Sobreviviente: "En un principio no quise hacerme la biopsia porque no creí que pudiera tener cáncer"

A Jeniffer Pérez le realizaron un estudio genético de BRCA y los resultados indicaron una herencia de cáncer por parte de su padre. Actualmente, ella está libre del cáncer ductal de seno.

Luisa Ochoa

    Sobreviviente: "En un principio no quise hacerme la biopsia porque no creí que pudiera tener cáncer"

    El cáncer de seno puede llegar a la vida de una mujer a cualquier edad y cualquier momento, aun si no tiene factores de riesgo para la enfermedad o si tiene un estilo de vida saludable y Jeniffer Pérez es el vivo testimonio de eso.

    La puertorriqueña de 43 años se realizaba regularmente el examen de la mamografía, sin embargo, con el confinamiento generado por la pandemia, aplazó la fecha de su estudio durante más de dos meses.

    Jeniffer sintió una ´bolita´ en el seno derecho

    "Un día bañándome temprano para ir al trabajo, siento que tengo una bolita en el seno derecho y me pareció bien extraño. Aunque como en ese momento estaba lactando a mi bebe, pensé que podría ser una perla de leche, pero como regularmente me hago estudios, me hice la mamografía", expresó Jeniffer.

    En menos de una semana se hizo la mamografía y luego el médico le sugirió que se hiciera una biopsia, sin embargo, Jeniffer no lo asoció con un posible cáncer, por lo que no se realizó el examen de inmediato.

    Al respecto, mencionó: "creí que no podría ser cáncer porque era joven, porque lactaba, porque no tenía historial familiar de cáncer de mama y en un principio no quise hacerme la biopsia porque no creí que pudiera tener cáncer".

    Diagnóstico de cáncer ductal de seno

    Con el paso del tiempo y las orientaciones brindadas por su médico comprendió que debía realizarse el examen y después de ello tuvo que practicarse una biopsia más avanzada, debido a que los primeros resultados evidenciaron varios indicios de que saldría positiva.

    Su médico le confirmó el diagnóstico y le recomendó iniciar el tratamiento lo más rápido posible.

    "El doctor me recomendó al Dr. Joel Toro, la Dra. Viviana Negrón, y el Dr. Luis Vallecillo. Casualmente, las personas que conocía me recomendaban los mismos doctores y eso me daba seguridad. Tengo mucho agradecimiento a Dios porque los médicos han sido muy humanos y son doctores que recomiendo a todo el mundo", expresó agradecida. 

    El largo proceso de tratamiento

    El tratamiento no fue fácil y representó el mayor reto para su vida. "Me hicieron una mastectomía bilateral, voy para mi octava operación, me dieron 17 quimioterapias, 6 quimioterapias fuertes, 11 inmunoterapias y 17 radioterapias porque cuando hacen el estudio de la mastectomía, encontraron otras áreas donde había cáncer", confesó la paciente.

    Además, insistió en la importancia de que las mujeres se realicen los estudios de manera periódica, para detectar cualquier anomalía a tiempo. 

    "De las cosas que me han llamado la atención es que en mi positivismo yo decía: yo no uso plásticos, no uso microondas en mi casa, estaba en buen peso, iba al gimnasio, hacía ejercicio, estaba saludable, por eso jamás pensé que me iba a pasar a mí".

    Importancia de los exámenes diagnósticos

    Sin embargo, a Jeniffer le realizaron un estudio genético de BRCA, un examen de sangre que puede indicar si la persona tiene un mayor riesgo de padecer cáncer, y los resultados indicaron que su padre y algunos de los hermanos tienen herencia de cáncer de próstata. "No sabía que genéticamente de un varón uno puede tener herencia de cáncer y que retumbe en una mujer con un cáncer de seno", explicó.

    "Para mí esto ha sido un proceso duro de aprendizaje y lo importante es salir del miedo, hacerse el estudio, porque todo lo que se detecte a tiempo tiene más posibilidades de curarse.  Vivamente, seré para siempre portavoz de que hay que hacerse estudios, me siento bendecida, porque he tenido grupos de apoyo y mi comunidad de fe ha estado siempre conmigo", afirmó Jeniffer.

    Pese a que actualmente Jeniffer está libre de cáncer, lo más difícil de su proceso fue dejar de amamantar a su pequeña hija y no poder estar cerca de ella debido a los continuos tratamientos e intervenciones quirúrgicas. 

    "Una de las partes más difíciles del diagnóstico y del tratamiento era porque al momento del diagnóstico yo todavía lactaba a mi bebe y el doctor me aconsejó que solo lactara por el seno que no tenía el cáncer y pude lactar solo hasta un día antes de la mastectomía. Fue la parte más difícil y la parte que más dolor me sigue dando porque tuve que interrumpir ese proceso".

    Jeniffer terminó todos sus tratamientos y a la fecha no tiene células cancerígenas en su cuerpo, además está en su penúltima operación reconstructiva de seno y agradece enormemente el apoyo de su familia, que no la ha dejado sola en ningún momento.

    Cáncer de seno en Puerto Rico

    El cáncer de seno es el tipo de tumor más prevalente en las mujeres puertorriqueñas, con una estadística del 30 %, es decir que 1 de cada 9 mujeres puede ser diagnosticada con esta condición. Además, el promedio de edad está entre 55 y 62 años. 

    Asimismo, se estima que cada año aproximadamente 2,205 mujeres son diagnosticadas en la Isla con cáncer de seno y unas 444 de estas mueren por la misma causa.

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