Cómo actúan realmente los medicamentos: ¿Por qué el Viagra produce efectos fuera de su objetivo?

La mayoría cree que un fármaco "va" directo a la parte del cuerpo que duele. No es así: los medicamentos se distribuyen por todo el organismo y actúan cuando encuentran su diana molecular.

Laura Guio

    Cómo actúan realmente los medicamentos: ¿Por qué el Viagra produce efectos fuera de su objetivo?

    Cuando tomamos una pastilla solemos imaginar que el medicamento va directo al lugar donde duele: la garganta, la rodilla, la cabeza. 

    Según Pablo García, esa idea no se corresponde con la realidad farmacológica. "El ibuprofeno una vez nos lo tomamos va por todo el cuerpo y no sabe dónde tiene que actuar, hasta que encuentra su diana terapéutica y entonces actúa", explica.

    Los fármacos se absorben —por vía oral, inyectable u otra— y se distribuyen por la sangre y los tejidos. La eficacia depende de que una molécula se una a una diana (una enzima, un receptor, una proteína) que desencadene la respuesta terapéutica buscada.

     Esa diana puede estar concentrada en el órgano afectado, pero también puede existir, en menor medida, en otras partes del organismo.

    Ibuprofeno: Bloqueo de la enzima COX y por qué aparecen efectos no deseados

    El ibuprofeno ilustra bien este mecanismo. Su acción principal es inhibir la enzima ciclooxigenasa (COX), responsable de producir mediadores de la inflamación y del dolor. Al bloquear la COX se reduce la producción de esas moléculas y, por ende, la inflamación y el dolor en la zona afectada.

    Sin embargo, como recuerda García, "el ibuprofeno es selectivo a tope, por lo que inhibe todas las COX e impide que se produzca la reacción dolorosa o inflamatoria en la zona afectada...". 

    Esa falta de selectividad absoluta es la razón por la que pueden surgir efectos secundarios: si la misma ruta bioquímica tiene funciones útiles en otras partes del cuerpo, su bloqueo puede producir consecuencias indeseadas.

    El claro ejemplo del sildenafil (Viagra)

    El sildenafil actúa inhibiendo la fosfodiesterasa 5, lo que aumenta el efecto vasodilatador del óxido nítrico y facilita la erección.

     "Éste es el inicio de diferentes reacciones con las que al final se consigue potenciar el efecto vasodilatador del óxido nítrico a nivel local, lo que permite recuperar, aunque sea de manera temporal, la capacidad de erección del pene", describe García.

    Pero esa enzima no está presente únicamente en el tejido eréctil: también existe en otros órganos, como la retina. Cuando el fármaco influye en esas zonas no previstas, aparecen efectos secundarios —por ejemplo, alteraciones visuales (visión con tonos azulados)— que reflejan esa acción no exclusiva.

    ¿Los medicamentos "curan" o "modifican funciones"?

    García puntualiza una distinción importante para el público general: la mayoría de los fármacos no "curan" en el sentido absoluto de eliminar la causa última de una enfermedad, sino que modifican funciones del organismo para producir un efecto terapéutico (alivio del dolor, reducción de inflamación, control de la presión arterial, etc.).

    Curar una infección suele requerir eliminar el agente causal (p. ej. un antibiótico frente a una bacteria). Pero en muchas enfermedades crónicas o sintomáticas, los medicamentos regulan procesos fisiológicos para mejorar la calidad de vida o frenar la progresión.

    Consejos prácticos para el paciente

    • Lea siempre el prospecto y siga las indicaciones del profesional sanitario.

    • Consulte al farmacéutico o al médico ante efectos adversos o dudas sobre combinaciones de fármacos.

    • No sustituya tratamientos basados en evidencia por prácticas sin respaldo científico cuando se trata de condiciones serias.

    • Informe de efectos no esperados a los profesionales sanitarios para que puedan notificarse a los sistemas de farmacovigilancia.



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