Una nueva clasificación del cáncer de testículo permite personalizar el tratamiento

Jano


Una nueva clasificación del cáncer de testículo permite personalizar el tratamiento

Investigadores del Hospital Universitario de Berna (Suiza) han realizado una nueva clasificación del cáncer de testículo que permite personalizar el tratamiento de este tumor.

El tratamiento principal es la extirpación del testículo afectado. Sin embargo, la enfermedad a menudo se descubre en una etapa en la que las metástasis ya están presentes y luego, después del procedimiento quirúrgico primario, es necesario un tratamiento farmacológico o radiológico de seguimiento.

Los nuevos datos, publicados en el Journal of Clinical Oncology, se han utilizado para hacer una clasificación más detallada de las etapas de la enfermedad metastásica, lo que permite planificar y llevar a cabo la terapia de una manera aún más específica. "En muchos casos, es posible que podamos administrar la medicación de forma un poco más selectiva. Al mismo tiempo, tenemos una mayor certeza de que no nos perderemos ningún caso con una progresión agresiva. Y con la nueva clasificación", señala el autor principal, Jörg Beyer.

Las pautas de tratamiento anteriores se basaron en datos de 1975 a 1990 que incluyeron un total de 5.862 pacientes. El nuevo estudio comparó estos resultados con datos más recientes de 1990 a 2013 y con un mayor número de pacientes, examinando datos de 30 centros médicos en 17 países. El estudio incluyó documentación de 12.149 pacientes con cáncer testicular metastásico.

En comparación con los datos originales, los resultados del nuevo estudio revelaron que el pronóstico ha mejorado significativamente en todos los casos. En la clasificación de "buen pronóstico", la supervivencia a 5 años aumentó del 86 al 95 por ciento; y en el grupo de "pronóstico intermedio", este valor aumentó del 72 al 88 por ciento. La mejoría fue más impresionante en el grupo con enfermedad con metástasis amplia y "peor pronóstico", dado que la supervivencia a 5 años aumentó del 48 al 67 por ciento.

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Casi cualquier célula del cuerpo puede convertirse en cáncer y propagarse a otras partes del cuerpo. 

Diagnóstico

En algunos casos, los hombres se descubren el cáncer testicular por sí mismos, ya sea accidentalmente o al hacerse un autoexamen testicular para detectar bultos. En otros casos, tu médico puede detectar un bulto durante una exploración física de rutina.

Para determinar si un bulto es cáncer testicular, el médico puede recomendar:

Ecografía. La ecografía testicular utiliza ondas sonoras para generar una imagen del escroto y los testículos. Durante la ecografía, te recuestas boca arriba con las piernas abiertas. Luego, el médico te aplica un gel transparente en el escroto. y mueve una sonda portátil sobre el escroto para generar la imagen por ecografía.

Una ecografía puede ayudar al médico a determinar la naturaleza de cualquier bulto en los testículos; por ejemplo, si los bultos son sólidos o están llenos de líquido. Una ecografía también le indica al médico si los bultos están dentro o fuera del testículo.

*Análisis de sangre. El médico puede pedir análisis para determinar los niveles de marcadores tumorales en la sangre. Los marcadores tumorales son sustancias que normalmente están presentes en la sangre, pero cuyos niveles pueden elevarse en ciertas situaciones, entre ellas, en presencia de un cáncer testicular. Un nivel elevado de un marcador tumoral en la sangre no significa que tienes cáncer, pero puede ayudar al médico a determinar el diagnóstico.

*Cirugía para extirpar un testículo (orquiectomía inguinal radical). Si se determina que el bulto en un testículo puede ser canceroso, es posible que se recomiende la cirugía para extirpar el testículo. El testículo extirpado se analizará para determinar si el bulto es canceroso y, en caso de que lo sea, de qué tipo de cáncer se trata.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar los riesgos de padecer cáncer testicular son:

Testículos no descendidos (criptorquidia). Los testículos se forman en la zona abdominal durante el desarrollo fetal, y generalmente descienden al escroto antes del nacimiento. Los hombres que tienen un testículo que nunca descendió se enfrentan a un riesgo mayor de tener cáncer testicular que los hombres cuyos testículos descendieron normalmente. El riesgo sigue siendo elevado, aunque el testículo se haya reubicado quirúrgicamente en el escroto.

De todas maneras, la mayoría de los hombres que padecen cáncer testicular no tienen antecedentes de testículos no descendidos.

*Desarrollo testicular anormal. Las afecciones que hacen que los testículos se desarrollen en forma anormal, como el síndrome de Klinefelter, pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer testicular.

*Antecedentes familiares. Si hay hombres en tu familia que han tenido cáncer testicular, puedes correr mayor riesgo.

*Edad. El cáncer testicular afecta a los adolescentes y hombres jóvenes, especialmente entre los 15 y los 35 años de edad. Pero puede ocurrir a cualquier edad.

*Raza. El cáncer testicular es más frecuente en hombres blancos que en hombres afroamericanos.


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