaló el compromiso de la empresa: "Nos comprometemos a convertir NOUS-209 en un ensayo clínico que permita el registro para ayudar a transformar vidas y redefinir el papel de la inmunoterapia en oncología".
El próximo paso será diseñar ensayos clínicos más amplios que permitan obtener la aprobación regulatoria, lo que podría convertir a NOUS-209 en la primera vacuna preventiva contra el cáncer para una población de alto riesgo genético, marcando un hito en la medicina preventiva oncológica.