Órganos fantasma: Así funciona la bioingeniería que busca acabar con la lista de espera de trasplantes

Una nueva tecnología con órganos descelularizados, conocidos como “fantasma”, abre la puerta a una revolución médica que podría salvar miles de vidas.

Laura Guio

    Órganos fantasma: Así funciona la bioingeniería que busca acabar con la lista de espera de trasplantes

    En Estados Unidos, más de 6.200 personas mueren al año esperando un trasplante. Para quienes requieren un hígado, la medicina regenerativa ofrece una salida: los llamados órganos fantasma.

    Este término describe un proceso de bioingeniería en el que un órgano se “lava” de todas sus células, dejando un andamio proteico —la matriz extracelular— que luego puede ser repoblado con células madre del propio paciente o células donantes, reduciendo el riesgo de rechazo.

    “Esto ya no es ciencia ficción, se está convirtiendo en medicina”, señaló Doris A. Taylor, PhD, pionera en esta tecnología.

     Primer ensayo clínico con un hígado de bioingeniería

    En junio, Miromatrix Medical Inc. (subsidiaria de United Therapeutics) anunció un hito: el miroliverELAP®, un hígado de cerdo descelularizado repoblado con células humanas, usado como sistema externo de asistencia hepática.

    El procedimiento se realizó en el Centro Médico Intermountain, Utah, dirigido por el hepatólogo Christopher J. Danford, MD, a un paciente con insuficiencia hepática que no era elegible para trasplante.

    “El órgano realizó con éxito las funciones críticas de un hígado sano. Fue emocionante, pero no dormí mucho pensando en si surgiría algún problema”, confesó Danford.

    Este es el primer sistema hepático externo de su tipo en ensayos clínicos con humanos, conectado por un circuito sanguíneo similar a la diálisis.

    ¿Cómo se construye un “órgano fantasma”?

    El proceso implica dos fases:

    • Descelularización: Se eliminan suavemente todas las células originales de un órgano porcino mediante detergentes y enzimas.

    • Recelularización: Se siembra el andamio con células humanas —del paciente o de un donante— para reconstruir un órgano funcional y personalizado.

    “La matriz enseña a las células qué hacer si primero reconstruimos el árbol vascular y luego damos las señales mecánicas y eléctricas correctas”, explicó Taylor.

    Más allá del hígado: Corazones y vasos sanguíneos biofabricados

    La tecnología no se limita al hígado. En Organamet Bio, Doris Taylor trabaja en corazones descelularizados repoblados con células madre del paciente, lo que eliminaría la necesidad de inmunosupresores de por vida.

    Por su parte, la empresa Humacyte, liderada por la doctora Laura Niklason, ha logrado crear vasos sanguíneos “fantasma” resistentes a infecciones y ya aprobados por la FDA para tratar lesiones traumáticas y complicaciones vasculares.

    “Casi hemos logrado que esta biología analógica se comporte de la misma manera cada vez, dándole un nivel de control digital”, dijo Niklason.

    El futuro de los trasplantes

    Los especialistas creen que el primer trasplante de un órgano sólido cultivado en laboratorio podría estar más cerca de lo que parece.

    “Con la financiación adecuada, podríamos llegar al primer trasplante de corazón humano en cinco años”, adelantó Taylor.

    Mientras tanto, cada avance en órganos fantasma significa esperanza para los miles de pacientes que hoy dependen de una lista de espera.




    Más noticias de Investigación