Una revisión exhaustiva de 23 ensayos clínicos con más de 150.000 participantes desmiente que estos fármacos provoquen pérdida de memoria, depresión, disfunción sexual o alteraciones del sueño

La mayor investigación realizada hasta la fecha sobre los efectos secundarios de las estatinas ha concluido que estos medicamentos no causan la mayoría de las afecciones que aparecen en sus prospectos.
El estudio, liderado por investigadores de Oxford Population Health y publicado en The Lancet, aporta evidencia sólida que desmiente temores generalizados sobre la seguridad de estos fármacos que salvan vidas.
Los investigadores recopilaron datos de 23 grandes estudios aleatorizados del Cholesterol Treatment Trialists' Collaboration, analizando un total de 154.664 participantes. De ellos, 123.940 procedían de 19 ensayos que comparaban estatinas frente a placebo, mientras que 30.724 participantes formaban parte de cuatro estudios que evaluaban tratamientos más o menos intensivos con estos fármacos.
Todos los ensayos incluidos fueron de gran tamaño —con al menos 1.000 participantes— y realizaron un seguimiento durante una mediana cercana a los cinco años. Además, fueron estudios doble ciego, lo que significa que ni los participantes ni los investigadores sabían quién recibía cada tratamiento, eliminando así posibles sesgos.
Los resultados son reveladores: las cifras de notificación de efectos adversos fueron prácticamente idénticas entre quienes tomaban estatinas y quienes recibían placebo en casi todas las afecciones recogidas en los prospectos.
Por ejemplo, la frecuencia anual de deterioro cognitivo o de memoria fue del 0,2% tanto en el grupo tratado con estatinas como en el grupo placebo. Esto indica que, aunque algunas personas puedan experimentar estos problemas mientras toman el medicamento, no existe evidencia sólida de que sean causados por las estatinas.
El análisis concluye que no existe un aumento relevante del riesgo asociado al tratamiento con estatinas para:
Pérdida de memoria o demencia
Depresión
Alteraciones del sueño
Disfunción eréctil o sexual
Aumento de peso
Náuseas
Fatiga
Dolor de cabeza
Solo se observó un pequeño incremento del riesgo, de alrededor del 0,1%, en alteraciones de los análisis sanguíneos hepáticos. Sin embargo, no se detectó un aumento de enfermedades del hígado como hepatitis o insuficiencia hepática, lo que sugiere que estos cambios no suelen derivar en problemas graves.
Las estatinas son fármacos que reducen eficazmente el colesterol LDL —conocido como colesterol malo— y han demostrado de forma reiterada que disminuyen el riesgo cardiovascular y la mortalidad tanto en hombres como en mujeres. Esto es especialmente relevante considerando que la enfermedad cardiovascular provoca alrededor de 20 millones de muertes en todo el mundo.
"Las estatinas son fármacos que salvan vidas y han sido utilizados por cientos de millones de personas durante los últimos 30 años", afirmó Christina Reith, profesora asociada de Oxford Population Health y autora principal del estudio.
Trabajos anteriores del mismo grupo de investigadores ya habían establecido que la mayoría de los síntomas musculares no están causados por las estatinas. La terapia con estos fármacos solo produjo síntomas musculares en el 1% de las personas, principalmente durante el primer año de tratamiento, sin exceso posterior.
También se había demostrado que las estatinas pueden provocar un ligero aumento de los niveles de azúcar en sangre, por lo que algunas personas con alto riesgo pueden desarrollar diabetes antes, aunque este riesgo debe evaluarse frente a los beneficios cardiovasculares del tratamiento.