Si el médico no sabe que el paciente consume biotina, puede indicar medicamentos antitiroideos sin que la glándula esté realmente alterada.

Suplementos populares como la biotina pueden distorsionar análisis de función tiroidea y llevar a diagnósticos erróneos, alerta la endocrinóloga Zahira Lugo. En entrevista con la revista Medicina y Salud Pública, la especialista urge una comunicación abierta entre pacientes y médicos para evitar tratamientos innecesarios.
La biotina, estrella en productos para cabello, piel y uñas, no daña la tiroides, pero engaña a las máquinas de laboratorio. La experta desmiente el mito: "La biotina, como tal, lo que me puede afectar son los laboratorios de la tiroides. Muchas veces los pacientes piensan que es que la biotina afecta a la tiroides y la biotina no afecta en absolutamente nada".
El problema, explicó, no requiere grandes dosis para manifestarse. Incluso cantidades moderadas pueden alterar los resultados. "Lo que es bien importante es que en el momento que si el paciente está utilizando biotina, desde 10 miligramos que utilice de biotina, esto puede afectar los laboratorios de la tiroides, ya sea el TCH, el T4, puede afectar también los anticuerpos de la tiroides".
¿Y el resultado? perfiles falsos de hipertiroidismo. "Yo lo que les digo es que no importa la dosis... sucede que muchas veces el laboratorio puede salir como si el paciente tuviera hipertiroidismo".
El riesgo, según la endocrinóloga, es que este falso positivo puede desencadenar un tratamiento incorrecto.
"Entonces, si nosotros como médicos no le hicimos esa pregunta clave de "¿estás utilizando biotina?" ¿Qué va a pasar? Vas a empezar a darle medicamentos para esa producción de exceso de tiroides y ahí es que pueden venir muchas complicaciones. Eso es lo que se llamaría como un falso positivo, un falso resultado".
Una solución práctica es suspender biotina (y multivitamínicos o colágenos con ella) 48-72 horas antes del análisis, pudiendo retomarlo inmediatamente después de la extracción.
Otros suplementos compiten con la levotiroxina, fármaco estrella para hipotiroidismo, reduciendo su absorción intestinal. La Dra. Lugo precisa: "Es bien importante que esto se tome cuatro horas después del medicamento de la tiroides en pacientes que estén utilizando, por ejemplo, levotiroxina. Si el paciente no se lo toma cuatro horas después, el laboratorio de la tiroides se puede afectar también porque el medicamento no se está absorbiendo".
Cumplir este intervalo asegura eficacia y resultados precisos, evitando ajustes innecesarios en dosis.
Ante estas trampas invisibles, la Dra. Lugo insiste en la transparencia: "Aquí lo importante es que no importa el suplemento o vitaminas que esté utilizando, sino que por favor se lo deben saber a su médico para que entonces él pueda hacer la interpretación correcta de los laboratorios".
Esa simple acción, concluyó, "puede hacer la diferencia en el diagnóstico y en su salud". Un recordatorio de que en medicina, la información completa no es solo útil, es esencial para evitar errores que pueden cambiar el curso de un tratamiento.