Convencida de que la prevención salva vidas, la experta ha dedicado su carrera a orientar y acompañar a mujeres en la detección temprana de enfermedades cardiovasculares. A través de evaluación, estilos de vida saludables y visibilización de síntomas, trabaja para reducir una de las principales causas de muerte femenina.

Cuando la doctora Norma Devarie afirma que en la cardiología halló el modo de prevenir una causa principal de muerte, menciona años de formación y exploración de especialidades hasta descubrir un campo donde puede transformar vidas de forma real.
Su historia arranca en un hogar donde la medicina era el pan de cada día: su padre era médico y cuatro de sus siete hermanos también lo son. Ahora bien, en los primeros años universitarios, su pasión apuntaba a la biología marina. Poco a poco, la medicina ganó terreno y se impuso como su destino.
Hoy, con una carrera en cardiología, la doctora Devarie se abre en esta charla con la revista Medicina y Salud Pública para conversar sobre su recorrido, sus impulsos y su visión de una profesión que, insiste, exige amor genuino para ejercerse con excelencia.
El trayecto de la doctora Devarie hacia la medicina no fue lineal, de hecho, con emoción, recuerda: "Yo inicialmente iba a hacer una carrera en biología marina, pero poco a poco, mientras iba estudiando mis primeros años de universidad, me di cuenta que que también me llamaba la atención la medicina y decidí optar por estudiarla ", evoca.
Al egresarse, la cardiología ni siquiera lideraba sus opciones. Priorizaba hematología, oncología y neurología. "Lo que me llevó a la cardiología es que, por ejemplo, en neurología, iba a bregar con los derrames cerebrales, pero pensaba que quizás no podía hacer mucho por el paciente ya cuando llegara a atenderse conmigo", detalla.
En oncología, el escenario era parecido: "Son pacientes que la enfermedad, a muchos de ellos, pues los lleva a perder sus vidas".
Lo que sí es cierto es que la cardiología, según comenta, la vio como un ámbito de prevención efectiva. "En la cardiología, yo vi que yo podía impactar la vida de la gente y prevenir una causa de muerte, como son las enfermedades cardiovasculares, y por eso me enamoré de la cardiología, porque si veía que lo que yo hiciera por los pacientes, iba a poder tener un sentido y a prevenir una causa de muerte importante", afirmó.
Devarie realizó medicina interna en la Universidad Central del Este, en San Pedro de Macorís, República Dominicana. Posteriormente, su residencia en medicina interna fue en el Centro Médico de Mayagüez, y la subespecialidad en cardiología, en el Hospital Municipal de San Juan.
Al conversar sobre ello, mencionó que el reto mayor no ha sido técnico o académico, sino humano: "El mayor reto es poder convencer a la gente de que es una enfermedad que se puede prevenir, es convencer a la gente de que hay que cambiar estilos de vida, de que hay que comer saludable, de que hay que hacer ejercicio, de que hay que chequearse los factores de riesgo desde jóvenes, desde los 20 años", subraya.
De igual forma, ha sido arduo sensibilizar a las mujeres, un grupo que ha subestimado su riesgo cardiovascular. "Yo creo que eso ha sido el reto más grande, y te diría que en los últimos 20 años quizás ha sido convencer a las mujeres de que esta es la enfermedad que les causa la muerte número uno, y que ellas entiendan que esto es una enfermedad de mujeres también y que tenemos que prevenirla, al igual que los varones", enfatiza.
Ante casos complejos o finales adversos, ¿cómo sobrelleva el peso emocional? "Meditando mucho, hablando con médicos iguales que yo donde podemos desahogarnos", confiesa.
Su perspectiva también incluye lo espiritual. "Yo también creo que hay un ser superior, y pienso que yo estoy aquí, pero hay una persona allá arriba que mueve los hilos, y uno puede hacer todo lo que humanamente y la ciencia nos enseñó, pero cuando el de arriba manda otra cosa, pues otra cosa es la que va a suceder", reflexiona.
Por eso, para ella, las redes de apoyo son sumamente importantes. "Uno hablando con la familia, teniendo a este ser superior presente, trato de poder bregar con las cosas que no salen como yo espero que salgan", añade.
Para Devarie, ciencia rigurosa y conexión humana van de la mano en cardiología. "Yo pienso que en cardiología se da todo, porque en cardiología tú tienes que ser bien empático con el paciente, con su realidad".
"Qué mejor que una mujer que ha vivido los procesos que atravesamos nosotras para entender a otra que está enfrentando la menopausia, los cambios hormonales, el ciclo menstrual y todas esas etapas. Quién mejor que alguien que lo ha experimentado en carne propia para conectar con otra mujer que lo está viviendo en ese momento", razona.
Fuera del consultorio, Devarie es la sexta de siete hermanos en una familia unida. "Vengo de una familia extremadamente unida, compartimos mucho y apreciamos estar juntos en familia en cada cumpleaños, en cada triunfo que hace alguien de nuestra familia, estamos ahí", cuenta con orgullo.
En sus tiempos libres, el ciclismo es su pasión. "Corro bicicleta, soy ciclista y me gusta compartir con el grupo con el que practico el ciclismo, hacemos diferentes rutas", detalla.
Pero, además, su núcleo incluye dos perros entrañables. "Tengo dos perritos, dos perros que son como mis hijos, y estoy pendiente de ellos, de que estén bien, de jugar con ellos, de que tengan una vida feliz, y a la misma vez me hacen una vida feliz también", revela.
En esencia, "Norma detrás de la bata y del estetoscopio, es una ama de casa igual que cualquiera, es una hermana, hija y tía de muchos sobrinos, y que se pasa la vida pensando cómo ayudarlos a echarse adelante cada uno de ellos".
Finalmente, a los jóvenes que miran hacia cardiología, su consejo es. "Que no se quiten, hay muchos retos, hay muchos días que uno dice que está cansado, que uno no puede, que uno quisiera cambiar y retirarse, pero no, no lo hagan, porque la satisfacción al final es tan grande que todo lo que uno pasó se le olvida".
Al despedirse, define su huella deseada. "Por mis colegas, como una persona que luchó siempre por tratar de mejorar las condiciones de trabajo de los proveedores de salud, y por mis pacientes, que siempre traté de hacer lo mejor por cada uno de ellos, todo lo hago porque quiero que ellos tengan una vida plena y que su familia disfruten de ellos por muchos años", concluyó.