Dr. Carlos Sarriera Lázaro, uno de los pocos dermatopatólogos que practican su quehacer en Puerto Rico

El puertorriqueño realizó sus estudios de especialización y subespecialización en Estados Unidos. Sin embargo, quiso regresar a la Isla a impartir sus conocimientos.

Luisa María Rendón Muñoz

    Dr. Carlos Sarriera Lázaro, uno de los pocos dermatopatólogos que practican su quehacer en Puerto Rico

    Carlos Sarriera Lázaro se convirtió en médico en Puerto Rico. Años más tarde realizó su especialización en dermatología en Nueva York, y después, en Tampa Florida, pudo sub especializarse en dermatopatólogo. 

    Su interés por la dermatología y la patología lo empezó a sentir en el segundo año de medicina. En aquel tiempo, Sarriera pudo ver una materia que era de hepatología y dermatología

    Cuando empezó sus rotaciones, en el cuarto año de estudiar medicina, pudo hacer una de estas en dermatología, y cuando estuvo allí, pudo comprobar que esto era lo que deseaba para su vida, precisando que era una especialidad donde podía juntar lo clínico con lo patológico. Por eso, dentro de sus búsquedas, supo que podía ser dermatólogo y dermatopatólogo. 

    Más adelante, cuando empezó a poner en práctica sus conocimientos, fue auxiliar de una dermatóloga, exponiéndose así a todo lo relacionado con esta especialidad, además de seguir fortaleciendo su amor por las patologías. 

    En qué consiste la dermapatología 

    Esta es una rama de la patología general que se ocupa del diagnóstico microscópico de las enfermedades de la piel. Su estudio e investigación se realiza por medio de microscopio y otras herramientas que ayudan a reconocer, por medio de una biopsia, el diagnóstico más preciso.

    “El hematopatologo es quien recibe los especímenes o biopsias de piel, pelo o uña. Luego de que esa biopsia entre al laboratorio, pasan a las manos del dermatopatólogo quien por medio del microscopio y diferentes herramientas llegan a un diagnóstico de esa biopsia en específico” agrega Carlos Sarriera.  

    Aspecto familiar 

    El apoyo de su familia siempre ha sido el mejor aliciente para seguir con sus sueños. Hoy en día, este médico especialista agradece el amor y el acompañamiento que siempre han tenido con él, pues dice que gran parte de lo que es hoy en día en el área profesional, ha sido por el esfuerzo y amor que han tenido para con él. 

    Para Sarriera, su familia siempre ha sido la número uno en prioridades. Sin embargo, el amor por su aspecto laboral, también ocupa un lugar importante de sus prioridades. Por eso, siempre quiso hacer que su carrera lo dejara tener tiempo con su familia, y ambas especialidades se lo permitieron, pues trabaja todos los días de lunes a viernes, y las noches y los fines de semana son para ellos. 

    Casos difíciles de tratar

    El doctor Carlos Sarriera ha recibido un sin número de casos complicados, puesto que recuerda que en Tampa, Florida, donde hizo su especialidad, llegaban patologías de todo tipo. “De hecho era el segundo centro donde recibían más muestras de melanoma, y siempre he pensado que estos casos son bien interesantes, porque estimulan al médico a buscar más información, a empaparse del tema, para entonces dar un diagnóstico más adecuado y que así pueda recibir un tratamiento adecuado” agrega Sarriera. 

    Dermatopatólogos en Puerto Rico 

    Los dermatopatólogos están escasos en Puerto Rico, por ende el doctor siente que tiene gran futuro, sobre todo porque hay muchos pacientes con patologías de piel, de pelo y uñas, que necesitan un diagnóstico más preciso y no tan clínico, y quien más que el dermatopatólogo para poder analizar correctamente la biopsia y así realizar un diagnóstico más adecuado para el paciente. Por eso él siente que esta especialización va a seguir en auge, y más porque es necesario para poder realizar un tratamiento más integral de los pacientes. 

    Sin embargo, también reconoce que no es una especialización fácil de obtener, precisamente porque es una especialidad más competitiva en Estados Unidos y en la Isla. 

    “Pero si es lo que quieres hacer, hay que seguir luchando por ello. Yo soy un claro ejemplo de la persistencia, pues yo no logré entrar en la primera ni en la segunda, pero insistí tanto que hoy ya estoy disfrutando de la práctica de mi especialidad y subespecialidad”, concluye el doctor Carlos Sarriera Lázaro, dermatólogo y dermatopatólogo.


     

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