Se implementó un operativo para transferir a los pacientes de urgencias y hospitalizados en 24 horas y apoyar a los empleados afectados.
El Departamento de Salud de Puerto Rico ha decretado el cierre inmediato del Hospital El Maestro, en Hato Rey, tras una exhaustiva evaluación que reveló una situación operativa y financiera calificada como "insostenible", junto con múltiples incumplimientos regulatorios que comprometían la seguridad de los pacientes.
El colapso de la institución no fue sorpresivo. Según las declaraciones del secretario de Salud, el Dr. Víctor Ramos, en una entrevista en exclusiva para la Revista Medicina y Salud Pública, desde hace meses, la administración del hospital había manifestado sus dificultades operativas.
El Dr. Ramos detalló: "Desde que yo llegué tuve reuniones con los abogados que terminaron radicando la quiebra del hospital. Ellos nos dijeron que esto era una situación sencilla, que ellos ya habían decidido salirse de administrar hospitales".
La situación alcanzó su punto crítico cuando el IRS congeló las cuentas de la institución y los inspectores del Departamento de Salud iniciaron su investigación. Durante este proceso, se descubrió que la administración había implementado cambios operativos sin autorización.
"Ellos envían una carta anunciando unos cambios a la operación del hospital sin solicitar un cambio a su licencia y su CNC que es lo que se tiene que hacer", precisó el Secretario. Además, informó que "el día de hoy hicimos una reunión para que nos trajeran alternativas, si es que tenían alguna y la realidad fue que no trajeron ninguna alternativa, reconocieron que su situación económica era crítica y además reconocieron que no habían hecho bien lo del CNC".
Ahora bien, en cuanto a la revisión de salubridad y protocolos de seguridad y mantenimiento, descubrieron que no contaban con aire acondicionado central: "Al no haber aire acondicionado central, estaba el piso que tenía aire donde están los pacientes, pero los otros pisos iban acumulando humedad y eventualmente iban a tener hongo. Así que planteo riesgo de salud y seguridad para los pacientes".
"Nosotros ahí entramos a proteger la salud y la seguridad de los pacientes para que se cumpla con las leyes y los reglamentos y ciertamente el hospital no era viable", asegura.
Así que bajo estas circunstancias, las autoridades han implementado un plan de contingencia para garantizar la continuidad de la atención médica. "Hay una orden de que en 24 horas se tienen que transferir tanto los de sala de emergencia como los que están hospitalizados en sala de emergencia. Entendíamos que habían seis", explicó el Dr. Ramos.
Asimismo, "los de piso tienen que transferirse de cama a cama, así que tienen que hacer las gestiones. Mañana va a estar personal de los inspectores de salud asegurando que se hagan correctamente esas transferencias de paciente".
Además, se ha dispuesto apoyo para los empleados afectados, quienes recibirán asistencia para su reubicación laboral en otras instituciones de salud.
A pesar del cierre, las autoridades confían en que podrá reabrir bajo nueva administración. "Nuestra intención es que en cuanto se resuelva el asunto de la quiebra, pueda abrir con un nuevo operador. Nuestra intención no es tener un elefante blanco en la Torre", puntualizó el Secretario.