Los consejos de skincare que circulan en redes sociales esconden riesgos que van desde manchas y quemaduras hasta lesiones precancerígenas, según advierte un dermatólogo colombiano

Aplicarse jugo de limón en la cara para "aclarar" la piel, usar tomate como mascarilla o seguir el último reto de skincare que se viralizó en TikTok pueden parecer opciones inofensivas y económicas para el cuidado cutáneo.
Sin embargo, el dermatólogo Luis Fernando González, miembro de la Asociación Colombiana de Dermatología (AsoColDerma), advierte que estas prácticas representan un riesgo real para la salud de la piel.
Según el especialista, sustancias como el limón, al entrar en contacto con la piel expuesta al sol, pueden desencadenar quemaduras, manchas permanentes y dermatitis por contacto. El tomate en exceso y el uso sin supervisión médica de ácidos como el retinoico o el glicólico completan un panorama preocupante: dañan la barrera protectora de la piel y abren la puerta a infecciones y reacciones alérgicas.
El problema se amplifica en la era digital. El consumo masivo de contenido viral y el seguimiento de tendencias en plataformas como Instagram o TikTok han normalizado soluciones rápidas que carecen de respaldo científico.
González señala que la automedicación alentada por estas tendencias lleva a minimizar síntomas que requieren atención profesional, retrasando diagnósticos que en algunos casos pueden ser graves.
Las condiciones crónicas son las más afectadas por esta dinámica: lo que podría tratarse oportunamente termina agravándose por meses de experimentos caseros sin resultado.
Los problemas de piel no son iguales a lo largo de la vida. En la infancia predomina la dermatitis y otras enfermedades inflamatorias.
En la adolescencia, el acné se convierte en la principal preocupación, con impacto no solo físico sino también psicológico.
En la adultez temprana aparecen la rosácea, las manchas solares y los primeros signos de fotoenvejecimiento, mientras que en los adultos mayores el riesgo se desplaza hacia lesiones precancerígenas, alopecia y cáncer de piel.
El doctor González es claro: enrojecimiento persistente, descamación, supuración, granos en el pecho o la espalda, y cualquier cambio en lunares existentes o aparición de nuevas lesiones son señales de alarma que no deben ignorarse ni tratarse con remedios caseros.
Frente a tanto ruido digital, la fórmula sigue siendo simple: limpieza, hidratación, protección solar, buena alimentación, descanso suficiente y, ante cualquier duda, consulta con un especialista. Algunas afecciones mejoran en dos a cuatro semanas con el tratamiento adecuado; otras requieren seguimiento prolongado. En ningún caso, dice González, conviene dejarlas en manos de un video viral.