El dolor abdominal continúa siendo una de las alertas principales de la endometriosis

Según se revelan en los primeros datos de mujeres hispanas con la enfermedad


El dolor abdominal continúa siendo una de las alertas principales de la endometriosis

Según se revelan en los primeros datos de mujeres hispanas con la enfermedad

Investigadora puertorriqueña recibe subvención por su labor innovadora en el campo biomédicoCientífica Idhaliz Flores, bióloga molecular puertorriqueña

Belinda Z. Burgos Gonzáles
Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública 

“Siempre vemos que se dice que la endometriosis presenta sólo síntomas ginecológicos. Ya vemos que no, esta condición afecta otros sistemas. Tenemos síntomas ginecológicos, gástricos, musculoesqueletales, de salud mental, entre otros”.

Así fue demostrado en un estudio denominado como Perfil de Mujeres con Endometriosis en Latinoamérica y España, una colaboración entre la Ponce Health Science University (PHSU), el Centro Episcopal San Lucas, la Sociedad de Argentina de Endometriosis, Ponce Research Institute, Recinto de Ciencias Médicas (RCM), entre otros.

Entre sus autores se destacan la Dra. Idhaliz Flores, científica, Dr. Nabal Bracero, endocrinólogo reproductivo, y otros coautores como Paola Ramos Echeverría, José Oliveras, Estefanía Rivera, entre otros.

El estudio surgió de la necesidad de que la baja representación de mujeres hispanas o latinas diagnosticadas con endometriosis en las investigaciones que buscan entender el mecanismo molecular y biológico de la enfermedad, al continuar siendo esta una retante.

La mayoría de los estudios de investigación se han realizado en Europa y Estados Unidos. entre otros, según se desprende.

“Entender esto es vital para saber si hay alguna diferencia de la enfermedad de endometriosis dependiendo de la etnia poblacional, genética, ambiente y hasta la cultura. Queremos responder cuál es el fenotipo de la endometriosis en mujeres hispanas y cómo se compara con otras poblaciones de mujeres”, sostuvo la Dra. Flores a Medicina y Salud Pública (MSP).

El estudio transversal (recolectan datos auto-reportados) fue realizado entre abril del 2019 a febrero del año 2020. Mediante cuestionario validado, participaron 1,378 mujeres de 28 países, entre ellos, República Dominicana, Venezuela, Argentina, Uruguay, Colombia, Puerto Rico, entre otros.

Un 98.3% se identificó como una mujer hispana/latina, y hubo una similitud entre el número de mujeres casadas y solteras (39%). La mayoría de esta muestra tenía empleo y la mediana de edad era de 34 años.

Entre los síntomas ginecológicos reportados estuvo que la mayoría sufría de dolor abdominal, dolor pélvico crónico, dolor vaginal, entre otros.

“La mayoría de los pacientes presentaron una escala de dolor del 8 al 10 (escala de 0 a 10)”, afirmó la científica.

Otros síntomas reportados fueron las náuseas y vómitos, diarrea, dolor en la espalda y en las piernas, depresión, insomnio, fatiga, dolor de cabeza, y otros de origen urinario, muchos de estos con mayor porcentaje al compararse con la población general.

Los comportamientos considerados como riesgos a la salud no reportaron ser significativos en este cohorte de pacientes, como por ejemplo, fumar, consumo de alcohol, entre otros. 

El 94% obtuvo el diagnóstico de endometriosis por laparoscopia y sus síntomas aparecieron alrededor de los 21 años y la edad al momento del diagnóstico casi a los 28 años. Los ciclos menstruales de estas pacientes fue en su mayoría catalogado como regular con un fluído fuerte entre moderado a severo en un 85%, siendo este un factor asociado directamente a la endometriosis.

En cuanto a embarazos la mayoría reportó haber concebido de manera natural, mientras que en cuanto a la infertilidad esta población indicó que persistió durante tres años aproximadamente. 

Entre los rasgos ginecológicos obstétricos, el 34% reportó haber atravesado por un aborto, el 40% enfrentó una cesárea en el embarazo y el 47% enfrentó una complicación durante la gestación. 

“Ya hicimos ruido. Ya nos prestan atención. Este primer paso ha sido importante y demuestran que las alianzas funcionan. Esto es solo el comienzo. Es la primera vez que se presenta este perfil, pero nos queda mucho por hacer. Necesitamos incluir más pacientes en el estudio, barreras en el diagnóstico, crear campañas de educación, fuentes de financiamiento para continuar los estudios científicos, entre muchas estrategias adicionales”, concluyó. 


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