Este procedimiento reduce cicatrices, optimiza resultados y refuerza la importancia del trabajo multidisciplinario, además de subrayar la necesidad de formar nuevas generaciones de cirujanos en técnicas mínimamente invasivas para no quedar rezagados.

La Revista Medicina y Salud Pública presenció un hito para la cirugía dominicana durante el primer curso internacional dedicado a la técnica Mila ((Minimally Invasive Lipo-Abdominoplasty) , un avanzado procedimiento mínimamente invasivo para corregir la pared abdominal.
Especialistas de todo el país se congregaron para aprender directamente de los creadores de esta innovadora técnica.
En este contexto, resultaba un privilegio contar con la presencia del doctor José Ramón Domínguez Cabral, cirujano general, oncólogo y bariátrico, quien ostenta el honor de ser el primer médico dominicano entrenado formalmente en esta revolucionaria técnica quirúrgica.
El doctor Domínguez Cabral, movido por una inquietud profesional que lo ha caracterizado, emprendió un viaje formativo: "A mí siempre me ha interesado mucho la cirugía mínimamente invasiva", confesó.
Fue precisamente esa vocación la que lo llevó hasta Rosario, Argentina, cuna de los doctores que concibieron la técnica Mila. "Allá tuvimos una semana entrenado en esto", relató el especialista, describiendo una inmersión total en el conocimiento de vanguardia.
Los resultados de aquella experiencia no tardaron en materializarse. A su regreso a República Dominicana, comenzó a aplicar los nuevos conocimientos con resultados sobresalientes. "Ya llevamos muchos casos aquí en República Dominicana con éxito", afirmó.
Ahora bien, el doctor Domínguez se apresuró a reconocer que la medicina es un esfuerzo colectivo, por lo que puntualizó que estos logros se han alcanzado "siempre, por supuesto, con la sinergia y acompañado de un cirujano plástico, que eso es importante".
Durante la jornada, se resaltó la importancia del trabajo integrado. Este enfoque, que desde la perspectiva clínica ya se vislumbraba como esencial, encuentra ahora un aliado en el ámbito quirúrgico gracias a la técnica Mila.
"Es importantísimo, sobre todo esta técnica que lleva, como es una lipoabdominoplastia mínimamente invasiva, pintamos dos especialidades", señaló el galeno.
De esta forma, describió cómo se conjugan las destrezas del cirujano plástico, "que maneja muy bien las cánulas, la lipoescultura", con la pericia del cirujano general endoscopista, "que maneja muy bien las suturas endoscópicas".
"Para esta técnica debemos nosotros de hacer un espacio entre la piel, el tejido celular subcutáneo y la pared del paciente", explicó. "Se despega completamente para ver el defecto de la línea media que es la diástasis de los rectos".
Es en este punto donde la intervención del cirujano plástico resulta crucial, pues "previamente a eso, la cirujana plástica entra con la tecnología a hacer algunas remodelaciones corporales, aquí viene la sinergia de ambas especialidades", afirmó el experto.
La incorporación de esta tecnología no ha representado un mero añadido al currículo del doctor Domínguez, sino que ha transformado su práctica diaria y, por extensión, la experiencia de sus pacientes.
"Me siento muy satisfecho y muy bien porque te da la oportunidad de ofrecerle a un paciente una técnica prácticamente desconocida en nuestro país", aseveró.
El contraste con el abordaje tradicional no podría ser más elocuente. "Esto anteriormente lo operábamos dejando una cicatriz en la línea media muy, muy extensa", recordó, sin embargo, "ahora, con esta tecnología nosotros entramos apenas con tres incisiones muy pequeñitas y logramos excelente resultado".
El reconocimiento otorgado al doctor Domínguez durante el curso no solo celebraba su condición de pionero, sino que lo investía de una responsabilidad aún mayor: la de ser un faro para los cirujanos que comienzan su camino.
Conscientes de ello, desde la Revista Medicina y Salud Pública le preguntamos cuál sería su consejo para esas nuevas generaciones que lo observan como referente.
Su respuesta, llena de sabiduría y compromiso, no se hizo esperar: Es importante preparar relevos", subrayó, enfatizando la necesidad de trascender el éxito individual para garantizar el progreso colectivo de la cirugía dominicana.
"Es importante que los cirujanos generales se adhieran a nuevas técnicas... Un cirujano general en este momento que no aprenda las técnicas mínimamente invasivas, se está quedando muy corto".
De hecho, el doctor Domínguez recordó su paso por la presidencia del Colegio Dominicano de Cirujanos, y las iniciativas impulsadas desde esa tribuna. "Nosotros desde ahí, tratamos y hemos logrado dar los cursos de cirugía mínimamente invasiva para que este enfoque se alcance y quieran aprenderlo", concluyó.
De esta manera, y a través de esta transmisión exclusiva, la Revista Medicina y Salud Pública reafirma su compromiso de acercar a su audiencia en República Dominicana, Puerto Rico, Colombia, México y toda la comunidad latina, un contenido de alto valor científico y humano, teniendo como protagonistas a referentes que, como el doctor Domínguez, están escribiendo la historia de la medicina en la región.