Hígado graso no alcohólico, entre las tres principales causas de trasplante hepático en la isla

Hígado graso no alcohólico es una enfermedad prevalente, especialmente en pacientes que tienen riesgo de estrés metabólico, obesos, sedentarios, resistencia a insulina o diabetes,


Hígado graso no alcohólico, entre las tres principales causas de trasplante hepático en la isla

La enfermedad de hígado graso no alcohólico (EHGNA) es la acumulación de grasa en el hígado que no es causada por consumir demasiado alcohol. La EHGNA está estrechamente relacionada con el sobrepeso.

José Rivera Acosta, gastroenterólogo y hepatólogo de trasplante del Hospital Auxilio Mutuo.

Marcela Moreno Wilches
Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública 

En entrevista exclusiva con la revista de Medicina y Salud Pública, el doctor José Rivera Acosta, gastroenterólogo y hepatólogo de trasplante del Hospital Auxilio Mutuo, se refirió a la condición de hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés) como una enfermedad en la que se acumula grasa en el hígado. Y, a la esteatohepatitis no alcohólica (NASH), una forma de NAFLD en la que, además de la acumulación de grasa en el hígado, hay inflamación y lesión de las células hepáticas.

El especialista indicó a MSP que ahora mismo lo que se está trabajando son pacientes en estadios 2 y 3, es decir estadios de fibrosis que no han llegado a cirrosis. Estos varían en 1, 2, 3 o 4, en el que que el mayor, es el que ya se considera como cirrosis.

"En hígado graso hay una gran necesidad de investigación, porque no hay ningún medicamento aprobado para esta enfermedad. Así que la urgencia es principalmente en el campo de la farmacoterapia para el grupo de pacientes con esta enfermedad, con el fin de modificar los riesgos que tienen los pacientes como obesidad, diabetes y problemas de colesterol", indicó el especialista.

Así mismo, destaco que en la actualidad no hay ningún tratamiento fármaco terapéutico aprobado por la FDA para el manejo de esta enfermedad y de ahí la importancia de crear protocolos de investigación para esta condición.

El Dr. Rivera, fue enfático en resaltar que, si se identifica la enfermedad en un estadio temprano la condición es reversible, mientras que, la cirrosis por definición se considera un término irreversible de fibrosis en el hígado.

Lo más importante en estos pacientes es modificar sus riesgos metabólicos, y de hecho hígado graso no alcohólico o NASH, que es el caso en el que ya hay inflamación en el hígado, es otra enfermedad metabólica como la presión alta, la diabetes, la hiperinsulinemia, o problemas de lípido.

Data demográfica

"En los pacientes se pueden modificar los niveles de estrés metabólico cambiando los riesgos y alcanzando un 100% de mejoría. En el paciente obeso, lograr que que baje de peso, adecuar la dieta, crear rutinas de ejercicio, ayudan a revertir el progreso de la enfermedad”, explicó el hepatólogo.

También es clave ejercer mayor control sobre pacientes con condiciones como hipertensión o diabetes, sin embargo, esto no implica, por ejemplo, que todos los pacientes diabéticos van a desarrollar hígado graso no alcohólico o que la condición no pueda presentarse en pacientes no obesos, y justamente esta es la meta de los estudios de investigación, poder identificar que potenciales blancos hacen que esos pacientes desarrollen la condición y otros que no.

Prevalencia en Puerto Rico

La prevalencia en Puerto Rico es similar a la de Estados Unidos y a nivel mundial, es una condición que está aumentando. En estudios que se realizan solamente con biopsia, se sabe que la prevalencia es mayor en algunas sub poblaciones, por ejemplo, en hispanos, la prevalencia es muy alta y ahí justamente clasifican los puertorriqueños, mientras que en pacientes asiáticos, se observa más esta condición en pacientes delgados y esto es curioso.

Hígado graso no alcohólico es una enfermedad prevalente, especialmente en pacientes que tienen riesgo de estrés metabólico, obesos, sedentarios, resistencia a insulina o diabetes, que tiene problema de líquido, por lo que es importante, estar alerta en estudios del hígado, para impactarlo tempranamente, con el fin de no desarrollar una enfermedad terminal hepática.

Signos de alerta de la condición

Muchos de los pacientes detectan la condición luego de practicarse laboratorios de rutina por otras condiciones, alteraciones en las enzimas hepáticas, que es un marcador indirecto de inflamación o en pacientes que se realizan sonograma u otros tipos de imágenes, suelen arrojar alteraciones en la filtración de grasa en el hígado.

La condición de hígado graso no alcohólico es muy similar a la de pacientes con hepatitis alcohólica, sin embargo, al saber que los pacientes consumían una cantidad mínima de alcohol marco la importancia de empezar a estudiar la enfermedad, en la que la mayoría de los pacientes eran obesos.

Estudios

Aunque la condición de hígado graso no alcohólico, es una de las tres principales causas para evaluación de trasplante hepático en Puerto Rico, la mayoría de los estudios se basan en el manejo multidisciplinario para tratar desde el manejo de la dieta y el ejercicio, por lo que en el campo de la salud se ha creado una carrera con el fin de buscar medico terapia para tratar a estos pacientes.

Muchos de los estudios actuales evalúan medicamentos que son antagonistas de un receptor, farnesoid, capaz de regular el metabolismo de ácidos biliares de manera que crea un ambiente menos inflamatorio en el hígado, al modificar el tipo de ácidos biliares que hay en el paciente, haciendo que haya menos inflamación por acumulación de líquidos en el hígado", explicó el Dr. Rivera.

A la fecha, Farnesoid X receptor, es un blanco de investigación en pacientes con hígado graso no alcohólico, igual se estudias otras moléculas de otras casas farmacéuticas.

"Sabemos que el riesgo cardiovascular en pacientes con hígado graso no alcohólico aumenta, se convierte en un signo de enfermedad cardiovascular, así que las modificaciones también benefician en este campo al paciente",dijo el doctor a MSP.

Aunque la condición se detecta y empeora entre la cuarta y quinta década, existen registro de casos incluso en población pediátrica afectando a mujeres y hombres.


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