Especialistas advierten sobre diagnóstico tardío, impacto en todas las etapas de vida y aumento de cáncer tiroideo en jóvenes.

En el marco del 41 aniversario de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología (SPED), la gobernadora Jennifer González Colón firmó una proclama declarando marzo como el Mes de Alerta sobre las Enfermedades de la Tiroides en Puerto Rico.
El acto reunió a especialistas en endocrinología, funcionarios de salud y representantes del gobierno, quienes coincidieron en la urgencia de promover la detección temprana de estas condiciones, que afectan a una porción significativa de la población isleña y que con frecuencia pasan desapercibidas.
Las enfermedades de la tiroides representan uno de los problemas de salud más subestimados en Puerto Rico. Se estima que entre el 20 y el 23% de la población padece alguna condición tiroidea, y la mitad de ellos ignora su diagnóstico.
El Dr. Luis Olmedo, subsecretario de Salud, subrayó la magnitud del problema: "Las enfermedades de la tiroides son condiciones frecuentes y se estima que un 50% de quienes las padecen desconocen su condición, lo que hace indispensable orientar sobre sus síntomas y fomentar la detección temprana mediante la TSH, el autoexamen de cuello y el tratamiento dirigido".
La glándula tiroides, ubicada en la parte baja del cuello y con forma de mariposa, regula el metabolismo, el crecimiento, el desarrollo cerebral y funciones cardiacas, entre otros sistemas vitales del organismo. Su disfunción, ya sea por exceso o deficiencia hormonal, puede desencadenar consecuencias en prácticamente todos los órganos del cuerpo.
Uno de los mensajes centrales del evento fue desmitificar la idea de que las enfermedades tiroideas son exclusivas de ciertos grupos de edad. La Dra. Melba Feliciano, presidenta de la Junta Directiva de SPED, fue enfática al respecto:
"Las condiciones de la tiroides no son exclusivas de los adultos y los adultos mayores, es una condición que nos afecta a través de toda la vida y lo vemos en niños recién nacidos, en niños, en adolescentes, en la mujer joven, la mujer embarazada, la mujer adulta y en el paciente geriátrico."
La Dra. Feliciano señaló que las poblaciones más vulnerables —niños, embarazadas y adultos mayores— son precisamente las que con mayor frecuencia quedan sin diagnóstico.
En los adultos mayores, por ejemplo, síntomas como el cansancio, la caída del cabello y el deterioro cognitivo suelen atribuirse erróneamente al envejecimiento normal, cuando en realidad pueden ser señales de una tiroides que no funciona adecuadamente.
Identificar a tiempo las señales de alarma puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida del paciente.
La Dra. Martina Ruiz, endocrinóloga pediátrica, explicó cuáles son las manifestaciones más comunes del hipotiroidismo: "Los síntomas clásicos pueden ser pérdida de pelo, cansancio, piel seca, poca concentración, intolerancia al frío, fatiga extrema y obesidad."
En el caso del hipertiroidismo —condición opuesta en la que la glándula produce hormonas en exceso— los síntomas incluyen pérdida de peso, irritabilidad, palpitaciones y dificultad para dormir. Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden presentarse en niños y adolescentes, aunque con frecuencia se confunden con otros padecimientos o con etapas propias del desarrollo.
La Dra. Nicole Canales, vocal de la Junta de Directores de SPED, explicó que el tamizaje de la función tiroidea se realiza mediante una prueba de sangre que mide la hormona TSH, producida por la glándula pituitaria:
"Cuando nosotros queremos hacer un cernimiento a estos pacientes que entendemos que tienen la indicación, lo que enviamos es el TSH", indicó, añadiendo que no se recomienda realizar sonografías tiroideas de forma universal, sino ante hallazgos clínicos específicos.
Uno de los avances más importantes en la salud tiroidea infantil ha sido la incorporación de la prueba de TSH en el seguimiento neonatal obligatorio, que se realiza a través de la muestra de sangre del talón del recién nacido.
La Dra. Ruiz explicó la importancia de esta detección temprana: "En el seguimiento neonatal se diagnostican una serie de condiciones metabólicas que pueden afectar la salud del bebé desde temprana edad sin tener muchos síntomas, porque el bebé no necesariamente tiene los síntomas clásicos de hipotiroidismo. Pero si no se trata cuando se diagnostica, puede tener efectos secundarios a largo plazo."
La especialista recordó que en el pasado, el hipotiroidismo congénito no tratado llevaba a una condición conocida como cretinismo, caracterizada por retraso en el desarrollo intelectual y físico.
Hoy, gracias al diagnóstico temprano y al tratamiento con levotiroxina —que debe iniciarse cuanto antes y ajustarse con frecuencia durante los primeros años de vida—, los niños pueden desarrollarse con normalidad.
Si bien la mayoría de los cánceres de tiroides son de baja agresividad y tienen altas tasas de curación, los especialistas alertaron sobre una tendencia que preocupa a la comunidad médica: el aumento de casos más agresivos en personas jóvenes.
La Dra. Margarita Ramírez, secretaria de la Junta de Directores de SPED, advirtió: "Hemos estado viendo en la última década que hay muchas personas jóvenes que están desarrollando cánceres de tiroides que son más agresivos. No sabemos por qué, no sabemos si son los que les llaman los disruptores endocrinos, que todo lo que nos estamos exponiendo ahora mismo, con los plásticos."
La doctora aclaró que los nódulos tiroideos —cada vez más detectados gracias al mayor uso de sonografías— no son necesariamente malignos, y que solo aquellos que cumplen ciertos criterios deben ser sometidos a biopsia. Sin embargo, insistió en la importancia de no ignorar hallazgos en el cuello, especialmente en población joven.
Los especialistas hicieron un llamado tanto a la ciudadanía como a los médicos de atención primaria a incorporar el examen del cuello como práctica habitual. La Dra. Canales resumió la estrategia: palpar el cuello en busca de irregularidades, solicitar la prueba de TSH ante síntomas sospechosos y acudir al endocrinólogo cuando el médico primario lo considere necesario.
SPED, fundada en 1976 y con 41 años de labor educativa y científica, reiteró su compromiso con la salud endocrinológica de Puerto Rico e invitó a la ciudadanía a participar en las actividades de orientación programadas durante el mes de marzo.